lunes, 31 de octubre de 2011

Las raices sionistas y hebraicas de Obama



El cotidiano The Jewish Daily Forward ha publicado una larga nota sobre el Rabino Capers Funnye (en la foto de abajo), uno de os más prominentes rabinos negros que es también el primo de Michelle Obama (la nueva First Lady).
"Mientras que Barack Obama ha luchado por capturar los votos judíos, se descubre que uno de los primos de la mujer es el más prominente rabino negro del país”.
Michelle Obama, esposa del candidato demócrata, es prima en segundo grado del Rabino Capperi Funnye, leader espiritual de una sinagoga en gran parte negra en Chicago's South Side. La madre de Funnye, Verdelle Robinson Funnye, y el abuelo paterno de Micvhele Obama, Frasier Robinson Jr, eran hermanos.

Funnye (pronunciado FUH-NAY) es el rabino jefe de la B'nai Beth Shalom Zaken, Congregación hebraico-etíope en el suroeste de Chicago. Él resulta muy conocido en los círculos judaicos por actuar como un puente entre el judaísmo dominante y los sectores mucho más pequeños, y en gran medida segregados, de las comunidades negras en el mundo hebraico, también conocidas como judíos negros, o Israelitas. Él ha solicitado muchas veces a la más gran comunidad hebraica de ser más abierta hacia los judíos que no son negros.
En esta campañ Funnye otorga un elemento inesperado en el remanido tema de las relaciones entre Barack Obama y la comunidad judía. Por otro lado han sidomuchas las organizaciones políticas judías, así como electores y donantes, entre ellas las más importantes y ricas familias de la ciuad, que han desrollado un rol esencial en el ascenso de Obama al poder de Chicago

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Pero el senador de Illinois ha luchas para superar las sospechas de algunos sectores de la comunidad judía respecto de que fuese un musulmán secreto.
Al respecto Funnye, que se describe a sí mismo como un independiente, ha manifestado que, a pesar de no haberse inmiscuido en la campaña de Obama, ha donado dinero para la misma. "Con seguridad toda nuestra familia habría estado orgullosa de Obama," ha manifestado Funnye Inoltra. Michelle Obama y la oficina electoral de campaña de Obama no han querido comentar tales declaraciones.
Funnye, 56 años, conoce a Michelle Obama (Michelle Robinson de soltera), 44 años, desde su nacimiento. Ambos crecieron en la zona sur de Chicago, en done la madre de Funnye y el padre de Michelle Obama se hallaban muy en contacto.
"Su padre era como el pegamento de nuestra familia", ha manifestado Funnye. "Ha siempre deseado mantener a la familia muy unida y permanecer en contacto con todos ". Funnye y Michelle si veían muchas veces durante su juventud. La madre de Michelle Obama, Marian Robinson, si acuerda de Funnye y de su familia cuando los iban a visitar.
Con el paso de los años se debilitó la relación, pero la misma fue retomada luego cuando Michelle trabajaba en la universidad de Chicago y Funny era jefe de una organización de servicios sociales denominada "The Blue Gargoyle”.
Funnye ha también trabajado con Barack Obama, quien, como Senador del Estado, iba hablar con él por temas relativos a su organización. Cuando Barack y Michelle Obama se casaron, Funnye y su familia participaron del matrimonio.

Discurso de Barack Hussein Obama ante la AIPAC*


* American Israel Public Affairs Committee (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel)


El año pasado, en el mismo foro, lo abuchearon. Pero una ovación rubricó el discurso que pronunció el pasado 4 de junio de 2008 cuando era candidato opositor a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, ante la principal organización judía de su país.

Obama exhibió una renovada confianza ante el Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (AIPAC), pues el día anterior se había asegurado la candidatura del Partido Demócrata, aunque su rival en la puja, la también senadora Hillary Rodham Clinton, aún no admitió la derrota.

La conferencia anual de AIPAC es una prueba de lealtad a la causa israelí para funcionarios gubernamentales y dirigentes políticos de alto nivel en Estados Unidos.

Los visitantes suelen manifestar en sus discursos su apoyo unánime a lo que, según la mayoría de AIPAC, constituyen los intereses de Israel. Sin embargo, esa concepción contradice con frecuencia las políticas del propio gobierno y la opinión pública de ese país.

"El discurso (de Obama) fue muy diferente en tono y en sustancia del de cualquier otro orador en la conferencia", dijo Trita Parsi, director del Consejo Nacional Iraní-Estadounidense.  "Lejos de eludir el asunto, expuso con fuerza sus argumentos. Dijo que la diplomacia beneficiará no solo los intereses de Estados Unidos, sino también la seguridad israelí", según Parsi

El discurso de Obama incluyó algunos guiños para la tribuna. "Jerusalén debe seguir indivisa en su carácter de capital de Israel", afirmó.

Mientras, en su discurso ante AIPAC, Hillary Rodham Clinton avanzó un paso hacia la admisión del triunfo de Obama, pero evitó referirse a su contrincante dentro del Partido Demócrata como candidato. Según diversas versiones, reconocerá su derrota esta semana

"Digámoslo con claridad: sé que el senador Obama será un buen amigo de Israel", dijo. La afirmación parecía destinada a granjearle al candidato el apoyo de la comunidad judía estadounidense.



Los judíos constituyen apenas tres por ciento de la población del país, pero se concentran en estados clave para las elecciones como Florida, Nueva Jersey, Pennsylvania y California.

Los aportes financieros de judíos representan 20 por ciento de los fondos electorales republicanos y 40 por ciento de los demócratas, según un estudio de Forward, la publicación de esta comunidad de mayor circulación en Estados Unidos.

 


Texto del Discurso

El senador de Illinois Barack Obama pronunció un discurso el miércoles, 4 de junio, ante AIPAC American Israel Public Affaire Committee. El discurso viene el día después de que hubiera obtenido suficientes delegados para rematar la nominación Democrática y convertirse en el primer afro-americano candidato a presidente. En estas observaciones preparadas por su campaña, Obama intenta disipar las dudas que algunos judíos han expresado los votantes acerca de su candidatura. Él habla de su tío abuelo del servicio en la Segunda Guerra Mundial, como miembro de la primera división de infantería que liberó un campo de concentración nazi. También pide la seguridad de Israel no es negociable y compara su política hacia Israel con las de Senador Republicano de Arizona John McCain. 

"Es grandioso ver a tantos amigos de todo el país. Quiero felicitar a Howard Friedman, Victor y David Howard Kohr en una celebración con éxito, y en la realización de una nueva sede a pocas manzanas de distancia. 

Antes de comenzar, quiero decir que sé que algunos e-mails provocadores han estado circulando a través de las comunidades judías en todo el país. A algunos de ustedes les han llegado. Están llenos de cuentos y de advertencias acerca de un determinado candidato a presidente. Y todo lo que quiero decir es - que me haga saber si usted ve aqui a este tipo llamado Barack Obama, porque suena muy aterrador.
 

Pero si alguien se ha confundido por estos mensajes de correo electrónico, quiero que sepan que hoy voy a hablar de mi corazón, y como un verdadero amigo de Israel. Y
 sé que cuando visito AIPAC, estoy entre amigos. Buenos amigos. Amigos que comparten mi firme compromiso de asegurarse de que el vínculo entre los Estados Unidos e Israel es inquebrantable hoy, mañana y siempre.

Una de las muchas cosas que admiro sobre AIPAC es que lucha por esta causa común, desde la base. El alma de AIPAC está aquí en esta sala - los activistas de base de todas las edades, de todas partes del país, que vienen a Washington año tras año para hacer oir su voz. Nada refleja el rostro de la AIPAC de más de 1.200 estudiantes que han viajado aquí para dejar claro al mundo que el vínculo entre Israel y los Estados Unidos se basa en más de nuestros intereses nacionales - está arraigado en los valores compartidos y las historias compartidas de nuestro pueblo. Y como presidente, trabajaré con ustedes para asegurar que este vínculo se fortalezca. 

La primera vez me familiaricé con la historia de Israel cuando tenía 11 años de edad. He aprendido del largo viaje y firme determinación del pueblo judío a preservar su identidad a través de la fe, la familia y la cultura. Año tras año, siglo tras siglo, Judios llevarse a sus tradiciones, y su sueño de una patria, a la vista de las probabilidades imposible.

La historia hizo una poderosa impresión en mí. Yo había crecido sin un sentido de las raíces. Mi padre era negro, era de Kenia, y que nos dejó cuando yo tenía 2 años. Mi madre era blanca, era de Kansas, y me trasladaron a Indonesia con ella y luego de vuelta a Hawai. En muchos sentidos, no sabía de donde vine. Por lo tanto, se señaló a la creencia de que puede mantener un punto de vista espiritual, emocional y la identidad cultural. Y entiendo profundamente la idea sionista - que siempre hay una patria en el centro de nuestra historia.

