miércoles, 14 de septiembre de 2011

Noticias sobre gitanos y el abuso sexual infantil

Bodas pedófilos gitanas. Rey de los Gitanos casó a la fuerza a su hija adolescente

Bodas de niños o aberraciones medievales

La boda forzosa de una niña rumana de 12 años retrotrae a la época en la que los gitanos casaban a sus hijas al alcanzar la pubertad para evitar que los señores feudales ejerciesen el derecho de pernada
JULIETA RUDICH  -  Viena
EL PAÍS  -  Sociedad - 05-10-2003
"Hace una semana, una niña de tres años de una comunidad pobre gitana en Rumania cayó a un canal a siete metros de profundidad y murió. No pudieron enterrarla enseguida, porque, según el registro, no había nacido. La pequeña no existía legalmente y su madre era casi una niña. Pero no hubo ningún escándalo. Ni por la edad de la madre ni por la falta de papeles. No he visto ninguna reacción ni de las autoridades ni de los medios. Ésa es la regla", relató Florian Moisa, presidente del Centro de Recursos para Comunidades Romaníes, financiado por el magnate George Soros a través de Open Society. Con la descripción de esta tragedia, Moisa quiso explicar a qué punto llega la indiferencia de las autoridades respecto a la precariedad económica y social de la amplia minoría gitana.
La decisión tomada por Rumania, el pasado jueves, de disolver un matrimonio de menores , casados al margen de la ley según arcaicas tradiciones gitanas, constituye, según Moisa, una enorme excepción, pero que bien podría marcar el comienzo de una nueva era en el arduo proceso de integración de la minoría de los romaníes. "Ha sido un primer paso para poner fin a los casamientos infantiles forzados, una práctica hasta ahora tolerada y muy extendida entre la etnia gitana en este país que ansía ingresar a la Unión Europea en 2007", indicó el experto.
La advertencia pronunciada desde Bruselas por la comisaria europea de Asuntos Sociales, Anna Diamantopolou, surtió efecto. "En caso de conflicto entre los derechos fundamentales del hombre y algunas antiguas tradiciones, son las tradiciones las que deben adaptarse y dar prevalencia a los principios humanos", dijo. Bajo la fuerte presión de la Comisión Europea, el servicio rumano de Protección de Derechos del Niño ordenó, el pasado jueves, la separación de la pareja de menores que protagonizó unas bodas escandalosas el 27 de septiembre en la localidad de Sibiu, en el centro de Rumania.
Se casaba la hija menor del autoproclamado rey de todos los gitanos del mundo, SM Florin Cioaba, que hizo inmensa fortuna con el comercio de metal. Iban a ser las bodas más fastuosa del año. Pero la princesa rebelde aguó la fiesta. A sus 12 años, Ana María Cioaba puso al descubierto que era un casamiento forzado. Los 400 invitados y periodistas la vieron salir corriendo despavorida de la iglesia. Un cuarto de hora más tarde cedió, no se sabe si a los consejos o coacciones de su familia, y regresó llorando al altar para decirle sí a Mihai Birita, de 15 años, al que sus padres la tenían prometida desde que ella cumplió los siete años, por una dote de 500 monedas de oro, un automóvil y un apartamento en Sibiu. Más tarde, la familia mostró con orgullo las sábanas manchadas, testimonio de virginidad perdida y matrimonio consumado.
Cinco días después, las autoridades ordenaron la separación de la pareja, porque niguno alcanza los 16 que la ley rumana exige para contraer matrimonio con consentimiento de los tutores, ni ella los 15 mínimos para mantener relaciones sexuales.
