domingo, 25 de septiembre de 2011

CANIBALISMO, SACRIFICIO HUMANO Y RITUALES JUDÍOS

El arquetipo del zombi; un cadáver reanimado que come carne humana, tan desarrollado por las producciones hollywoodenses en manos judías, proviene del Vudú, la religión tradicional africana, y se basa en las espantosas leyendas asociadas al culto practicado por los esclavos negros traídos a América que relataban la resurrección de los muertos mediante ritos horribles y también la realización de canibalismo en dichos ritos, pero ¿es realmente un mito? Hay muchos paralelismos entre las creencias vuduistas y santeras y las de judíos, cristianos y musulmanes, como por ejemplo, estas tres últimas religiones “abrahámicas” creen también en la resurrección de los muertos el día del juicio final. Los judíos y los mahometanos al igual que los vuduistas y santeros, sacrifican animales a sus dioses. Los mahometanos sacrifican principalmente borregos en la Kaaba durante la Peregrinación a La Meca, los judíos sacrifican constantemente a su dios gallinas, bovinos y otras criaturas inocentes de forma muy dolorosa; cortándoles el cuello y dejándolos desangrar lo que es una muerte cruel y lenta. En todo caso, ¿no empieza la historia del judaísmo con un sacrificio humano? ¿No iba Abraham a sacrificar a su hijo Isaac por órdenes de su dios? Aunque al final fue sacrificado en su lugar un inocente borrego, lo cierto es que este sacrificio del primogénito era una práctica común entre los pueblos semíticos que sacrificaban a sus primogénitos ante dioses temibles como Molloch. ¿No reprendió Jehová a Caín por haberle ofrendado frutas y se complació con Abel por haberle ofrendado un inocente animal sacrificado? ¿No sacrificó Jehová a miles de primogénitos inocentes egipcios todo por liberar a su pueblo de Egipto? La Biblia misma demuestra en infinidad de ocasiones como Jehová es un dios sanguinario y vampírico que requiere de sangre y que ordena la muerte de animales y niños inocentes.

Los judíos tienen prescrito comer únicamente comida kosher, que en el caso de la carne se refiere a animales que son matados de una forma particularmente dolorosa y ritualística. Algo similar ocurre con el halal de los mahometanos quienes solo pueden comer carne de animales asesinados en honor a Alá. El filósofo bioético Peter Singer ha denunciado que el kosher es una de las formas más terriblemente crueles de matar animales para comerlos.

Los cristianos no tienen tendencia al sacrificio de animales pero históricamente las cruzadas, la Inquisición (tan bien aplicada por el judío converso Torquemada) y la cacería de brujas fueron formas de “sacrificio” de personas a su dios, al “asesinar en nombre de dios” a los paganos y herejes, algo similar hacían los judíos y los musulmanes con los idólatras cuyo castigo por serlo es la muerte.

¿Será que esa escabrosa deidad acuática vuduista Olokún es el mismo dios marino Cthulhu descrito por Lovecraft? ¡Tan similar al dios-pez de aspecto reptiloide Dagón de los pueblos semíticos filisteos que nos recuerda al símbolo del pez usado como símbolo del cristianismo primitivo!

Los aztecas en el México precolombino también practicaban sangrientas inmolaciones humanas y luego consumían la carne de las víctimas. Su dios principal era el dios-demonio Tezcatlipoca, quien guió a Mexi, el patriarca de los aztecas, hasta una especie de “tierra prometida” en el Valle de México donde fundaron su imperio, con grandes paralelismos con la historia del Moisés judío casi como si hubiera sido la misma deidad la que inspiró a ambos ¿ó acaso lo fue?

Por cierto que los africanos también adoran a la serpiente igual que los aztecas, la llaman Nzambi la serpiente divina, deidad medicinal que revive a los muertos y quizás sea el origen de la palabra zombi. ¿Será por esto que junto con el Vudú, las otras dos religiones mayoritarias de África son el cristianismo y el islamismo e incluso las tres religiones han llegado a mezclarse sincréticamente y a ser practicadas simultáneamente? ¿Será que vuduistas africanos, aztecas, judíos, cristianos y mahometanos realizan sacrificios sangrientos a un mismo dios Molloch-Jehová?

Los judíos jázaros de la Edad Media, una tribu turcomongoloide convertida al judaísmo también realizaban sacrificios humanos y rituales falocéntricos odiosos. Diferentes eruditos como Moyano, López Meza y Serrano han sugerido que los druidas practicaban sacrificios humanos en los periodos de decadencia de la cultura celta por la influencia de judíos infiltrados que se mezclaron con el sacerdocio druídico. Las acusaciones de que los judíos realizan sacrificios humanos como parte de sus rituales data desde el siglo I con el historiador Apión que aseguraba que los judíos sacrificaban niños griegos en el Templo de Jerusalén (la Sinagoga de Satanás), luego acusaciones de que los judíos secuestraban niños cristianos preadolescentes, ó en algunos casos personas adultas, a quienes torturaban y asesinaban para luego usar su sangre en rituales se reportaron en[1];
Por cierto que en los países islámicos todavía es abiertamente aceptado que los judíos realizan libelos de sangre humana. El Dr. Hasan Hanizadeh, un erudito iraní el 20 de diciembre del 2005 afirmó ante la televisión de su país; Desafortunadamente, occidente ha olvidado dos incidentes horribles realizados por los judíos en la Europa del siglo XIX - en París y Londres, para ser más concretos. En 1883, unos 150 niños franceses fueron asesinados de formas horribles en los suburbios de París, justo antes de la festividad de la Pascua judía. Investigaciones posteriores mostraron que los judíos los habían asesinado y tomado su sangre... Un incidente similar ocurrió en Londres, cuando muchos niños ingleses fueron asesinados por rabinos judíos...