También aprendí sobre el horror del Holocausto, y la terrible urgencia que trajo a casa el viaje a Israel. Durante gran parte de mi niñez, viví con mis abuelos. Mi abuelo había servido en la Segunda Guerra Mundial. Era un muchacho de Kansas que probablemente nunca esperaba ver a Europa - por no hablar de los horrores que le esperaba allí. Y durante meses después de que él vino a casa de Alemania, se mantuvo en un estado de shock, a solas con el recuerdo doloroso de que no saldría de su cabeza.
Verá, mi tío había sido parte de la 89 ª División de Infantería - los primeros americanos para llegar a un campo de concentración nazi. Que liberaron Ohrdruf, una parte de Buchenwald, en un día en abril de 1945. Los horrores de ese campo van más allá de nuestra capacidad de imaginar. Decenas de miles murieron de hambre, la tortura, la enfermedad, o simplemente asesinato - parte de la máquina de matar nazi que mató a 6 millones de personas.
Cuando los americanos en marcha, descubrieron enormes montones de cadáveres y supervivientes de hambre. El general Eisenhower ordenó a los alemanes de la vecina ciudad para visitar el campamento, para que pudieran ver lo que se está haciendo en su nombre. Ordenó a sus tropas a recorrer el campamento, para que pudieran ver el mal contra el que estaban luchando. Invitó a los congresistas y periodistas, para dar testimonio. Y ordenó que se tomasen fotografías y películas. Explicando sus acciones, Eisenhower dijo que quería producir "primera prueba de estas cosas, si acaso, en el futuro, se desarrolla una tendencia a atribuir esas acusaciones simplemente a la propaganda."

He visto algunas de esas mismas imágenes en Yad Vashem, y nunca me dejarán. Y esas imágenes sólo apuntan a las historias que los supervivientes de la Shoah llevado con ellos. Al igual que Eisenhower, cada uno de nosotros da testimonio de todos y nadie puede negar que estos crímenes, ni nunca hablar de la repetición de ellas. Tenemos que decir lo que decimos cuando hablamos de las palabras "nunca más". 

Era sólo un par de años después de la liberación de los campamentos que David Ben-Gurion declaró la fundación del Estado judío de Israel. Sabemos que la creación de Israel es justa y necesaria, que tiene sus raíces en siglos de lucha y de décadas de paciente trabajo. Pero 60 años después,
 sabemos que no podemos ceder, no podemos ceder, y como presidente nunca cederé cuando se trate de la seguridad de Israel.

No cuando todavía hay voces que niegan el Holocausto. No cuando hay grupos terroristas y los líderes políticos comprometidos con la destrucción de Israel. Cuando no hay mapas de todo el Oriente Medio que ni siquiera reconocen la existencia de Israel, financiado por el gobierno y los libros de texto lleno de odio hacia los Judios. No cuando hay lluvia de cohetes sobre Sderot, Israel y los niños tienen que tomar una respiración profunda y estar alerta cada vez van a bordo de un autobús o caminan a la escuela.
Siempre he entendido Israel en su búsqueda de la paz y la necesidad de seguridad. Pero nunca más que durante mis viajes allí hace dos años. Volae en un helicóptero de la Fuerza Armada Israeli, y vi una pequeña y hermosa franja de tierra situada frente al Mediterráneo. Sobre el terreno, me encontré con una familia que vio su casa destruida por un cohete Katyusha. Hablé con las tropas israelíes que se enfrentan diariamente las amenazas de seguridad ya que mantiene cerca de la línea azul. Hablé con gente que quería nada más simple, o difícil de alcanzar, de un futuro seguro para sus hijos.

He estado orgulloso de ser parte de un sólido, un consenso bipartidista que se ha destacado por parte de Israel de cara a todas las amenazas. Que es un compromiso que tanto John McCain y yo comparto, porque el apoyo a Israel en este país va más allá de las partes. Sin embargo, parte de nuestro compromiso debe estar haciendo uso de la palabra cuando la seguridad de Israel está en peligro, y no creo que ninguno de nosotros puede estar satisfecho de que los Estados Unidos la reciente política exterior de Israel ha hecho más seguro.

Hamas controla Gaza. Hezbolá ha reforzado su control sobre el sur del Líbano, y sus músculos se flexionan en Beirut. Debido a la guerra en Iraq, Irán - siempre que plantean una amenaza mayor para Israel que Irak - está envalentonado y supone el mayor desafío estratégico para los Estados Unidos e Israel en el Oriente Medio en una generación. Iraq es inestable, y al-Qaida ha intensificado su contratación. Israel en su búsqueda de la paz con sus vecinos se ha estancado, a pesar de la pesada carga que recae sobre el pueblo israelí. América y está más aislado en la región, la reducción de nuestra fuerza y poniendo en peligro la seguridad de Israel.
La cuestión es cómo avanzar. Hay quienes continuar e intensificar esta no statu quo, haciendo caso omiso de ocho años de acumulación de pruebas de que nuestra política exterior es peligrosamente errónea. Y luego están aquellos que establecen todos los problemas del Oriente Medio en el umbral de Israel y sus partidarios, como si el conflicto israeli-palestino es la raíz de todos los problemas de la región. Estas voces culpan al Oriente Medio de la única democracia de la región del extremismo. Que ofrecen la falsa promesa de que el abandono de un aliado fiel de alguna manera es el camino de la fuerza. No es, nunca ha sido, y nunca lo será. 

Nuestra alianza se basa en intereses y valores compartidos. Los que amenazan a Israel nos amenazan. Israel siempre ha enfrentado estas amenazas en el frente. Y voy a llevar a la Casa Blanca un inquebrantable compromiso con la seguridad de Israel.

Que comienza con la garantía de que Israel ventaja militar cualitativa. Me aseguraré de que Israel puede defenderse de cualquier amenaza - de Gaza a Teherán. Defensa de la cooperación entre los Estados Unidos e Israel es un modelo de éxito, y debe ser profundizado. Como presidente, voy a aplicar un memorando de entendimiento que proporciona $ 30 mil millones en asistencia a Israel en la próxima década - las inversiones destinadas a la seguridad de Israel que no se vinculará a ninguna otra nación. En primer lugar, debe aprobar la solicitud de la ayuda exterior de 2009. En el futuro, podemos mejorar nuestra cooperación en materia de defensa de misiles. Deberíamos exportar equipo militar a nuestro aliado Israel con arreglo a las mismas directrices que la OTAN. Y voy a defender siempre el derecho de Israel a defenderse de las Naciones Unidas y de todo el mundo.
Todo el espectro político, los israelíes comprendan que la verdadera seguridad sólo puede venir a través de una paz duradera. Y es por eso que - como amigos de Israel - debe resolver a hacer todo lo posible para ayudar a Israel y sus vecinos para lograrlo. Debido a la seguridad, la paz duradera en Israel es de interés nacional. Es en el interés nacional de América. Y es en el interés del pueblo palestino y el mundo árabe. Como presidente, trabajaré para ayudar a Israel alcanzar el objetivo de dos estados, un estado judío de Israel y un Estado palestino, viviendo uno al lado del otro en paz y seguridad. Y no voy a esperar hasta que la disminución días de mi Presidencia. Voy a tomar un papel activo, y hacer un compromiso personal de hacer todo lo que pueda para promover la causa de la paz desde el inicio de mi administración.

El largo camino hacia la paz requiere palestinos se comprometieron a hacer el viaje. Tenemos que aislar a Hamas a menos que y hasta que renunciar al terrorismo, reconocer el derecho de Israel a existir y acatar los acuerdos anteriores. No hay espacio en la mesa de negociación para las organizaciones terroristas. Esa es la razón por la que se opuso a la celebración de elecciones en 2006 con Hamas en la boleta electoral. Los israelíes y la Autoridad Palestina nos advirtió en el momento en contra de la celebración de estas elecciones. Pero esta administració n adelante, y el resultado es una de Gaza controlada por Hamas, con misiles que llueven sobre Israel. 

