jueves, 27 de octubre de 2011

TANTRA: EL CAMINO DEL DIAMENTE




LA PUREZA DE LA SANGRE

Entre los antiguos paganos indoeuropeos la vida después de la muerte era un asunto aristocrático. Solos los guerreros más bravos llegaban al Valhalla junto a Wotan o al Folkvangir junto a Freya, estos eran llamado Einherjirs y los que no tuvieran una muerte gloriosa terminaban en algún otro destino. Algo similar planteaban los griegos donde los Campos Elíseos eran reservados a los héroes. Esto es un simbolismo significativo si deseamos comprender la vida después de la muerte desde el punto de vista esotérico ario. El budismo tiene su equivalente con las llamadas Tierras Puras, lugares paradisíacos de otra dimensión donde los que llegan pueden practicar el Dharma tan bien y felizmente que alcanzan la Iluminación con facilidad, pues no tienen salvo placeres y comodidades así como la guía de los Boddhisattvas. El Islam, que tuvo cierta influencia de la espiritualidad aria especialmente tras su llegada a Irán, tuvo sus equivalentes pues al Janah o paraíso islámico llegan automáticamente los mártires y guerreros yihadistas, recibidos por las uríes o bellas doncellas celestiales relativamente similares a las valquirias nórdicas y las dakinis budistas. De este mito islámico se hizo fuerte la enseñanza del Viejo de la Montaña Hassan Sabah, el líder de los ismailíes persas que eran musulmanes heréticos y heterodoxos más similares a los gnósticos cristianos y que además estaban enfrentados a la ortodoxia sunní. Cuenta la leyenda que el Viejo de la Montaña entrenaba a sus guerreros yihadistas embriagándolos de hachís (de ahí que fueran llamados hachisinos y de esta palabra derivó asesinos) y con bellas mujeres que les daban placeres sensuales. Sin ir más lejos pues sería caer en el campo de la especulación, parecen recordar las prácticas tántricas realizadas en Tíbet e India donde también forma parte el uso de drogas psicoactivas.


En las sociedades paganas, como dije, la vida inmortal tras la muerte era algo exclusivo, aristocrático. Este concepto ahora se nos antoja extraño quizás a algunos porque el cristianismo universalista enseña que la salvación es propia de cualquiera, desde el esclavo hasta el rey, y que la vida eterna se le entrega a todos aquellos que crean en Cristo. Para los cristianos ya deja de existir la idea de una salvación solo para los héroes y guerreros, ahora hay una democratización de la vida eterna y la resurrección de los muertos tras el día del Juicio Final es asequible hasta a las parias más bajas. Pero esta idea no es la propia del Camino de la Mano Izquierda al que se adherían en gran medida la hermenéutica de las religiones paganas como el wotanismo y el budismo (especialmente el tántrico) ni del Ideal del Superhombre que enseña Nietzsche bien basado en la antigua mitología nórdica y griega. Odín tuvo que pasar crucificado por nueve días del Irminsul para acceder a la sabiduría así como Hércules tuvo que pasar por doce pruebas para ser admitido en el Olimpo. El sacrificio y el moldeo de la personalidad depurándola de sus debilidades y partes sucias de la psique, la transmutación alquímica del plomo al oro en la personalidad, el proceso iniciático de liberación del Espíritu de la materia es un proceso arduo y difícil que no es universal, que no cualquiera, aún más, que la basta mayoría de la humanidad no es capaz de conseguir. Este es el camino de la auto-deificación de la Mano Izquierda, el alcanzar la Budeidad como enseña el budismo vajrarayana o convertirse en un dios supremo, un ser olímpico como Hércules o un Einherijir nórdico. El resto, aquellos que no se fundan en la materia fagotizados por el Demiurgo, o que no pasen a ser uno más del continuum energético del Inconsciente Colectivo de su raza pasando a una especie de limbo de una mente colectiva, puede que tengan oportunidad de hacerlo en vidas futuras a un gran riesgo de perder el curso, de beber de los ríos del olvido del Hades o al menos eso decían los orfeístas de la antigua Grecia, concepto similar al de los hindúes, budistas, jainistas y cátaros respecto a una reencarnación muy riesgosa, por lo que es prudente aprovechar esta vida para lograr la transubstanciación, es decir, convertirse en un Dios, un Buda, un Vajra Rojo.