Esta solución fue posible bajo intervención de la CE. Es un caso sin precedentes en Rumania, país de 22 millones de habitantes, donde, según estadísticas muy dispares, de un millón y medio a tres millones de personas pertenecen a los 40 diferentes grupos de la etnia romaní. El censo registra sólo 535.000 gitanos porque la mayoría oculta su identidad étnica "a consecuencia de la persecución nazi entre 1942 y 1944, que llevó al exterminio de miles de gitanos", explica Vasile Ionescu, asesor romaní del Ministerio de Cultura y presidente de la asociación Aven Amentza (Venid con Nosotros).
El estigma de la opresión se refleja en muchas de las viejas costumbres de estas minorías, dice este politólogo gitano que aprendió y recuperó su propia lengua perdida apenas después del derrocamiento del régimen de Ceaucescu en 1990, cuando por primera vez Rumania reconoció a los gitanos, correctamente llamados romaníes, como minoría étnica.
Hasta 1856 en Rumania los romaníes eran vasallos, y los señores feudales se tomaban la libertad de desvirgar a la niñas cíngaras. Al derecho de pernada, los gitanos opusieron como defensa la boda infantil, para que la joven pudiera casarse con uno de los suyos apenas se convirtiera en mujer. Los romaníes más tradicionales no se han desprendido de esta costumbre, como ocurre con el grupo de los calderash, al que pertenece el rey Cioaba, que constituyen el 8% del total de gitanos rumanos y fueron nómadas hasta 1960. "No se puede condenar a todas las 10.000 personas de este grupo romaní", exclama Ionescu. Aunque considera obsoleto e injusto imponer el matrimonio a menores de edad, cree que el Estado no puede cambiar la mentalidad "con prohibiciones y policía". "Se necesitan programas de educación y habilitación social y económica".
Los matrimonios infantiles son "aberraciones medievales", pero a la vez "es hipócrita la actitud del Gobierno", criticó Letitia Mark, también gitana, profesora de lenguas clásicas. "A la boda de Ana María Cioaba acudieron como invitados senadores y ex ministros del Gobierno de Rumania",
indicó como prueba de hipocresía. Mark dirige la asociación de mujeres romaníes Por Nuestros Niños, con el objetivo de mejorar la educación y fomentar la autoestima de las gitanas, así como su participación en la vida política y social. Por su parte, Florian Moisa aplaude la reciente actuación institucional contra el casamiento infantil como un primer paso. Pero se pregunta con qué medidas se podrá impedir que otros niños gitanos sean llevados al altar ya el próximo fin de semana, tratándose de una tradición tan arraigada.
El 80% de los gitanos rumanos viven bajo el límite de pobreza, gran parte analfabetos. Los problemas de esta minoría tienen "un impacto sistemático en toda la sociedad rumana", explica el experto. Teme que "Rumania no podrá cumplir los criterios exigidos para el ingreso a la UE". Como "símbolo más sintético" de la miseria señala que según el Banco Mundial, la expectativa de vida de los gitanos rumanos es 10 años menor que la de sus compatriotas payos. A su vez, se calcula que en promedio, la población de Rumania vive 8 años menos que el resto de los europeos. "Nuestro Gobierno se ha propuesto una estrategia de un decenio de duración para mejorar la situación de los gitanos, pero no hay recursos para poner las medidas en práctica", explica.
Rumania tiene muchos otros asuntos que resolver con urgencia -mejoramiento económico, privatizaciones, reformas constitucionales, corrupción-. "Los gitanos son, como siempre, un tema extra", lamenta Moisa. Fuente http://www.hera2001.com/violenciasporhonor/informacion.asp?id=593