El pueblo palestino debe comprender que el progreso no vendrá a través de los falsos profetas del extremismo o el uso corrupto de la ayuda extranjera. Los Estados Unidos y la comunidad internacional deben estar por los palestinos que se han comprometido a tomar medidas enérgicas contra el terrorismo y llevar la carga de la paz. Yo insto encarecidamente a los gobiernos árabes a que tomen medidas para normalizar las relaciones con Israel, y para cumplir con su responsabilidad de proporcionar la presión real de los extremistas y apoyo al Presidente Abbas y el Primer Ministro Fayyad. Egipto debe cortar el contrabando de armas hacia Gaza. Israel también puede promover la causa de la paz mediante la adopción de las medidas apropiadas - en consonancia con su seguridad - para facilitar la libre circulación de los palestinos, mejorar las condiciones económicas en la Ribera Occidental , y de abstenerse de construir nuevos asentamientos - como se acordó con el gobierno de Bush administració n en Annapolis.

Voy a ser claro. La seguridad de Israel es sacrosanta.  No es negociable. Los palestinos necesitan un Estado que sea contiguo y coherente, y que les permite prosperar - pero cualquier acuerdo con el pueblo palestino debe preservar la identidad de Israel como un estado judío, con seguridad, las fronteras reconocidas y defendibles. Jerusalén seguirá siendo la capital de Israel, y debe permanecer indivisible. 

No me hago ilusiones de que esto será fácil. Será necesario tomar decisiones difíciles en ambos lados. Pero Israel es lo suficientemente fuerte como para lograr la paz, si se cuenta con socios que están comprometidos con la meta. La mayoría de los israelíes y los palestinos quieren la paz, y debemos fortalecer su mano. Los Estados Unidos debe ser un socio sólido y coherente en este proceso - no obligar a las concesiones, pero para ayudar a evitar el estancamiento asociados y el tipo de vacíos que se llenan por la violencia. Eso es lo que se comprometen a hacer como presidente de los Estados Unidos.

Las amenazas a Israel empezar cerca de casa, pero no termina ahí. Siria continúa con su apoyo al terrorismo y la injerencia en el Líbano. Y Siria ha tomado medidas peligrosas en la búsqueda de armas de destrucción masiva, que es la razón por la cual Israel estaba justificada para poner fin a esa amenaza.

También creo que Estados Unidos tiene la responsabilidad de apoyar a Israel en sus esfuerzos por renovar las conversaciones de paz con los sirios. Nunca debemos obligar a Israel a la mesa de negociación, pero tampoco debemos nunca bloquear las negociaciones cuando los dirigentes de Israel decidan que pueda servir a los intereses israelíes. Como presidente, haré lo que pueda para ayudar a Israel a tener éxito en estas negociaciones. Y el éxito requerirá la plena aplicación de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad en el Líbano, y acabar con el apoyo de Siria para el terror. Es hora de que este comportamiento imprudente ha llegado a su fin.

No hay mayor amenaza para Israel - y para la paz y la estabilidad de la región - que Irán. Ahora esta audiencia está compuesta por los republicanos y demócratas, y los enemigos de Israel no debe tener ninguna duda de que, independientemente del partido, los estadounidenses están hombro a hombro en nuestro compromiso con la seguridad de Israel. Así, mientras que yo no quiero a la huelga demasiado partidista una nota de hoy, quiero hacer frente a algunos de mis voluntaria mischaracterization s posiciones.

El régimen iraní apoya a los extremistas violentos y nos desafía a través de la región. Se lleva a cabo una capacidad nuclear que podría desencadenar una peligrosa carrera de armamentos y aumentar la posibilidad de una transferencia de conocimientos nucleares a los terroristas. Su presidente niega el Holocausto y amenaza con borrar a Israel del mapa. El peligro de Irán es grave, es real, y mi objetivo será eliminar esta amenaza.

Pero al igual que nos cleareyed acerca de la amenaza, tenemos que ser claros sobre el fracaso de la política de hoy. Sabíamos, en 2002, que Irán apoya el terrorismo. Sabíamos que Irán tenía un programa nuclear ilícito. Sabíamos Irán plantea una grave amenaza para Israel. Pero en lugar de perseguir una estrategia para hacer frente a esta amenaza, que hace caso omiso y en lugar invadido y ocupado Iraq. Cuando se opuso a la guerra, le advertí de que sería avivar el fuego del extremismo en el Oriente Medio. Eso es precisamente lo que sucedió en Irán - la línea dura más estricto su control, y Mahmoud Ahmadinejad fue elegido presidente en 2005. Y los Estados Unidos e Israel están menos seguros.

Yo respeto el senador McCain, y esperamos con interés un debate de fondo con él en estos próximos cinco meses. Pero en este punto, tenemos diferencias, y que será diferente. El senador McCain se niega a comprender o reconocer el fracaso de la política que seguirá. Él critica mi firme voluntad de utilizar la diplomacia, pero sólo ofrece una realidad alternativa - uno donde la guerra en Iraq ha puesto de alguna manera en sus talones Irán. La verdad es lo contrario. Irán ha reforzado su posición. Irán es ahora el enriquecimiento de uranio y ha almacenado 150 kilos de uranio poco enriquecido. Su apoyo al terrorismo y las amenazas a Israel han aumentado. Esos son los hechos, que no se puede negar, y me niego a seguir una política que ha hecho de los Estados Unidos e Israel menos seguro.

El senador McCain ofrece una falsa opción: mantener el rumbo en Iraq, o ceder la región a Irán. Rechazo esa lógica porque no hay una mejor manera. Mantenimiento de todas nuestras tropas atados indefinidamente en Irak no es la manera de debilitar a Irán - que es precisamente lo que ha fortalecido. Se trata de una política para quedarse, y no un plan para la victoria. He propuesto un fondo, la redistribució n gradual de nuestras tropas de Iraq. Vamos a salir lo más que se trata de obtener pulg Nosotros finalmente los líderes de Iraq la presión de tener sentido la responsabilidad de su propio futuro.

También vamos a utilizar todos los elementos del poder estadounidense para presionar a Irán. Haré todo lo que esté a mi alcance para impedir que Irán obtenga un arma nuclear. Que comienza con agresiva, diplomacia de principios, sin condiciones previas al fracaso, pero con un cleareyed la comprensión de nuestros intereses. No tenemos tiempo que perder. No podemos descartar sin un enfoque que podría impedir que Irán obtenga un arma nuclear. Hemos intentado limitado, fragmentario, mientras que las conversaciones sostenidas subcontratar el trabajo a nuestros aliados europeos. Es hora de que los Estados Unidos para el plomo.

Habrá una preparación cuidadosa. Vamos a abrir líneas de comunicación, construir una agenda, en estrecha coordinación con nuestros aliados, y evaluar el potencial de progreso. Contrariamente a las afirmaciones de algunos, no tengo ningún interés en sentarse con nuestros adversarios sólo por el hecho de hablar. Pero como presidente de los Estados Unidos, yo estaría dispuesto a conducir la diplomacia dura y de principios con el líder iraní apropiado en un momento y el lugar de mi elección - si, y sólo si, se puede promover los intereses de los Estados Unidos.

Sólo recientemente algunos han llegado a pensar que la diplomacia, por definición, no puede ser difícil. Que olvidar el ejemplo de Truman y Kennedy y Reagan. Estos presidentes entendido que la diplomacia respaldada por la influencia real fue una herramienta fundamental de statecraft. Y es hora de hacer de América una vez más una herramienta de la diplomacia tenga éxito, no sólo un medio de contener el fracaso. Vamos a seguir con esta diplomacia no se hace ilusiones sobre el régimen iraní. En lugar de ello, vamos a presentar una clara elección. Si abandonar su peligroso programa nuclear, apoyo al terrorismo y las amenazas a Israel, habrá incentivos significativos - incluyendo el levantamiento de las sanciones, y la integración política y económica con la comunidad internacional. Si se niegan, se aumentaría la presión.

Mi Presidencia fortalecerá nuestra mano como restauramos nuestra permanente. Nuestra voluntad de proseguir la diplomacia le hará más fácil movilizar a otros a unirse a nuestra causa. Si Irán no cambiar de rumbo cuando se presenta con esta elección por los Estados Unidos, estará claro - al pueblo de Irán, y al mundo - que el régimen iraní es el autor de su propio aislamiento. Que fortalecerá nuestra mano con Rusia y China insisten en que las sanciones más fuertes en el Consejo de Seguridad. Y debemos trabajar con Europa, Japón y los Estados del Golfo para buscar todas las vías fuera de las Naciones Unidas para aislar al régimen iraní - a partir de cortar las garantías de préstamos y la expansión de las sanciones financieras, a la prohibición de la exportación de petróleo refinado a Irán, el boicot a las empresas asociadas con la Guardia Revolucionaria iraní, cuya fuerza Quds ha sido marcada una organización terrorista.