Luis Felipe Moyano alias Nimrod de Rosario tuvo una gran inspiración al escribir su literatura como El Misterio de Belicena Villca. Mi interpretación personal pasa por mi propia epistemología y puede ser debatida, pero responde naturalmente a una interpretación arquetípica de acuerdo a la psicología jungiana. Es notorio que no debe interpretarse como literal la simbología moyanista. ¿Existe Agartha como un lugar real? ¿Existe el Valhalla? ¿Existe Hiperbórea? ¿O son solo simbolismos de Moyano para explicar realidades superiores de otras dimensiones más elevadas y espirituales, de planos incognoscibles o de las áreas de la mente más puras? ¿Es Agartha el Sajasrara Chakra?

¿Es el Gral un objeto real pero ajeno al plano físico que se encuentra solo en el pasado o es un símbolo de la Sangre? ¿O quizás de la Mónada, el Espíritu Puro que reside en el Ser y que por ello solo se encuentra en el “pasado” en el tiempo previo al Descenso de los espíritus en la Materia?

¿Existe lo que Moyano llama Changshambhallá como sede mundial de los mas terribles demonios de la Sinarquía o es un símbolo de la mente animal, de lo que Jung llamó la Sombra, las áreas más oscuras y bestiales del Inconsciente, siendo los Demonios los egos que obstaculizan la liberación del Espíritu de la Materia, pero estando dentro de nosotros y no en un lugar fantástico?

En realidad da igual. Porque si Platón tenía razón todo lo que existe en el Mundo de las Formas tiene su par en el Mundo de las Ideas y viceversa, solo que más puro. A esto Jung le llamó el Arquetipo. Si Changshambhallá o Agartha existen dentro de la psique humana, en el Inconsciente Colectivo, en planos espirituales u otras dimensiones o en algún lugar físico de la Tierra es indiferente, porque todo lo que existe en el mundo de las Ideas, en el plano espiritual de la mente humana colectiva, existe también por emanación en el plano físico y material, aunque no necesariamente será una copia literal, sino quizás tenga unas características diversas.

Esto lleva a la importancia de la pureza de la sangre que tanto menciona Moyano también, pero que sus pares como Nietzsche, Evola, Hitler y Serrano, grandes iniciados que fueron, defendieron con obsesión. ¿Por qué se da esto? Porque es la pureza de la sangre la que garantiza el éxito espiritual en el proceso de la auto-deificación. Es esa pureza la que conecta la psique con el continuum energético de su raza, con sus ancestros. Así, el hombre puro siente el llamado, las voces, de sus antepasados de Raza. Los Arios son los herederos de una Superaza como los Atlantes Blancos y estos a su vez de los Hiperbóreos, un resonar que se escucha en la memoria genética, el llamado de la sangre. Por supuesto que cualquier con sangre aria puede escuchar este llamado y eso incluye a muchas etnias. Los mongoles tienen sangre aria tras mezclarse con los tártaros originarios de Europa Oriental y Asia Central, los chinos gracias a los tocarios, los tibetanos gracias a los indoarios, los japoneses Yamato y Jomon que llegaron a las islas niponas en tiempos prehistóricos provienen del continente trayendo consigo la sangre tártara y tocaria. Así, muchos pueblos orientales tienen sangre aria[1], lo mismo puede decirse de muchos indígenas americanos que adquirieron sangre del Hombre de Cro-Magnon (el ancestro de los arios) mediante la emigración de Europa a América según la teoría solutense, la llegada de los vikingos precolombinos a América (que llegaron hasta Sudamérica) y luego la sangre aria traída por españoles. Incluso los judíos (algo que tanto Miguel Serrano y Felipe Moyano admiten) pueden llegar a liberar sus espíritu de la Materia si logran realizar este proceso alquímico espiritual pues ellos también tienen sangre aria, aunque actualmente sean el pueblo mas mezclado y contaminad del mundo. Esta salvación no está disponible, por ejemplo, a los negros que son simplemente una especie muy evolucionada de simios, casi como los chimpancés. Los animales tienen alma, pero no tienen Espíritu y por ende no pueden alcanzar la Liberación. La propaganda sinárquica de hoy nos ha querido embaucar enseñándonos que los humanos provenimos de los monos, teoría difundida en principio por Charles Darwin cuyo abuelo, Erasmus Darwin, que era un masón e Illuminati[2], fomentó mundialmente. Si es verdad que los animales evolucionan, pues esta es una Ley del Demiurgo al igual que la gravedad y la degradación de la materia, pero no es cierto que los monos sean nuestros ancestros, exceptuando en el caso de los negros. Todos los animales, incluyendo a las personas de ascendencia africana, evolucionan, el caso es que los humanos, sean blancos, amarillos o rojos, tienen su propio proceso evolutivo separado, con ancestros comunes exclusivamente humanos y, en el caso de los Arios, son descendientes de los Hiperbóreos descendidos de planos superiores divinos o de la Estrella Aldebarán a través del Sol Negro, que es un agujero de gusano. Las teorías que conectan a los humanos con los simios se basan en realidad en la conexión de los negros con los otros primates o simios, pero no de toda la Humanidad. La raza humana propiamente tiene su origen en Europa y una evolución paralela separa respecto a la raza simiesca africana[3].

