miércoles, 19 de octubre de 2011

Richard Sharpe Shaver; ¿Visionario de la realidad?




El escritor de ciencia ficción de los años cuarenta Richard Sharpe Shaver reveló una realidad oscura y siniestra; la existencia de una civilización intraterrena poblada por seres malignos responsables de todas las catástrofes, que conducían los OVNIs vistos por el público, controlaban el clima, manipulaban las mentes humanas con aparatos tecnológicos diabólicos y gustaban de secuestrar humanos para torturarlos y devorarlos. Más misterioso aún es que miles de personas en todo el mundo crearon “círculos Shaver” pues estaban convencidos por sus propias experiencias de que lo dicho por Shaver era real. Otros aseguran que Shaver y su leal editor Ray Palmer estaban en contacto con una organización esotérica alemana llamada la Sociedad Thule…


Eran principios del siglo XX y se encuentra en apogeo los relatos de Weird Fiction o “Ficción Extraña” de las clásicas revistas Pulp, donde se publicaba fantasía épica, ciencia ficción y terror. Por este medio vieron la luz pública las geniales historias, muchas de ellas de contenido iniciático y esotérico, de escritores como Howard Phillips Lovecraft, Robert E. Howard, Robert Bloch, Clark Ashton Smith y todo el Círculo Lovecraft, así como Edward Rice Burroughs, el creador de Tarzán, y otros muchos insignes.

Así como en la locura de Lovecraft se relataban verdades oscuras y siniestras de dioses materiales malévolos y, digámosle, demiúrgicos, que planeaban la entropía y la destrucción de la humanidad con sus esclavos, seres mestizos y demoniacos que realizaban siniestros cultos satánicos, así otros autores escribieron sobre guerreros arios primordiales y salvajes que recordaban al primigenio Hombre de Cro-Magnon, el ancestro prehistórico de la Raza Aria, como el Tarzán de Burroughs y el Conan de Robert E. Howard. Clark Ashton Smith, al igual que Lovecraft, visualizaba futuros apocalípticos donde los últimos remanentes de la Raza Blanca eran asediados por tribus negroides en sus relatos de Zothique y la civilización moderna estaba olvidada.

A finales del siglo XIX y principios del XX diversos médium canalizaron distintas entidades sobrehumanas; Maria Orsic, Helena Blavatsky, Aleister Crowley, Winn Wescot y McGregor Mathers, etc., lo que derivó en la fundación de diversas escuelas esotéricas como la Sociedad Teosófica, la Sociedad Vril y la Thulegesselshaft, la Golden Dawn, la Thelema, etc. el ocultista Keneth Grant creador de la Orden Tifoniana y estudioso de Crowley creía que éste hechicero británico y Lovecraft habían canalizado las mismas entidades pero con resultados diferentes; la locura en forma de literatura de Lovecraft y la religión Thelema de Crowley. También puede verse algo de esta locura divina en las pinturas de Salvador Dalí, quien era un hombre de principios nacionalistas y anticomunistas, simpatizante del régimen de Franco. Otro pintor que pareció canalizar misteriosas realidades fue el polaco Stanisław Szukalski quien aseguró que hace miles de años una especie de simiescos seres que él llamaba los Yetis habían violado mujeres blancas y que desde entonces hay una lucha entre los hombres-bestia o hijos del Yeti (Yetinsyny) y los humanos puros, estos últimos que están esclavizados por un gobierno oculto de hombres-bestia[1].

Pero, de entre los muchos personajes de todo tipo que parecieron conectarse telepáticamente con extrañas realidades increíbles, se cuenta al humilde obrero de construcción Richard Sharpe Shaver, quien comenzó a escribir profesionalmente para la revista Pulp Amazing Stories de Ray Palmer.

Shaver aseguraba haber descubierto una verdad de pesadilla. Tras descubrir una proto-lengua ancestral que llamó Mantong (lengua del hombre en inglés) y que era el origen de todos los idiomas humanos, escribió al editor Ray Palmer para revelarle algo increíble; que hace muchos eones los Titanes habían creado grandes civilizaciones de gran desarrollo técnico y místico. Estas civilizaciones fueron el origen del mito de la Atlántida y Lemuria y crearon una red de túneles en los espacios de la Tierra Hueca repletándolos de tecnología ancestral intraterrestre. Una guerra cósmica entre los Atlantes y Lemures (origen del mito de la Titanomaquia) provocó que los Atlantes escaparan a otros planetas dejando algunos de los suyos solos en la Tierra, quienes empezaron a degenerar psíquica y físicamente volviéndose seres mutantes y sádicos, a los que Shaver llamó “Deros” (del inglés Detrimental Robots o Robots Perjudiciales aunque no eran robots mecánicos sino orgánicos pero robóticos por su programación genética). 