Yo estaba interesado en ver el Senador McCain proponer la venta como fuente de influencia - no es el fanático de desinversión que ha tratado de castigar a los científicos y académicos de Israel, pero destinados a la venta el régimen iraní. Es una buena idea, pero no una nueva. Presenté legislación hace más de un año que aliente a los Estados y el sector privado para vender parte de las empresas que hacen negocios en Irán. Este proyecto de ley tiene apoyo bipartidista, pero por razones que voy a dejar que le explique, el Senador McCain nunca firmó el. Mientras tanto, un anónimo senador está bloqueando el proyecto de ley. Es el momento de pasar esto en la ley para que podamos reforzar la presión sobre el régimen iraní. También debemos perseguir otras sanciones unilaterales que se dirigen a los bancos y los activos iraníes.

Y tenemos que liberarnos de la tiranía del petróleo. El precio de un barril de petróleo es una de las armas más peligrosas del mundo. Petrodólares para pagar las armas que matan a tropas estadounidenses y los ciudadanos israelíes. Y la administració n Bush han impulsado las políticas de los precios del petróleo, mientras que su política energética nos ha hecho más dependiente del petróleo extranjero y el gas. Es hora de que los Estados Unidos a tomar medidas reales para poner fin a nuestra adicción al petróleo. Y podemos unirnos con Israel, sobre la base del año pasado Estados Unidos-Israel, la Ley de cooperación energética, para profundizar nuestra asociación en el desarrollo de fuentes alternativas de energía mediante el incremento de la colaboración científica y la investigación conjunta y el desarrollo. La forma más segura para aumentar nuestra influencia en el largo plazo es dejar de financiar el régimen iraní. Por último, que no haya dudas: voy a mantener siempre la amenaza de acción militar sobre la mesa para defender nuestra seguridad y nuestro aliado Israel. A veces no hay alternativas a la confrontación. Pero eso sólo hace que la diplomacia más importante. Si tenemos que utilizar la fuerza militar, que tienen más posibilidades de éxito, y tendrá un mayor apoyo en el hogar y en el extranjero, si hemos agotado nuestros esfuerzos diplomáticos.

Que es el cambio que necesitamos en nuestra política exterior. Cambio que restaura el poder y la influencia de América. Cambio acompañado de un compromiso que voy a dar a conocer a los aliados y adversarios por igual: que Estados Unidos mantiene una inquebrantable amistad con Israel, y un inquebrantable compromiso con su seguridad.

Como miembros de AIPAC, que han contribuido a hacer avanzar este consenso bipartidista para apoyar y defender a nuestro aliado Israel. Y estoy seguro de que hoy en Capitol Hill que se reunirá con miembros del Congreso y la difusión de la palabra. Pero estamos aquí porque más de la política. Estamos aquí porque los valores que apreciamos están profundamente arraigados en la historia de Israel. 

Basta dar una mirada a lo que Israel ha logrado en 60 años. De décadas de lucha y tras la terrible del Holocausto, se forjó una nación para proporcionar un hogar para los Judios de todos los rincones del mundo - de Siria a Etiopía a la Unión Soviética. A la vista de constantes amenazas, Israel ha triunfado. En el rostro de peligro constante, Israel ha prosperado. En un estado de constante inseguridad, Israel ha mantenido un discurso vibrante y abierto, y un sólido compromiso con el imperio de la ley.

Como cualquier israelí le dirá, Israel no es un lugar perfecto, pero como los Estados Unidos es un ejemplo para todos cuando se busca un futuro más perfecto. Estas mismas cualidades se pueden encontrar entre los Judios de América. Es por esto que muchos judíos norteamericanos se han destacado por parte de Israel, mientras que la promoción de la historia de América. Porque hay un compromiso integrado en la fe judía y la tradición: a la libertad y la justicia; a la justicia social y la igualdad de oportunidades. Para Tikkun Olam - la obligación de reparar este mundo. 

Nunca olvidaré que yo no estaría aquí hoy si no fuera por ese compromiso. En los grandes movimientos sociales en la historia de nuestro país, los judíos y los afroamericanos han estado codo a codo. Tomaron autobuses en el sur juntos. Se marcharon juntos. Ellos sangrado juntos. Judíos y los americanos como Andrew Goodman y Michael Schwerner estaban dispuestos a morir junto a un hombre negro - James Chaney - en nombre de la libertad y la igualdad.

Su legado es nuestra herencia. No debemos permitir que la relación entre los Judios y los afro-americanos a sufrir. Este es un vínculo que debe ser fortalecido. Juntos podemos volver a dedicarnos a poner fin a los prejuicios y luchar contra el odio en todas sus formas. Juntos, podemos renovar nuestro compromiso con la justicia. Juntos, podemos unir nuestras voces juntas, y con ello hacer más poderosos incluso la caída de las paredes abajo.

Esa labor debe incluir nuestro compromiso común con Israel. Usted y yo sabemos que tenemos que hacer algo más que estar quieto. Ahora es el momento de estar vigilantes en cada enemigo hacia abajo, al igual que avanzar en la búsqueda de un futuro de paz para los hijos de Israel, y para todos los niños. Ahora es el momento de pie por parte de Israel, ya que escribe el siguiente capítulo en su extraordinario viaje. Ahora es el momento de unirse en la labor de reparación de este mundo. "

El lobby judío del Pentágono





Roger Garaudy en "Los Mitos Fundacionales de la Política Israelí" dice que en noviembre de 1976 Nahum Goldmann, presidente del Congreso Judío Mundial, que vino a Washington a ver al Presidente y a sus consejeros Vance y Brzezinski, dio un consejo inesperado a la administración Carter: "Hacer añicos el lobby sionista en los Estados Unidos".

Goldmann había consagrado su vida al sionismo y había jugado un papel de primer orden en el "lobby" desde la época de Truman; ahora decía que su propia creación, la Conferencia de Presidentes, era una "fuerza destructiva" y un "obstáculo mayor" para la paz en Oriente Medio, agrega Garaudy.

Entre los integrantes más sobresalientes del lobby durante la administración de Bush hijo (nucleados alrededor de la figura señera de Donald Rumsfeld) sobresale el secretario adjunto de defensa, Paul Wolfowitz, para muchos el verdadero cerebro del Pentágono.

Otros miembros destacados del grupo eran Douglas Feith, el número tres en el Pentágono; Lewis "Scooter" Libby, un protegido de Wolfowitz que es jefe de gabinete del vicepresidente Dick Cheney; John R. Bolton, un ultraderechista que revista en el Departamento de Estado con la misión de "controlar" a Colin Powell, rival interno del lobby; y Elliott Abrams, a cargo de la política de Medio Oriente en el Consejo Nacional de Seguridad.

También eran integrantes destacados James Woolsey, ex director de la CIA, autor de la operación que intentó vincular a Saddam Hussein con el 11-S y con las cartas con ántrax en EE.UU; y Richard Perle, que renunció a su cargo de asesor del departamento de Defensa tras un escándalo empresarial.

Wolfowitz y Feith mantienen vinculaciones directas con el lobby israelí judío-estadounidense que opera tanto en Defensa como en el Complejo Industrial norteamericano.. Wolfowitz opera como contacto de la administración Bush con el Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC, por sus siglas en inglés).

Feith fue galardonado por la Organización Sionista de EE.UU., donde, y a pesar de ser un funcionario estadounidense, es considerado como un "activista pro-Israel" más.

Durante la administración Clinton, sin cargo oficial, Feith preparó un plan estratégico para el Likud israelí en colaboración con Perle, en el cual se "recomendaba" al gobierno de Israel que abandonara el proceso de paz iniciado en Oslo, que recolonizara los territorios y aplastara al gobierno de Yasser Arafat con el poder militar.

Curiosamente la mayoría de estos expertos y tecnócratas que manejan las estructuras estratégicas del Pentágono nunca sirvieron en las fuerzas armadas, y son mirados con recelo y desconfianza por los militares de carrera del Pentágono, en su mayoría republicanos.

Provienen principalmente del lobby sionista de Israel, la derecha cristiana, los think-tanks, las fundaciones y los grandes consorcios mediáticos -diarios y cadenas televisivas y radiales- que integran la logia empresarial contratista del Complejo Militar Industrial.

Una vez que abandonan sus cargos en la administración estadounidense pasan a desempeñarse en los think-tanks (gabinetes estratégicos) como el American Enterprise Institute (AEI), y el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), desde los cuales siguen operando ideas y negocios para el lobby desde la función privada.

El dinero para su financiación proviene de las megacorporaciones, petroleras, armamentistas, tecnológicas, financieras, que hacen negocios tanto con el Complejo Militar Industrial como con Wall Street, y también de fundaciones conservadoras al estilo de Bradley y Olin que utilizan las fortunas legadas a tal fin por magnates que ya dejaron este mundo.