Así, la Pureza de la Sangre permite a cada pueblo alcanzar la Liberación por medio de su propia Tradición, con la voz de sus ancestros según sea la Raza Blanca, Amarilla o Roja[4]. Pero, en el caso particular de la Raza Blanca y del Camino de la Mano Izquierda, es el Tantra una de las formas más eficaces y veloces de alcanzar esa Liberación, de purificar alquímicamente el cuerpo y la psique de las impurezas demiúrgicas de la Materia y de lograr la verdadera Individuación, la creación del Superhombre como diría Nietzsche.

EL DRAGÓN DEL FUEGO Y EL DRAGÓN DEL HIELO

El Dragón (que en griego significa serpiente) así como la Serpiente han sido símbolos arquetípicos ambiguos en diferentes civilizaciones, vistos como fuentes de sabiduría esencial y como fuerzas transmutadoras, dadoras de conocimiento y poder por alguna culturas, pero también como la representación del Mal y como monstruos destructivos por otras. ¿Por qué se da esto? ¿Cómo se pueden presentar simbologías tan contrapuestas a un mismo ser mitológico? ¿Cómo saber diferenciar al Dragón del Bien del Dragón del Mal?

La tradición occidental mayormente tiende a ver al dragón y a la serpiente como fuerzas malignas, como representación de la codicia, la crueldad e incluso el mismísimo diablo. Esto es común tanto entre paganos como entre cristianos. Uno de los ejemplos más antiguos sería el mito asiro-babilonio del dragón Tiamat asesinado por Marduk. El mito del dragón como símbolo de la codicia y como guardián de tesoros lo vemos en la mitología nórdica con mucha frecuencia como en el mito de Thor quien durante el Ragnarok asesinará a la serpiente de Midgard (el mundo) o Jormungandr que vive bajo tierra o el caso del dragón Fafnir asesinado por el héroe vikingo Siegfried y, por supuesto, uno de los más famosos es Bewulf quien también mata a un dragón al final de su vida. Pero ejemplos sobrarían como Hércules que mata a Hydra, Apolo que mata a Pitón, el dios japonés Susanoo que mata al demonio serpentino Yamata-no-Orochi, el hitita Teshub que mata al dragón Ilinkaya, el héroe persa Fereydun mata al dragón Azi Dahaka, el dios hindú Indra mata al dragón Vritra, etc.

Luego el cristianismo retomaría el tema y vemos a diversos santos que matan dragones como es el caso de San Jorge, Santa Margarita de Antioquia y claro, el mismo Arcángel Gabriel.

¿Por qué era tan simbólico el asesinato de un monstruo serpentino o draconiano por parte de un dios o héroe civilizador y protector entre las culturas indoeuropeas como germanos, persas, indoarios e hititas? ¿Qué simbología había detrás del Mito que, además, sobrevivió en el cristianismo europeo?