Según Shaver estos seres monstruosos y crueles habitaban el subsuelo, los platillos voladores y otros OVNIS frecuentemente vistos eran en realidad las aeronaves de los Deros, estos podían provocar terremotos, tsunamis, accidentes aéreos y otros desastres con su tecnología, así como implantar pensamientos y comunicarse telepáticamente con los humanos mediante aparatos técnicos, siendo este el origen de las “voces” que escuchaban muchos “locos” y que los incitaban a matar. Shaver también aseguraba que estos seres secuestraban humanos para torturarlos, violarlos y matarlos para consumir su sangre, pues estos seres serían vampíricos y se alimentaban de sangre humana. También procesaban carne humana para alimentarse pues muchos Deros eran antropófagos y gustaban especialmente de secuestrar mujeres para someterlas a brutales prácticas sadomasoquista y de tortura sexual.

Shaver mismo dijo haber sido prisionero de los Deros por años.

Por supuesto, también habría aún seres buenos llamado “Teros” o mejor dicho, antiguos atlantes blancos que protegían a los humanos y los salvaban de las crueldades insufribles que les sometían los deros.

El editor de la revista Ray Palmer estaba fascinado con esto, más aún porque tanto él como Shaver aseguraban que no eran ficción sino relatos verídicos. Por todo el mundo surgieron círculos Shaver con miles de personas que aseguraban que, en efecto, lo relatado por Shaver era cierto y muchos de ellos lo habían vivido en carne propia. Una mujer parisina aseguró haberse introducido a un elevador (pues muchos elevadores de ciertos edificios bajan mucho más de lo pensado y llegan al submundo infernal de los Deros) y haber terminado prisionera de los Deros que la violaron y torturaron por años hasta que fue rescatada por los Atlantes blancos o Teros.

Si bien Palmer reducía las dosis de violencia y sadismo sexual (demasiado fuertes para la época) y les agregaba trama, los relatos de Shaver eran más bien una crónica con fines de registro y no un trabajo de ficción. Más aún, Shaver y Palmer estaban en contacto con misterioso bávaro Gauletier (líder de zona del NSDAP alemán) miembro de la Sociedad Thule, la cual compartía muchas de las realidades denunciadas por Shaver y Palmer aunque con otra terminología.

En realidad los Titanes que menciona Shaver en sus relatos son los Hiperbóreos que, en efecto, fundaron la civilización de la Atlántida. El “mantong” o proto-idioma mundial que descubrió no es otra cosa que el enochiano de John Dee o lengua hiperbórea, el idioma atlante hablado por los Hiperbóreos de Thule.

La guerra cósmica que menciona Shaver no es otra cosa que la guerra entre facciones que se suscita tras la traición a la sangre realizada por los magos negros de la Atlántida que termina con la destrucción de Hiperbórea y la Atlántida. Algunos de estos hiperbóreos escapan a otros mundos a través del Sol Negro en las muchas colonias de los nativos de Aldebarán como las Pléyades, o incluso en las colonias hiperbóreas de las lunas de Júpiter, siendo el origen de los llamados Extraterrestres Nórdicos. Otros, sin embargo, se quedan acá en la Tierra y son los habitantes de Agartha, la verdadera Shambhalla Blanca[2].

Pero otros son seres malignos. Estos Deros son la Fraternidad Blanca que menciona Luis Felipe Moyano en el Belicena y José María Herrou Aragón en La religión prohibida y que habitan Changshambhalla, la Shambhalla negra que nada tiene que ver con la Agartha-Shambhalla del mito tibetano.

En efecto, muchos de estos Deros subterráneos son seres monstruosos, los reptilianos que menciona David Icke, capaces de controlar el clima (mediante la tecnología HAARP), de proyectar pensamientos telepáticamente en las personas (proyecto MKULTRA de la CIA), y que necesitan sangre humana para sobrevivir (los ritos de sangre kosher judeomasónicos de los Illuminati así como la necesidad vampírica de sangre de los reptilianos y los grises).

En síntesis, los seres descritos por Shaver como “Deros” no son otra cosa que los alienígenas de Changshambhalla mencionados por Luis Felipe Moyano en su doctrina gnóstica, los reptilianos de David Icke o los Grises de la Ufología. Nuevamente, atando cabos, el rompecabezas se va uniendo.

Bibliografía sobre el tema:




[1] Esta teoría de Szukalski se asemeja muchísimo a lo postulado en la Teozoología de Lanz von Liebenfelds quien asegura que la mezcla, en muchos casos violenta, entre los simios homínidos primitivos como el neandertal y el Hombre de Java con los humanos como el cromañón creó al animal-hombre (negros, judíos, etc.), enemigo eterno de la Raza Aria y a quienes tienen dominados.
[2] Luis Felipe Moyano considera que existían dos reinos enemigos, uno la sede del gobierno de la Sinarquía del Mal en Shambhalla o Chang Shambhalla y otro sede de los Señores Hiperbóreos en Agartha. Pero en la doctrina budista milenaria se identifica a Agartha como capital de Shambhalla como un reino místico del cual vendrán los que liberarán al mundo del mundo materialista del mal. Miguel Serrano apoyaba esta visión tibetana. Para no crear controversias digamos entonces que existen dos Shambhallas; la Chang Shambhalla o Shambhalla Negra del Mal de Moyano y la Agartha-Shambhalla o Shambhalla Blanca del Bien de Serrano.

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