Todas estas corporaciones son beneficiarias directas de las operaciones de conquista militar lanzadas por el Pentágno, y, como ya se comprobó en Irak, tras la obra devastadora de los tanques y misiles participan de los gigantescos negocios que les abre la "reconstrucción" de los países arrasados.

El lobby judío opera sobre los cuatro sectores claves del poder estadounidense: Defensa, el Complejo Militar Industrial, Wall Street y los medios de comunicación, vinculados a los consorcios armamentistas, petroleros, financieros y tecnológicos a través de infinitas redes y vasos comunicantes. (ver: Irak y el capitalismo militar de EEUU).

Tal es el caso de los diarios The Washigton Post, The New York Times y las principales agencias y cadenas radiales y televisivas de Estados Unidos.

Todo este complejo entramado de intereses capitalistas con los consorcios mediáticos está entrelazado por medio de fusiones, de accionistas y de estructuras societarias anónimas, o por el simple hecho de compartir los mismos directivos y accionistas.

El vínculo principal entre los think-tanks del Pentágono y el lobby, es el Instituto Judío de Asuntos de Seguridad Nacional (JINSA, por sus siglas en inglés) de Washington, que apoya al Likud, y que también emplea a muchos especialistas no-judíos en temas militares que realizan continuos viajes a Israel.

Conducidos por Cheney y Rumsfeld, muchos de ellos participaron de la creación de la OSP (Office of Special Plans), también conocida como la "agencia invisible", desde la cual se planificó la primera invasión a Iraq del padre de Bush, reinstalada en la Casa Blanca con la llegada de W.

Tras el ataque contra las Torres Gemelas y el Pentágono vieron el camino despejado para la nueva guerra de conquista de Irak y la implementación de un proyecto más ambicioso: las guerras preventivas como elemento decisivo de la política militar exterior norteamericana posterior a la Guerra Fría.

Las cruzadas contra el "eje del mal"

Las teorías conspirativas sobre Bin Laden y el "terrorismo amenazante" que sirvieron para justificar la invasión a Afganistán tras el 11-S, y luego la invasión a Irak, fueron elaboradas por el lobby judío en la OSP, en vinculación directa con el equipo conducido por la asesora en Seguridad Nacional de Bush, Condoleezza Rice, que compone junto con Cheney y Powell la primera línea de influencia en la Casa Blanca.

Desde allí el lobby construyó las principales teorías legitimadoras de la nueva invasión a Irak en base a informes falsos como lo fue, por ejemplo, la información provista a Bush sobre las armas químicas de Saddam, y sus presuntas vinculaciones con la organización Al Qaeda de Bin Laden.

Experiencia que le valió el mote de "fabrica de mentiras" con que se conoce a esta oficina invisible del lobby en el Pentágono.

al final de la  administración de Bush hijo, el lobby con su jefe, Donald Rumsfeld, incrementó su presión sobre la Casa Blanca para que ordene acciones militares puntuales contra Siria, básicamente bombardeos "selectivos" como los realizados en Irak antes de la invasión. (Ver: EEUU y una nueva escalada del "objetivo Siria")

La desmembración de Siria e Iraq en regiones determinadas, en base a criterios étnicos o religiosos, es un objetivo prioritario para Israel, y la primera etapa de este proceso pasa por la destrucción del poderío militar de dichos estados y de los grupos de resistencia islámicos que hoy desestabilizan la ocupación militar de Irak.

El lobby impulsa abiertamente la intervención militar en todo el mapa de Medio Oriente para eliminar "la amenaza árabe a Israel", y sostiene que Israel y Turquía son los únicos verdaderos Estados-naciones de la región y han estado pronosticando la desintegración de algunos Estados árabes desde la primera Guerra del Golfo.

Su "biblia" funcional se condensa en un documento del año 1996 titulado "Un cambio nítido: una nueva estrategia para asegurar el territorio nacional," escrito por el grupo JINSA para aconsejar al entonces primer ministro entrante israelí Benjamin Netanyahu.

Este documento abreva en las raíces de la "teoría de los bolos" del Oriente Medio, según la cual un golpe dirigido contra Irak podría derribar varios regímenes árabes del Medio Oriente.

La misma teoría la repiten ahora poniendo en el centro a Siria y a las organizaciones radicalizadas árabes que combaten a la ocupación militar de EE.UU. en Irak.

El Estado de Israel

Escribiendo sobre la financiación del Estado de Israel (fuente motriz del lobby judío del Pentágono) James Petras dijo que "los contribuyentes norteamericanos han venido sufragando la maquinaria militar israelí durante 35 años a razón de 3 billones de dólares por año concedidos en concepto de ayuda directa (más de 100 billones en total, y la cuenta sigue).

Aunque los judíos constituyen una minoría en cada uno de esos sectores -continua Petras- , disfrutaan de un poder e influencia desproporcionados porque están organizados, son activos y concentran toda su labor en una única cuestión: la política de los Estados Unidos en el Oriente Medio, y, de forma específica, en garantizar el apoyo militar, político y financiero masivo, incondicional e ininterrumpido de los Estados Unidos a Israel.

Judíos pro israelíes se hallan representados de forma desproporcionada en el mundo financiero, político, profesional, académico, inmobiliario, en el sector de los seguros y en los medios de comunicación de masas. Maniobrando desde sus puestos estratégicos en la estructura del poder, son capaces de influir en la política y censurar la circulación de cualquier voz disidente en los medios de comunicación y en el sistema político", agrega el pensador norteamericano.

El mayor vínculo entre los think-tanks conservadores y el lobby de Israel es el Instituto Judío de Asuntos de Seguridad Nacional (JINSA, por sus siglas en inglés) de Washington, que apoya al Likud, y que involucra a muchos expertos no-judíos de Defensa, quienes hacen constantes viajes a Israel en carácter de consultivos de los halcones de los gobiernos sionistas como el de Sharon.

Los vínculos mediáticos derechistas

Michael Lind, autor de "Made in Texas: George W Bush and the Southern Takeover of American Politics", dice que "los intelectuales del lobby cuentan con el apoyo de varios imperios mediáticos derechistas, con raíces -por extraño que parezca- en la Comunidad Británica de Naciones y en Corea del Sur. Rupert Murdoch difunde propaganda a través de su canal Fox Television. Su revista, dirigida por William Kristol, el antiguo jefe de equipo de Dan Quayle (vicepresidente, 1989-93), actúa como portavoz de los intelectuales de Defensa como Perle, Wolfowitz, Feith y Woolsey, así como del gobierno de Sharon.

The National Interest (del que fui editor ejecutivo, 1991-94) -prosigue Lind -es financiada ahora por Conrad Black, propietario del Jerusalem Post y del imperio Hollinger en Gran Bretaña y Canadá. Lo más extraño de todo es la red mediática centrada en el Washington Times - de propiedad del mesías surcoreano (y ex convicto), el reverendo Sun Myung Moon- que es propietario de la agencia noticiosa UPI. UPI es dirigida ahora por John O'Sullivan, el escritor de discursos de Margaret Thatcher que solía trabajar como editor para Conrad Black en Canadá.

A través de canales semejantes, el estilo sensacionalista del periodismo británico de derecha, así como su sustancia eurofóbica, han contaminado el movimiento conservador de EE.UU. Los ángulos neoconservadores del Pentágono fueron unidos en los años 90 por el Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense (PNAC), dirigido por Kristol desde las oficinas del Weekly Standard, agrega el autor de "Made in Texas".

Durante la administración Clinton los tecnócratas del lobby escribieron y publicaron una serie de "cartas abiertas", a través de las cuales recomendaban a EE.UU. que invadiera y ocupara Irak y que apoyara las campañas militares de Israel contra los palestinos y sus organizaciones de resistencia.

Operación invasión

Refiriéndose al lobby Heinz Dieterich escribió que "durante el gobierno de Bill Clinton, la camarilla presionó al Presidente, para que "removiera al régimen de Sadam Hussein del poder", si fuese necesario por la fuerza, y que hiciera una política "más aseverativa" en Medio Oriente. En un reporte preelectoral del 2000, revelaron una premonición tan extraordinaria como sospechosa: afirmaron que esos cambios se darían lentamente, salvo que "hubiese un evento catastrófico y catalizador, como un nuevo Pearl Harbour".

Clinton no les hizo caso, pero el fraude electoral de Bush los puso en el poder y los atentados del 11 de septiembre les dieron su evento "catastrófico y catalizador", su "nuevo Pearl Harbour", con el cual iniciaron lo que suelen llamar entre sí, "La Cuarta Guerra Mundial".