Para entenderlo debemos ver la otra perspectiva. En Oriente el dragón era, por el contrario, normalmente asociado al Bien y a la sabiduría. El dragón chino y el japonés eran símbolos de conocimientos mágico y marcial, se usaron como representación simbólica de la nación en diferentes épocas. También era común su asociación con el guerrero y el maestro de artes marciales. Como signo del Zodiaco chino (el más popular en Oriente) el dragón era también visto como uno de los signos más sabios y estables. De aquí deriva la contraposición guerrera del Tigre y el Dragón, es decir, de la fuerza violenta contra la templanza disciplinada que, aunque aparentemente en conflicto, eran complementarias para el triunfo del verdadero guerrero.

En el Tíbet el dragón también se asoció con el conocimiento místico, especialmente dentro del Linaje Kagyu, una de las cuatro escuelas monacales tibetanas, que a su vez generaría la sub-escuela Drukpa, mayoritaria en Bután y que es, además, la oficial de este reino himalayo. Drukpa significa dragón y por eso, este animal, es el símbolo de Bután.

Los gnósticos ofitas en Medio Oriente también adoraban a la serpiente, como símbolo de la sabiduría, pues fue la Serpiente quien le dio el Fruto Prohibido a Adán y a Eva. La serpiente como símbolo del conocimiento es adorada también como Shesha entre los hindúes y como Quetzalcoatle entre los aztecas.

Pero, si el dragón/serpiente era visto como un símbolo de paz, bondad y sabiduría en la civilización védica y en la búdica ¿por qué era visto como todo lo contrario en las sociedades indoeuropeas?

Hay que saber diferenciar en los dos tipos de dragones que se muestran. Los dragones indoeuropeos normalmente son asociados con la materia. Fafnir era originalmente un enano tan codicioso que mató a su padre por un tesoro, tornándose en un dragón poco después. El dragón de Bewulf también está asociado a un tesoro. El hitita Teshub mata al dragón tras emborracharlo con licor. La Jormungadr nórdica que se libera durante el Ragnarok es la serpiente de Midgard, es decir, de la Tierra misma, similar a la “Serpiente del Mundo” que según los zoroastrianos se liberará durante el Juicio Final, mito muy similar al Apocalipsis de San Juan que dice que el Dragón Satanás se liberará del Infierno para provocar caos en la Tierra. Vemos como estos tres dragones apocalípticos están directamente asociados a la Tierra.

El dragón y la serpiente son en realidad un símbolo del Kundalini, la energía primordial divina contenida en el chakra Muladhara situado en la región pélvica. Dicha energía, mediante ciertas técnicas esotéricas, puede ser liberada y subir a través de la columna por los siete chakras hasta el chakra Sajasrara que es el chakra divino, ubicado por encima de la coronilla y que conecta directamente con la Divinidad. Es, debido a este simbolismo, que se dice que el dios Vishnu se sienta sobre el dios serpentino Shesha. Los siete chakras son:

Sajasrara, chakra de la divinidad localizado en la coronilla.

Ajna, conocido como el “tercer ojo”, se ubica en la frente y rige los poderes mentales y el intelecto.

Visuddha, chakra laríngeo, localizado en la garganta se asocia a la comunidad.

Anajata, chakra cardiaco situado en el corazón se le vincula a las emociones, el amor y la compasión.

Manipura, chakra del plexo solar, se relaciona con la voluntad.

Suadhistana, chakra sexual situado un poco por encima del área genital, vinculado a la sexualidad y la pasión.

Muladara, en el área anal, es el chakra raíz y origen del Kundalini.

La activación apropiada del Kundalini produce cambios profundos en la mente y el cuerpo, activa los poderes psíquicos, despierta la Consciencia Superior, sube la vibración corporal, permite el contacto con el Yo Superior refugiado en el Inconsciente y permite modificar la misma Voluntad, es decir, reprogramar la mente. Esta es la verdadera Alquimia, un proceso alquímico simbólico mediante el cual el pesado plomo de la naturaleza saturnina del hombre-animal, de todas las partes pesadas y burdas derivadas del instinto animal y del apego material se transmutan en el Oro solar del Hombre Nacido Dos veces, del genuino Superhombre o Buda, es decir, del Hombre-Diamante pues, no en vano, el camino del Tantra o Tantrayana también es conocido como Vajrayana o Camino del Diamante.

