lunes, 31 de octubre de 2011

¿QUÉ HACER?




La idea de este escrito surgió hace poco, dada la pregunta de un camarada sobre qué actividades Nacionalsocialistas pueden ser desarrolladas en el mundo actual. Así, para contestar de manera satisfactoria a esta pregunta primero hablaremos muy brevemente de la naturaleza y alcance de la situación política actual en el mundo occidental; después analizaremos los fines de la ideología Nacionalsocialista dentro de ese contexto político; a continuación discutiremos de las formas para llevar a cabo esos fines, y finalizaremos con unas conclusiones sobre el tema.
La raza blanca está presente solamente en lo que se ha llamado mundo occidental, el cual comprende Europa y Norteamérica (América del Sur tiene reductos de raza blanca, los cuales son minoría), y este contexto geográfico es el que nos importa. Ahora, la situación actual del mundo occidental es realmente preocupante, ya que el judaísmo y sus lacayos dominan de múltiples formas este mundo. Por un lado el dominio político es evidente, ya que tanto las estructuras estatales como sus dirigentes son judíos o servidores de los mismos. En toda esta área geográfica prevalece la democracia capitalista neoliberal en diversas tonalidades (desde ‘monarquías’ democráticas en Europa hasta democracia federal indirecta en los EEUU), y sus dirigentes son judíos o esbirros de los mismos; para citar algunos ejemplos podemos ver en EEUU a una camarilla de judíos gobernando el país por intermedio de un Presidente negro[1]; el Presidente de Francia es un judío[2], en España tenemos a un judío redactando las leyes contra el antisemitismo del Código Penal vigente[3], etc. En cuanto al dominio cultural, este es tan amplio que un libro no bastaría señalarlo, y podemos citar solo algunos ejemplos, tales como la totalidad de la industria del entretenimiento (cine, televisión y revistas) donde desde las películas para niños como los canales de noticias son controlados por el judaísmo internacional.   
Dentro de un contexto geopolítico como el mencionado anteriormente, ¿cuál es el único fin realista y viable que puede perseguir el Nacionalsocialismo? La respuesta es simple: la creación de un Estado independiente y soberano para la raza blanca en algún lugar del espacio geográfico occidental.
Esta solución es conocida bajo el nombre de Separatismo Blanco, y es la idea fundamental de una organización con sede en los EEUU, el Northwest Front, cuyo principal ideólogo es Harold A. Covington. Los objetivos de este grupo son primero construir un aparato político eficaz concentrado en tres Estados del noroeste de la Unión (Washington, Oregon y Idaho), para después pasar a una revolución contra el Gobierno Federal y así, eventualmente, lograr la independencia y construir la República del Noroeste Americano.
Ahora, este ideal no podrá ser logrado democráticamente, ya que la democracia esta específicamente diseñada para prevenir el cambio, sino por medio de la fuerza armada. Y para lograr una fuerza armada efectiva se debe contar con el material humano adecuado, y este es nuestro punto de inicio. El hombre blanco ha sido moldeado por años de ingeniera social, y ahora no es más que un pálido reflejo de aquello que alguna vez fue. ¿Es usted, lector de este articulo, capaz de defenderse a sí mismo de cualquier agresión, verbal o física? ¿Es usted capaz de luchar por sus ideas hasta perder la vida? ¿Es usted capaz de disparar un arma para defender a su familia y a su raza? ¿Es usted cercano en cuerpo o alma a aquellos soldados que alguna vez conquistaron Europa bajo el signo de la esvástica?
La respuesta más probable a las preguntas anteriores es NO, el hombre blanco actual (USTED, querido lector) no es más que un remedo de ser humano, con la valentía de un perro faldero e incapaz de siquiera defenderse a sí mismo, aún si su vida dependiera de ello.
Sin embargo, no estamos haciendo una apología a la violencia sin sentido tal como es llevada a cabo por grupos de skinheads que se hacen llamar ‘nazis’. ¿Qué daño real se le hace al capitalismo al golpear a un negro que va por la calle o a un homosexual? ¿Qué menoscabo le hace al judaísmo internacional hacer grafitis con esvásticas en las paredes de las calles? ¿Cómo se está combatiendo al capitalismo al hacer conciertos de música rock ‘nazi’? Los actos efectuados por estos grupos no son revolucionarios, y como el activismo de internet, son completamente inocuos para asegurar el futuro de nuestra raza y un futuro para los niños blancos, y al único que benefician es al judaísmo, dándole excusas para perseguir nuestras ideas. 
¿Qué clase de personas necesita el Movimiento? El combatiente actual debe ser lo más cercano a un verdadero Soldado Político. En primer lugar debe tener una educación clásica en diferentes campos del conocimiento: Historia, desde la primeras migraciones de los arios a Europa; Personajes, desde los primeros celtas y germanos hasta el Tercer Reich;  Filosofía, desde Aristóteles hasta Nietzsche; Literatura y Poesía, desde los Eddas y la Ilíada hasta Knut Hansum y Ezra Pound. Igualmente debe estar educado ideológicamente, por medio de la lectura de los textos adecuados para ello, una breve lista de los cuales puede ser encontrada aquí.