Después de Afganistán -prosigue Dieterich-, el método de la invasión militar fue utilizado nuevamente en Irak, en marzo del 2003, para poner a Ahmed Chalaby, ex banquero criminal, refugiado en Estados Unidos, en el poder en Irak. En Georgia, de central importancia geoestratégica petrolera en la zona, Washington organizó una insurrección popular en noviembre del 2003 contra el corrupto estalinista Edward Shevanadze, para sustituirlo en enero del 2004 con un triunfo electoral del 86 por ciento, del abogado Mikhail Saakashvili, educado en Estados Unidos.

A estos éxitos, la camarilla agrega los siguientes "triunfos": la renuncia de Libia a sus proyectos de armas de destrucción masiva y la invitación a las petroleras estadounidenses, en diciembre del 2003, junto con sus negociaciones con Israel para reanudar las relaciones diplomáticas y su oferta de presionar a Irán, para que desista del desarrollo de armas nucleares. La nueva constitución de Afganistán y el compromiso de la OTAN, de priorizar su intervención en el país en el 2004", concluye Dieterich.

La era Bush

El grupo de funcionarios del lobby se apoderó de la administración Bush hijo por medio del vicepresidente Dick Cheney, una especie de tutor político de W., cuándo éste estaba a cargo de la transición presidencial (el período entre la elección en noviembre y el acceso al poder en enero).

Cheney, asesorado en las sombras por su socio y amigo el ex presidente George Bush, padre de W., se valió de esa circunstancia para colocar en la primera línea de administración republicana a los más reputados intelectuales y tecnócratas del lobby judío.

Desde ese espacio clave empezaron a construir las nuevas coordenadas de la política exterior del Imperio y diseñaron la nueva estrategia colonizadora del Estado norteamericano: las guerras preventivas contra el "eje del mal", plasmadas en el papel por la halcona negra Condoleezza Rice. (Ver: La halcona negra del Imperio)

El jefe de los "blandos", o las "palomas", de la Casa Blanca, el Secretario de Estado Colin Powell -otro funcionario de la más íntima confiiianza de la familia Bush- fue rodeado por la red derechista "dura" de Cheney, integrada en sus primeras líneas por Wolfowitz, Perle, Feith, Bolton y Libby.

Sobre Powell y sus "palomas" descansa la política exterior de la Casa Blanca que los halcones del lobby boicotean permanentemente, acusando al ex general negro de "pro-europeo y claudicante al Consejo de Seguridad de la ONU".

En esa "interna" oscilante, cuyos personajes centrales son Rumsfeld y Powell, se alimenta toda la política exterior de Estados Unidos y sus intervenciones militares por el mundo.

El lobby se aprovechó -se dice que con conocimiento de su padre- de la ignorancia e inexperiencia del fanático cristiano de derecha, George W. Bush.

Carente del brillante curriculum de inteligencia que ostenta su padre, el ex presidente y ex director de la CIA, George W. fue cooptado rápidamente por el lobby de fundamentalistas que abreva tanto en la derecha cristiana del Pentágono como en la derecha judía del Estado de Israel.

Convertido en una especie de "sionista cristiano" W. Bush orientó sus acciones y decisiones a partir de la influencia de tres personajes centrales: Dick Cheney, Condoleezza Rice y Colin Powell.

El lobby y Donald Rumsfeld, que mantiene relaciones de tipo inestable con Bush hijo, fue monitoreado y a menudo descalificado por Colin Powell y los militares "profesionales" del Pentágono encabezado por el general Richards Myers.

A este sector se sumaron ex funcionarios de la administración de Papá Bush, como Baker, Scowcroft y Lawrence Eagleburgeq que el año pasado advirtieron públicamente contra una invasión de Irak sin la autorización del Congreso y de la ONU.

Si bien W. Bush trazó su política exterior a partir del departamento de Estado conducido por Powell, el lobby infiltró sus posiciones a través de Condoleezza Rice y del vicepresidente Dick Cheney con conocimiento directo del padre del presidente de Estados Unidos.

Durante el conflicto suscitado entre Cuba y algunos países latinoamericanos con EE.UU. a raíz de declaraciones de los funcionarios anticastristas de la administración Bush, fue Condoleezza Rice y no Powell quien salió a dar la posición oficial mediante declaraciones realizadas en la Casa Blanca.

Y esto tiene una lectura directa: el lobby derechista judío es totalmente funcional a las estrategias de la derecha fundamentalista cristiana de los anticastristas en Latinoamérica.

Ambas líneas se potencian y se retroalimentan en las decisiones de la Casa Blanca para América Latina.

El derrocamiento del presidente Hugo Chávez en Venezuela, las operaciones militares contra Siria y la preparación de la invasión a Irán, son algunas de las "tareas pendientes" que los tanques de pensamiento del lobby judío tienen encarpetadas y listas para la acción.
 


Traición en las alturas: sionistas del Pentágono, AIPAC e Israel


La investigación del FBI sobre agentes del espionaje israelí en el Pentágono forma parte de una lucha importante entre sionistas prominentes del Pentágono y el aparato de seguridad estadounidense. Desde que el régimen de Bush llegó al poder ha habido una violenta guerra política y de organización entre los sionistas del Pentágono y sus colaboradores militaristas, por una parte, y los militares profesionales y el aparato de inteligencia, por la otra. Este conflicto se ha manifestado en una serie de asuntos mayores que incluyen la guerra en el Oriente Medio, los motivos aducidos para la guerra, la relación entre Israel y EEUU, la estrategia para el imperio, así como asuntos tácticos como el tamaño de la fuerza militar que se necesita para las guerras coloniales y la naturaleza de la ocupación colonial. Desde el 11/09/2001 hasta la invasión de Irak, los sionistas del Pentágono y los militaristas civiles tuvieron ventaja: Marginaron a la CIA y establecieron sus propios servicios de inteligencia para “cocinar los datos”, lograron imponer la doctrina de guerras secuenciales, empezando por Afganistán e Irak y proyectaron guerras contra Irán, Siria, Líbano, Arabia Saudita y otros países musulmanes. Los sionistas del Pentágono aumentaron el poder de Israel en el Oriente Medio y promovieron su colonización expansionista de Palestina, a costa de soldados estadounidenses, gastos de presupuesto insoportables y objeciones de la CIA.

Los aparatos militar y de seguridad estadounidenses se han vengado. Primero desenmascarando las mentiras sionistas sobre las armas de destrucción masiva de Irak, después exponiendo el papel de cliente sionista de Ahmed Chalabi como agente doble de Irán, seguido por una investigación de dos años sobre sionistas del Pentágono que pasan documentos a la inteligencia militar israelí y a la policía secreta, el Mossad.

Hay más en juego que una guerra de empujones entre el grupo de ‘Israel Primero’ del Pentágono y sus adversarios en el ejército estadounidense, cuerpo diplomático y agencias de inteligencia. El asunto fundamental es la libertad del pueblo estadounidense para decidir o por lo menos influenciar a sus líderes políticos y sus funcionarios sin estar sujetos a la manipulación y el control por parte un gobierno extranjero (Israel) y sus agentes estratégicamente situados en puestos de poder.

Israel ha subvertido durante décadas la política exterior estadounidense para que sirviera a sus intereses por medio del poder organizado de importantes organizaciones judías en los EEUU. Lo que es nuevo en el caso actual de espionaje en el Pentágono es que, más que presionar desde fuera para conseguir políticas favorables a Israel, los leales a Israel están en altos cargos del gobierno tomando decisiones estratégicas sobre la política global de EEUU y proporcionando a sus tratantes israelíes documentos secretos que pertenecen a debates de alto nivel en la Casa Blanca sobre temas de guerra y paz. Hoy la política del Pentágono y el espionaje de AIPAC es especialmente peligrosa – porque lo que está en juego es una nueva guerra estadounidense y/o israelí contra Irán que encenderá todo el Oriente Medio.

El asunto del espionaje de alto nivel por parte de destacados estrategas políticos sionistas como Douglas Feith, Elliott Abrams, Paul Wolfowitz y otros del gobierno de Bush es la culminación de una larga serie de políticas estratégicas promovidas por AIPAC diseñadas para acrecentar las metas expansionistas israelíes en Oriente Medio.