El Vajrayana o budismo tántrico, que es aún más superior que el budismo Mahayana o filosófico y que este, a su vez, está por encima del budismo Hinayana o popular, es decir, exotérico, se reduce solo a dos linajes o tradiciones; el budismo tibetano y el budismo shingon de Japón. Por supuesto que no todo Tantrayana o Camino del Tantra está relacionado con el budismo y además existe una tradición aún más profunda que el budismo Vajrayana, también llamado budismo esotérico, que es el Dzogchen.

Para crear al hombre-diamante, es decir, para pulir al Ser hasta convertirlo en un Superser, se debe realizar una genuina alquimización del individuo y destruir todas sus bajas pasiones. El héroe que mata al dragón en las mitologías indoeuropeas es un símbolo del Superhombre, del Yo Superior o Buda Interno que mata la avaricia, la violencia animal, la sed de sangre, el salvajismo, las características usualmente asociadas a la Materia (el Mundo o Midgard) de ahí que la muerte del monstruo serpentino representa el triunfo del Yo Superior puro y espiritual del Iniciado sobre las pasiones monstruosas animales del Dragón Material.

En cambio, la transmutación mística y metafísica que produce la Sabiduría Esencial contenida en el Despertar del Kundalini está representada por el Dragón del Espíritu como vemos en la significancia del Dragón oriental. El Dragón del Espíritu es la energía del Kundalini, una energía candente e ígnea, este es el Dragón Rojo.

El Dragón de la Tierra es en ocasiones simbolizado como escupiendo fuego, que es su característica clásica pero ¿no está el fuego asociado, al menos en las culturas indoeuropeas, con el Espíritu? El Fuego Sagrado de los templos de hindúes y zoroastrianos, la lucha del Fuego y el Hielo en la cultura germana, la asociación del Relámpago ígneo con los dioses Zeus y Thor, todos hacen suponer que los indoeuropeos adoraban el Fuego. Los infiernos de griegos y nórdicos paganos eran limbos oscuros, la idea de un infierno ígneo proviene de los pueblos semíticos que asociaban el fuego con el Mal, a la inversa de los arios. ¿Por qué entonces el Dragón escupe fuego si, para los arios, el Dragón es símbolo de la Tierra, del elemento más denso y menos espiritual, contrario al Fuego?

Si una persona intenta activar el Kundalini sin estar lista, la poderosa energía que se desprende del chakra Muladhara no sube hasta la coronilla pues los nadis o centros energéticos que rodean los chakras se encuentran obstruidos, así que la energía baja. Esto es el Kundalini invertido y produce el efecto contrario, la persona se hunde cada vez más en la perversión y en la materia, sus vicios y defectos se incrementan y exacerban, la persona se vuelve más materialista, codiciosa, lasciva y viciosa que antes (el efecto opuesto de la activación correcta del Kundalini). El ocultista sueco Thomas Karlsson, líder de la orden esotérica del Dragón Rouge, menciona la existencia de los Tala Chakras en la revista Dracontias. Los Tala Chakras son chakras oscuros que están por debajo del Muladhara y son lo contrario a los siete chakras normales, es decir, activan la malignidad de las personas y sus pasiones más obscenas. Mientras los chakras están asociados y custodiados por dioses hindúes o Devas, los tala chakras están custodiados por demonios. Cada uno puede asociarse a uno de los siete pecados capitales occidentales. Estos siete chakras oscuros son:

Atala; localizado en las caderas y relacionado con la Lujuria.

Vitala: ubicado en los muslos y se relaciona con la Ira.

Sutala: situado en las rodillas y se relaciona con la Envidia.

Talatala: se ubica bajo las pantorrillas y se relaciona con la Pereza.

Rasatala: se localiza en los tobillos y se relaciona con el egoísmo, la naturaleza animal pura y corresponde a la Soberbia.

Mahatala: “gran oscuridad” situado en los pies, representa el Inconsciente y el reino de las tinieblas. Se le asocia con el sentido del gusto y corresponde a la Gula.

Patala: (nombre del infierno hindú) situado en las plantas de los pies y está asociado con el asesinato, la tortura y el odio. Se podría decir que este chakra corresponde a la Avaricia (al deseo por todo lo material, el reino demiúrgico).