Complementando lo anterior, el combatiente debe conocer con fluidez al menos un idioma diferente del castellano, dado que la gran mayoría de escritos ideológicos están en inglés o alemán, y las traducciones a nuestro idioma son bastante deficientes. Los idiomas recomendados son, por supuesto, inglés o alemán.
En segundo lugar, debe tener una formación física lo más cercana posible a un verdadero guerrero espartano de la antigüedad. Debe estar entrenado en cuando mínimo un Arte Marcial, de las cuales recomendamos Kick Boxing/Muay Thai/Artes Marciales Mixtas, Gracie Jiu Jitsu y American Kenpo Karate. Complementando lo anterior,  debe conocer y estar entrenado en el manejo de armas de fuego (de manera legal, por supuesto, no por principio sino por conveniencia, ya que no es posible hacer una revolución cuando los revolucionarios están en la cárcel por porte ilegal de armas…..).
Una vez se haya endurecido el cuerpo y el espíritu, se debe empezar una labor completamente importante: la difusión del mensaje.  Todos podemos imprimir una serie de octavillas o pequeñas tarjetas de presentación en nuestra impresora e introducirlos discretamente dentro de libros de una biblioteca pública o librería (¿Qué clase de libros? ¿Qué clase de libros leería un simpatizante o un Nacionalsocialista? No creo que lea Henry Miller o Karl Marx…. Obviamente libros de Historia, de la Segunda Guerra, de Nietzsche, etc);  cualquiera de nosotros puede introducir ideas en las demás personas, especialmente si conocemos alguien que de antemano pudiera ser receptivo a nuestro mensaje (todos conocemos personas abiertamente racistas e incluso abiertamente críticas al judaísmo).  En este punto debemos mencionar algo muy importante: NO hay que perder el tiempo con personas que no conocen, no les interesa, o no están mínimamente predispuestas hacia nuestra ideología.
Una aclaración importante sobre el contenido de la propaganda a difundir: esta NUNCA deberá abordar temas religiosos. Si la mayoría de ‘Nazis’ que abundan en todos lados hubieran leído Mein Kampf sabrían que el Führer dice que “No vacilo en declarar que juzgo a los hombres que arrastran al Movimiento de hoy a una crisis de divergencias religiosas como a los peores enemigos de la Patria, más incluso que cualquier comunista con tendencias internacionalistas, (…) Quien trata de disociar al Nacionalsocialista con problemas de esa índole, de apartarle de su verdadera misión, está actuando de la manera más condenable. Es, consciente o inconscientemente, un combatiente a favor de los intereses de los judíos.[4]
Debemos siempre operar con el principio: La Calidad sobre la Cantidad. Nada de alcohólicos, drogadictos, mentalmente inestables (depresivos, psicóticos, bipolares, etc.), psicópatas religiosos de cualquier índole, etc.  No necesitamos cincuenta o cien skinheads borrachos con una cerveza en la mano izquierda y alzando el brazo derecho para gritar “Heil Hitler”; no necesitamos psicópatas ineptos tomando por asalto guarderías judías (véase el caso de Buford Furrow); no necesitamos locos religiosos hablando de quemar iglesias, etc; lo que realmente necesitamos son combatientes revolucionarios de verdad, que puedan salir victoriosos en una combate cuerpo a cuerpo contra un negro o un judío y después se sienten a discutir sobre los aspectos negativos del feudalismo en la edad media; que puedan manejar un fusil de asalto AK-47 o M16 y a continuación hablar sobre la doctrina de los esclavos por naturaleza de Aristóteles o sobre los planteamientos Nacionalsocialistas del Comandante Rockwell; que puedan disparar a un blanco móvil a cien metros de distancia y después comentar sobre la poesía de Pound o las obras de Shakespeare. Una pregunta, ¿Cuán cerca está usted de ese ideal, querido lector?
Una vez se hayan localizado este tipo de personas, se puede organizar una célula, y continuar con las mismas actividades, pero en grupo. Así, los integrantes se reunirán para entrenar combate cuerpo a cuerpo y para discutir sobre Nacionalsocialismo; hablarán de los últimos fusiles de asalto fabricados en Croacia y de la forma de presentar a los judíos en el Mercader de Venecia de Shakespeare, etc., y así se estarán preparando para la lucha por la supervivencia de nuestra raza, en donde nuestro uniforme será nuestro color de piel.
Las conclusiones al respecto son simples. En primer lugar los ‘combatientes’ actuales no pasan de ser una masa blanca débil, ignorante, fofa y cobarde cuyo mayor activismo es sentarse frente a un ordenador a leer diferentes paginas Nacionalsocialistas, ya que consideran que educarse ideológicamente es leer artículos de pésima calidad escritos por cualquier fulano. En segunda lugar, estos ‘combatientes’ tampoco tienen la voluntad ni el coraje de siquiera educarse ideológicamente o entrenarse físicamente.
Es hora de que aquellos que puedan hacerlo, se despierten y actúen. Los que no puedan o no quieran simplemente están muertos en cuerpo y alma, solo que aun no lo saben.



[1] El Jefe de Gabinete es Rahm Israel Emanuel, Departamento del Tesoro Timothy F. Geithner, el Presidente de la Reserva Federal es Ben Bernanke, etc.
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Nicolas_Sarkozy
[3] http://www.elmundo.es/cronica/2002/368/1036405791.html
[4] Adolf Hitler, Mi Lucha, Bogotá, Editorial Solar, 2002, p. 407.

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