Wolfowitz, Feith, Abrams, Perle, Rubin y compañía fueron los promotores más entusiastas de la guerra contra Irak. Trabajaron en estrecha colaboración con otros ideólogos sionistas, como el que escribía los discursos de Bush, David Frum, para promover la noción de “ejes del mal”, para implicarse en una sucesión de guerras contra regímenes musulmanes hostiles a la política colonial israelí en Palestina y más allá. Wolfowitz y Feith montaron la agencia ‘de inteligencia’ paralela (Oficina de Planificación Especial) dirigida por el correligionario sionista Abram Shulsky que usó a Chalabi para proporcionar datos falsos sobre Irak para precipitar dicha guerra. Un ejército de académicos y periodistas ideólogos del ‘Israel Primero’ escribieron, hablaron y actuaron para justificar el ataque estadounidense contra Irak como primera parte de una guerra regional para destruir a todos y cada uno de los regímenes críticos del expansionismo israelí. Cohen, Rubin, Kristol, Foxman, Ledeen y muchos otros proporcionaron propaganda “experta” sobre por qué los soldados de EEUU deberían matar y ser matados para que Israel fuera más grande. Reuniones y consultas casi diarias tuvieron lugar entre los prominentes funcionarios sionistas y jefes militares y de la inteligencia israelíes en las oficinas de Feith y otros sionistas. Las oficinas del Pentágono de Feith y Wolfowitz parecía que fueran un burdel de alto standing para funcionarios israelíes destacados. A juzgar por las políticas subsiguientes está claro que los sionistas del Pentágono recibieron sus instrucciones de sus contrapartes israelíes – a Israel se le dio mayor financiación, acceso ilimitado a los estrategas políticos de EEUU e información relativa a la política estadounidense en el Oriente Medio. Entretanto los oficiales del espionaje y el ejército estadounidense fueron marginados, sus objeciones a las posiciones israelíes eliminadas, su mera presencia vista como un obstáculo para la consciente visión de Sharon de un Israel Más Grande – compartiendo la dominación de Oriente Medio

Dado el alto nivel de colaboración estructural e integración de los sionistas del Pentágono de EEUU y las organizaciones judías estadounidenses con el estado israelí, las fronteras de lo que son las políticas e intereses de Estados Unidos y lo que son prerrogativas e intereses israelíes se difuminan. Desde la perspectiva de los sionistas del Pentágono y sus partidarios judíos organizados, es “natural” que EEUU gaste miles de millones para financiar el poder militar israelí y su expansión territorial. Es “natural” transferir documentos estratégicos del Pentágono al Estado israelí. Como indica Haaretz, “¿Por qué tendría que robar documentos Israel cuando puede buscar lo que quiera en reuniones oficiales?” La rutina del espionaje por medio de consultas oficiales entre israelíes y funcionarios sionistas de EEUU era de conocimiento público en toda la rama ejecutiva. Pero no le llamaban espionaje sino que la denominaban ‘intercambio de inteligencia’, sólo que los israelíes mandaban ‘desinformación’ a los sionistas del Pentágono para servir sus intereses mientras estos últimos pasaban la política real, posiciones y estrategias del gobierno de EEUU.

La historia de los sionistas clave del Pentágono revela una pauta de deslealtad hacia los EEUU y de ayuda secreta a Israel. Harold Rhode y William Luti, ambos sionistas fanáticos de Pentágono a las órdenes de Feith, Wolfowitz e I. Lewis Libby han estado bajo investigación del FBI por pasar documentos a Israel. Rhode tuvo recientemente suspendido su pase de seguridad. Operativos de la CIA en Bagdad informaron que estaba constantemente informando a Israel por su teléfono móvil sobre planes de EEUU, despliegues militares, proyectos políticos, activos Iraquíes y mucha otra información confidencial. Michael Ledeen, otro influyente estratega político sionista que trabajó en el Pentágono, perdió su pase de seguridad después de ser acusado de pasar material clasificado a un ‘país extranjero (Israel)’. En 2001 Feith contrató a Ledeen para trabajar en la Oficina de Planes Especiales que manejaba documentos de alto secreto. El mismo Feith fue despedido en marzo de 1983 del Consejo Nacional de Seguridad por proporcionar a Israel datos clasificados. El FBI investigó a Wolfowitz por haber proporcionado documentos a Israel sobre una propuesta de venta de armas de EEUU a un país árabe.

Está claro que agentes israelíes, no simplemente ideólogos sionistas, infestan la cúpula del Pentágono. La cuestión no es meramente una cuestión de adoptar esta o aquella posición política a favor de Israel sino de trabajar sistemáticamente sobre una gama entera de asuntos para reforzar el poder israelí por encima de y en contra de los intereses imperiales estadounidenses.

Lo que sorprende no es la actual investigación sobre espías israelíes en el Pentágono sino por qué no han sido detenidos, acusados y sentenciados hace una década o dos.

El problema de la colaboración organizativa Americana Judía con el espionaje del Pentágono – es decir, el papel de AIPAC como cómplice en el actual caso de espionaje - no es excepcional. En sus libros, el antiguo agente del Mossad, Victor Ostrovsky (The Other Side of Deception, 1994), y Gordon Thomas y Martin Dillon (Robert Maxwell: Israel’s Superspy, 2002) describen como las fuerzas de seguridad israelíes han alistado a judíos sionistas extranjeros, a los que llaman sayanim, para servir como respaldo de partidarios y colaboradores en las operaciones israelíes en el exterior. AIPAC no es meramente un ‘lobby’ en pro de Israel sino un antiguo puesto de escucha y de recogida de información pública y gubernamental confidencial para Israel. A un nivel más ‘filosófico’ existe una creencia insidiosa muy extendida entre los líderes de las principales organizaciones judías como AIPAC de que la cuestión básica para todos los judíos es si la “política es buena para los judíos” - sucintamente definida para aludir al interés del Estado de Israel y sus gobernantes actuales. En el intento de “Defender Israel a toda costa” es muy probable que algunos de estos funcionarios sobrepasen la línea del espionaje en tiempo de guerra.

El Presidente Bush ha declarado que es un “Presidente de tiempo de guerra”- EEUU está implicado oficialmente en una guerra colonial de agresión contra el pueblo Iraquí. En estas circunstancias, el espionaje en tiempo de guerra es un delito capital… incluso si los agentes de espionaje son israelíes. No es de extrañar que la máquina de propaganda sionista e israelí esté trabajando sin descanso para socavar la investigación sobre el espionaje.

Después de que fuera anunciado por primera vez por la televisión CBS, el resto de los medios de comunicación dieron destacado espacio a las negaciones israelíes y de AIPAC. Lo que es más grave, la retransmisión de la CBS dañó deliberadamente la investigación del FBI sobre las conexiones entre el Pentágono y AIPAC en el espionaje. El FBI culpa a las revelaciones de CBS respecto a Franklin, cuando este último ya había confesado y estaba trabajando con la FEDS para implicar a AIPAC y a agentes israelíes. Los ideólogos sionistas en los medios de comunicación de EEUU y la prensa israelí tratan de quitar importancia al incidente – primero con las vehementes denegaciones y después reduciendo el caso de traición a una cuestión de intercambio rutinario de información por parte de un único funcionario Gentil “del nivel más bajo”, torpe pero fanáticamente en pro de Israel. Se olvidan de mencionar que fue contratado y dirigido por Douglas Feith y Paul Wolfowitz para que fuera su experto sobre Irán implicado profundamente en el manejo de documentos de alto secreto y en formular la política respecto a Irán.

Los funcionarios israelíes declaran que el Mossad y la inteligencia militar prometieron solemnemente dejar de espiar en los EEUU después del caso de Jonathan Pollard. “Nunca hemos espiado en EEUU desde…”, aducen. En realidad, más de 800 espías israelíes que se hacían pasar por estudiantes de ‘arte’ y turistas fueron expulsados después del 11-S y varios agentes del Mossad que se hacían pasar trabajadores de mudanzas en New Jersey y Tennessee fueron expulsados.

La arrogancia del poder israelí entonces en EEUU, del cual se jactó públicamente Sharon, se basa en gran parte en el sencillo principio abrazado por todo sionista fanático trátese de académicos de la liga Ivy o de criminales neo-fascistas (como Elliot Abrams) es “Lo que es bueno para Israel es bueno para EEUU”. “Bueno para Israel” significa hoy guerras sangrientas de EEUU contra los adversarios de Israel, apoyo incondicional a la expansión y el pillaje israelí en Palestina y ahora espionaje en EEUU por el bien de Israel. Guiados por este eslogan es fácil de ver cómo todo aquello en EEUU que pudiera ser útil para la inteligencia israelí, sean documentos, directivas o debates estratégicos sobre grandes asuntos de tiempo de guerra que tienen lugar en la Casa Blanca, son objetos legítimos para su transmisión a la inteligencia israelí.