La niña no tiene marido

EN EL MUNDO
 La hija del autoproclamado rey de los gitanos, de 13 años, se separa definitivamente de su esposo tras celebrar una boda alegal en Rumanía
31/01/2004 06:10 / EP
 Ana María y su novio posan el día de su boda.Ana María y su novio posan el día de su boda.
(FOTO:ARCHIVO / REUTERS)
La princesa gitana tiene sólo 13 años y ya no quiere ver más a su marido. Lo hace una vez al mes y por obligación. Ana María Cioaba, hija del que está considerado como rey de los gitanos, se casó el pasado mes de octubre con Birita Mihai, de 17. La ceremonia, que tuvo lugar en Rumanía y estuvo oficiada por el padre de la novia, provocó el rechazo de las autoridades europeas, que calificaron el enlace de "violación de una menor".
El debate tuvo lugar justo cuando los eurodiputados debatían el futuro ingreso de Rumanía en la Unión Europea. Como era de esperar, el matrimonio --alegal porque ambos son menores-- ya está hecho trizas.
Relación fría
El diario rumano Libertatea aseguró ayer que Ana María y Birita se han separado. De hecho, no llegaron a vivir juntos porque ambos fueron obligados por los políticos rumanos a residir en el domicilio de sus respectivos progenitores hasta que alcanzaran la edad para el matrimonio, que en Rumanía es a los 18 años en el caso de los hombres y a los 16 para las mujeres. La pareja sólo se ve una vez al mes durante las sesiones de asesoría a las que fueron obligados por un departamento para la protección del menor.
El padre del chico, Mihai Mihai, declaró que su hijo está "dispuesto" a aceptar la ruptura. "Mi nuera se ha enfriado mucho ante él", dijo. El padre, sin embargo, criticó el hecho de que Birita viva ahora solo y se haya convertido en un mero "experimento para las autoridades".
Mientras, el padre de la novia, Florin Cioaba, permanece lejos de la prensa. A su juicio, los periodistas son "culpables" del escándalo organizado tras la boda, oficiada según la tradición gitana.
Ana María se ha trasladado del colegio público al que asistía hasta ahora al centro Waldorf de la ciudad de Sibiu. Sus compañeros, que "la recibieron muy bien", afirmó la directora de la escuela, apenas le ven el pelo ya que ella no asiste con frecuencia a las clases, según la información de Libertatea .
El diario asegura que Ana María --una niña bellísima y millonaria que ya rompió otros dos noviazgos anteriores-- está "muy mimada por su padre" ya que éste le satisface todos los deseos. Entre los últimos caprichos concedidos por su progenitor están las vacaciones de Año Nuevo que la menor pasó en la ciudad francesa de Niza.

Gitanos Rumanos secuestran a niña española de 14 años en Madrid

Pedófilo acusado de secuestrar a Madeleine McCann confesó que una mafia de gitanos se llevó a la niña

Según publicó el diario The Sun, Raymond Hewlett escribió una carta póstuma en la que reafirma su inocencia en la desaparición de la pequeña en mayo del 2007
Miércoles 01 de septiembre de 2010 - 07:03 pm 51 comentarios
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(Imágenes: Thesun.co.uk)
A más de tres años de la desaparición de la pequeña Madeleine McCann, Raymond Hewlett, el pedófilo sospechoso del secuestro de la menor dio luces sobre el posible paradero de la niña que incluso ya fue declarada muerta por la policía.
En una carta póstuma enviada a su hijo antes de morir de cáncer de garganta, Raymond Hewlett, de 62 años, indicó que él no tuvo nada que ver con la desaparición de la niña y que esta fue vendida por una mafia de gitanos.
“No tuve nada que ver en el rapto de Maddie pero sé lo que pasa”, escribió Hewlett, según informó “The Sun”. En la carta además indicó que en el momento de la desaparición de McCann, él se encontraba en Portugal, pero un gitano, muy amigo suyo, le dijo que habían planificado el secuestro de Madeleine por una mafia gitana que se dedicaba a traficar niños.
“Tenían que encontrar una niña rubia, como Maddie para una pareja rica que no podía tener hijos”, expresó el hombre, quien además dijo que los miembros de dicha mafia elegían a la víctima, la fotografiaban y se la enviaban a sus compradores. Si aceptaban, se realizaba el secuestro.
INFORMACIÓN ES VEROSÍMIL
El hijo de Raymond Hewlett, Wayne, refirió que la declaración de su padre le parece verosímil, ya que durante la investigación se descubrió que antes de la desaparición de Madeleine McCann, muchos hombres hicieron fotografías a los niños en el complejo Ocean Club.
Hewlett murió de cáncer de garganta en el último mes de abril. “Me sacudió como un rayo cuando la leí”, dijo Wayne Hewlett y agregó: “Él explica que no quería morir con su familia pensando que había hecho algo tan terrible”.
El representante de la familia McCann, Clarence Mitchell, mostró el agradecimiento de esta familia a Wayne “por presentar esta información” e indicó que el equipo de detectives los entrevistarán para seguir esta nueva pista.

1 comentario:

  1. Vaya fascistones estaís hechos, información sesgada, interesada, acientífica, justificadora. ¿En qué os diferenciaís de otros pro-asesinos?.

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