La muerte del querido padre Tora en Damasco, Siria, en 1840 por judíos fue muy significativa porque los judíos acusados negaron haberlo asesinado, pero una vez torturados confesaron la ubicación del cuerpo, el cual efectivamente fue encontrado en el lugar indicado. Esto demuestra que en efecto los judíos si realizaron un sacrificio ritual contra este sacerdote sirio.

En el siglo XVII surge la espantosa figura de la judía jázara Elizabeth Bathory, conocida infamemente como la Condesa Sangrienta, quien asesinó y atormentó a más de 600 niñas y jovencitas a quienes les torturaba y les extraía la sangre para luego consumirla y bañarse en ella, así como se rodeó de una corte de brujos, rabinos cabalistas y nigromantes que le asesoraban en ritos satánicos. Bathory pertenecía a la nobleza húngara la cual a su vez descendía de la realeza jázara que escapó tras la destrucción del Imperio Jázaro por los rusos, y que practicaban el judaísmo. Los jázaros, de origen turco, se asentaron entonces en Hungría, cuyos habitantes eran étnicamente familiares pues los magiares son parientes de los turcos. Bathory, quien además mostraba evidencias de ser psicótica y lesbiana, fue finalmente juzgada por sus atroces crímenes y condenada a ser emparedada. Sus seguidores; brujas, nigromantes y cabalistas judíos, fueron todos ejecutados la mayoría en la hoguera.

Otra figura similar es Jack el Destripador, quien descuartizó muchas mujeres en 1888 en Inglaterra. Es muy probable que Jack el Destripador (cuya verdadera identidad nunca trascendió) fuera judío y masón como demuestran los símbolos cabalísticos y masónicos que pintaba con sangre en las escenas de sus crímenes y los mensajes a favor de los judíos que escribía también.

Otro famoso asesino en serie judío fue David Berkowitz, el Hijo de Sam, que mató a seis personas e hirió a muchos otros entre 1976 y 1977.

En 1932, el mismo año de la muerte del hijo de Lindbergh, un judío llamado Moritz Kaspar fue condenado a sólo 15 años de cárcel al confesar, ante la evidencia en su contra, que había asesinado ritualmente a la ciudadana Martha Kapar, como parte de un Purim...
Sesenta y cinco años más tarde, en 1997, las cosas no han cambiado: el joven judío de 19 años Samuel Sheinbein, celebró su propio Purim secuestrando, asesinando y picando en pedazos a un adolescente de Maryland, para luego escapar de la justicia a Israel; y sólo luego de dos años de presión por parte de las autoridades y fiscales de Estados Unidos, el judío asesino confeso recibió una condena de sólo 24 años con posibilidad de salir a los 16.
Por supuesto que por la existencia de asesinos en serie judíos como la Condesa Sangrienta, Jack el Destripador y el Hijo de Sam no podemos decir que los judíos tengan una conducta asesina particular, pues hay muchos asesinos seriales no judíos. Lo que llama la atención sobre los asesinos seriales judíos es su relación con rituales religiosos. La perra judía de Bathory y el Hijo de Sam ambos pertenecían a sectas satánicas, y Jack el Destripador aparentemente tenía vínculos con logias masónicas siniestras.

El padre del satanismo moderno es el masón y bisexual británico Aleister Crowley muerto en 1945 y que fue asesor personal del también masón Winston Churchill, a quien ayudó en la guerra mágica contra Hitler (de hecho la V de la victoria de la fuerza aérea británica estaba diseñada como los cuernos de Satán por Crowley). Crowley fundó la Thelema, una secta satánica paramasónica y cabalística a la cual ingresaría muchos años después el judío Anton Zsandor LaVey, fundador de la Iglesia de Satán en Estados Unidos, que practica rituales sexuales y orgiásticos que nos recuerdan los de los jázaros, los de Bathory y la obsesión judía por el falo manifiesta en la circuncisión y en la “envidia del pene”  y otros postulados fálicos del judío Freud. Se dice que en la Abadía de Thelema en Italia, Crowley y sus seguidores realizaban rituales con bestialismo, sodomía y orgías de naturaleza execrable y similares a las reconocidas prácticas orgiásticas, bisexuales, sadomasoquistas y zoófilas realizadas por la judía conversa Madonna como los representa en su libro pornográfico “Sex”.

La última alusión importante a los rituales sanguinarios judíos se hizo en Rusia cuando 20 miembros del parlamento ruso, la Duma, pidieron en el 2005 a la fiscalía general de dicho país que investigara las acusaciones de libelos de sangre judíos y prohibiera las organizaciones hebreas, aunque lógicamente no pasó a más.

En todo caso, será hasta la reconstrucción de la Sinagoga de Satanás, el Tercer Templo de Jerusalén, ese prostíbulo judío, que el Anticristo-Mesías Judaico realice todo tipo de orgías con abominaciones sexuales, sodomía, bestialismo, ritos falocéntricos similares a los diseñados por Crowley, sacrificios humanos y libelos de sangre cabalísticos como esta profetizado.


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