Antes que encarar la evidencia, los ideólogos sionistas se han dedicado a ataques ad hominem contra su agente de espionaje como meramente un funcionario de categoría media que no influía en la política. Pasan por alto el hecho de que era el ‘botones’ de sus jefes sionistas que sí verdaderamente hacen política y trabajan con los más altos escalones del estado israelí para ‘coordinar’ la política de EEUU de modo que se acomode a las necesidades de Israel. El poder de la máquina de propaganda Israelí-Sionista estadounidense es tan agobiante que el FBI tuvo que investigar durante 2 años, realizar interminables escuchas telefónicas, videos y fotos, entrevistar a docenas de funcionarios del gobierno y no del gobierno antes de que pudieran prepararse para presentar los cargos. A pesar de ser grabados y fotografiados en el acto de tomar documentos de alto secreto, los funcionarios de AIPAC lo niegan todo y después contratan una ringlera de abogados muy poderosos. Ya los medios de comunicación pro sionistas sugieren que el espionaje Sionista-AIPAC es realmente un caso de ‘manejo ineficiente de documentos sensibles’ – un caso de poner documentos de alto secreto en el buzón equivocado. ¡Talmente!

En menos de dos días los medios de comunicación pro Israel enterraron la historia, y fueron publicados una serie de ‘informes de noticias’ presentando las denegaciones de AIPAC, Israelí ridiculizando a su topo en el Pentágono como un idiota fanático (Haaretz) y lanzando un contraataque cuestionando los motivos de la investigación y el servicio de contraespionaje del FBI. Los medios publicaron historias de “personas enteradas” anónimas que hablaban supuestamente de que el FBI desestimaba los cargos de espionaje sustituyéndolos por cargos por “manejo ineficiente de un documento clasificado” o incluso que simplemente abandonaban el caso por completo. Aducen que el espía que entregó un documento clasificado a intereses israelíes no sabía que era un delito, un caso de error de juicio inocente y bienintencionado. Esta pieza de propaganda ha quedado completamente desacreditada cuando se reveló que el agente israelí (Franklin) confesó y ha estado cooperando con el FBI durante los pasados meses.

Nada captura tanto el poder y la penetrante y corrosiva influencia del aparato EEUU-Sionista sobre la política de EEUU como el silencio absoluto de ambos candidatos principales al encarar un lapso del alto nivel de seguridad y potencialmente dañando la investigación de espionaje. John Kerry, el candidato Demócrata a la zaga de Bush en las encuestas de sondeos rehúsa denunciar los ‘fallos de seguridad’ Sionistas del Pentágono a pesar de que la seguridad nacional figura en el centro de su campaña. La razón está muy clara: Kerry está atado a la máquina política sionista de AIPAC-Israel-Sionistas estadounidenses y está dispuesto a sacrificar la seguridad de EEUU por el voto sionista aún cuando encara el asunto del espionaje israelí en tiempo de guerra.

Los republicanos fueron un paso más allá – enviando a sus principales políticos a una extravagancia política de AIPAC organizada en Nueva York dos días después de que AIPAC fuera citado por el FBI como el intermediario israelí en el pase de documentos secretos. En ningún momento de la historia moderna reciente ningún gobernante ni partido de oposición han confraternizado en festividades públicas con una organización dedicada al espionaje exterior. La explicación es la situación política inaudita y única que existe hoy en EEUU – el poder extraordinario que un estado pequeño y económicamente dependiente ejercita sobre un estado imperial global por medio de sus agentes político-religiosos, organizados y ricos.

Si Israel puede conseguir lo que quiera de sus patriotas sionistas situados en puestos destacados del gobierno de EEUU, entonces ¿por qué se dedica al espionaje? Hay varias explicaciones.

La entrega en mano de documentos por Franklin se puede ver como un movimiento de ahorro de tiempo y mejora de la seguridad. Si lo descubren, los mentores de Franklin pueden simplemente negar estar implicados – estaba actuando por su cuenta, un argumento destacado en la prensa israelí. La idea de Franklin como una especie de ‘incontrolado’ no explica por qué le contrataron, le retuvieron y le encomendaron las tareas delicadas y fue alabado por los sionistas destacados (Feith, Wolfowitz, Ledeen y Abrams) hasta el momento en que fue descubierto. En segundo lugar el documento transferido proporcionaba a Israel información muy oportuna sobre un importante debate de alto nivel: La política de EEUU hacia Irán, más especialmente quien estaba a favor o en contra de un asalto militar contra Teherán. Esto permite a Israel planear su propia estrategia militar sabiendo de antemano la posible respuesta de Washington e instruir a sus más altos colaboradores del Pentágono sobre cómo preparar el terreno para la aceptación de la agresión israelí. Fundamentalmente Israel quería estar en el núcleo de decisión de la Casa Blanca en cada etapa de la estrategia política de Oriente Medio a través de Wolfowitz, Feith y compañía y por medio de informes documentados confidenciales que el Mossad podría analizar directamente. Había ‘necesidad’ de espiar, porque el Mossad no depende meramente de una fuente de información, ni opera solo con un vestigio. Tiene relaciones directas formales e ‘informales’ (de espionaje) con estrategas políticos ‘amistosos’ gubernamentales. Opera en muchos niveles, legales e ilegales, por medio de colaboradores sionistas así como de agentes exteriores, a través de agentes con pasaportes falsos y por medio de sionistas durmientes locales, que pueden ser activados para tareas específicas…

Conclusión:

Las investigaciones y evidencias son generalmente suficientes para proceder con las acusaciones, interrogatorios y persecución de los líderes y tratantes extranjeros en un caso importante de espionaje, especialmente en tiempo de guerra. Miles de inocentes del sur de Asia, Arabes y Musulmanes han sido detenidos y encarcelados con excusas más débiles (“sospechas”). Pero en el caso del espionaje israelí-AIPAC-Pentágono los procesos legales normales son inoperantes.

La cuestión del enjuiciamiento por espionaje depende del poder político - una lucha entre el Estado Israelí apoyado por los candidatos principales a la Presidencia y partidos, las máquinas políticas Sionistas-Americanas y sus acólitos en los medios de comunicación, por una parte y, por otra parte el FBI, el aparato profesional de inteligencia (CIA, DIA), el Fiscal del estado y su personal investigador y muy pocas voces políticas sueltas. Los denominados movimientos progresistas y críticos políticos están extrañamente silenciosos: Aún cuando se declaran en contra de la guerra, fallan en denunciar un caso de espionaje que está íntimamente relacionado con la próxima guerra de Oriente Medio – un ataque israelí contra Irán. ¿Por qué los judíos progresistas no denuncian el espionaje de AIPAC para promover una nueva guerra contra Irán? Una declaración firmada “No en nuestro nombre” los separaría claramente de estos agentes de guerras extranjeras. Tres días después de la denuncia inicial, los medios de comunicación han enterrado la historia. El FBI está demorando cualquier tipo de anuncios. El fiscal está bajo presión política, unilateral y tremenda. La falta de algún tipo de medio de comunicación hace de la república de EEUU un gigante impotente, atado con nudos por enanos maliciosos, incapaz de defenderse, incapaz de definir sus propios intereses políticos. El último informe del FBI nos dice que ese agente israelí confeso se preparaba para dirigir a las autoridades a sus contactos en el gobierno israelí cuando la CBS reventó el caso. ¿Estaba enterada la CBS del peligro para los servicios secretos israelíes y trataba de socavar la investigación? Sin duda se hará algún tipo de declaración oficial, quizás incluso se formulará una acusación contra el funcionario de categoría media por cargos secundarios y el FBI puede incluso atreverse a entrevistar a Wolfowitz y Feith respecto a lo que sabían de la red de espionaje, con consecuencias previsibles. Sin embargo si hubiera algo que vaya más allá de una entrevista, los medios sionistas cargarán con lo de “antisemitismo”, un “Segundo Caso Dreyfuss”, lo que probablemente acabará con la investigación actual.

La lucha ‘subterránea’ entre los sionistas del Pentágono y el aparato de seguridad de EEUU continuará. Si Bush sale reelegido, Wolfowitz probablemente se convertirá en Secretario de Defensa. Si sale elegido Kerry, el sionista en el armario, Richard Holbrooke, se hará cargo del Pentágono.

Los ciudadanos norteamericanos tendrán que enfrentarse a una grave pregunta: Si los servicios de seguridad son incapaces de defender nuestro país del espionaje en los puestos de altura – ¿Qué es lo que hay que hacer?

En cualquier caso nosotros nos enfrentamos a un inminente ataque militar contra Irán diseñado y promovido por los sionistas, que es probable que lleve a una conflagración general que sólo puede beneficiar a los neofascistas que dirigen el estado de Israel. Y ustedes tienen miedo de que les llamen antisemitas por oponerse al espionaje de Israel y a las guerras regionales.