Por ende, la práctica del Tantra y la activación del Kundalini tienen dos posibles trayectos; hacia arriba y hacia abajo. El primero sube hasta la coronilla y de ahí hasta el Cosmos mismo, conectando a nuestro Yo Superior con la Pleroma, el universo espiritual más allá de las estrellas y por encima del mundo material o Maya, la ilusión.

Los Gnósticos creían que el Dios de la Luz, o dios superior que estaba por encima del universo material creado por el demonio Demiurgo habitaba por encima de Siete Cielos. Estos Siete Cielos separaban la Tierra de la Pleroma, pero en realidad son un simbolismo de los Siete Planos o dimensiones que nos habla el hinduismo; Plano material, Plano astral, Plano etérico, Plano mental inferior, Plano mental superior, Plano Kamas y Plano Buddhi, cada uno superior al otro en elevación espiritual y sutileza. Si la Consciencia no llega a conectarse con el Pleroma, es decir, si queda atrapada en el cosmos material, si en verdad se “fusiona con el Brahmán Impersonal” o Demiurgo, será fagotizado por este dios, por la Materia, y cesará de existir, al menos individualmente, pues su Ser pasará a formar parte del continnum universal y será uno con el mundo material, al menos durante este Manvantara, perdiendo la oportunidad de Iluminarse. Si logra trascender a un estado plerómico superior, más allá del mundo físico y de las cadenas del Demiurgo y del Demiurgo mismo, se Ilumina y queda liberado por siempre.

Así nos encontramos ante un simbolismo de dos dragones diferentes. El Dragón de Oro, de Fuego, de Espíritu, es decir, el Dragón Rojo, que simboliza la sabiduría mística y la Iluminación, la purificación ígnea de la Materia y su transformación en un Diamante, esto es, en un Superser que alcanza la liberación del mundo físico. El otro es el Dragón de Plomo, de Hielo, de Materia, ergo, el Dragón de la Tierra.

La lucha cósmica de la mitología nórdica es entre el Fuego (Espíritu) y el Hielo (Materia). En la filosofía griega cada uno de los cuatro elementos clásicos representa un estado de la materia; Tierra (sólido), Agua (líquido), Aire (gaseoso) y Fuego (radiación). El Fuego, como el más sutil, suele asociarse con lo más cercano al Akasha o Quinto Elemento, los zoroastrianos lo consideraban la manifestación física de lo divino. El Hielo corresponde al elemento de la Tierra no al del agua como algunos pueden pensar, aunque la composición química del agua y del hielo sea la misma, los Elementos clásicos no representan compuestos químicos sino estados de la materia. El agua representa el estado líquido, la Tierra y el Hielo son estados sólidos.

Cada uno de los cuatro elementos se asocia también con uno de los cuatro planos inferiores; Tierra (Plano Físico), Agua (Plano Astral o Emocional), Aire (Plano Mental) y Fuego (Plano Etérico) de ahí que los signos zodiacales de cada elemento tienen las características asociadas normalmente a estos planos; los signos de agua suelen ser emocionales, espirituales y místicos e interesados por los misterios y el esoterismo, los de aire intelectuales, inquietos y curiosos, los signos de tierra suelen ser materialistas, tercos e inamovibles, y los signos de fuego muy sexuales (fogosos) y volátiles de carácter.

Si bien no todo Tantra es sexual, el Tantra Sexual es la forma más elevada de las prácticas tántricas. El Kundalini se activa mediante el Sexo, que es energía pura. Este es el Camino de la Mano Izquierda, Vía Húmeda o Camino del Guerrero Sakia contrapuesto al Camino de la Mano Derecha, Vía Seca o Camino del Brahmán[5]. Naturalmente no solo el Tantra Sexual, ambos caminos son muy diferentes en muchos aspectos distintivos, en cuanto a forma de culto, en filosofía y en actitud hacia la Materia. Se dice que el Camino del Sakia es más rápido, pero más peligroso también[6].

LA MAGIA SEXUAL

Como bien denuncia Luis Felipe Moyano en sus escritos, los adoradores del Demiurgo también practican la Magia Sexual, pero en una versión degenerada y contrainiciática; la sodomía ritual. Los altos sacerdotes ordenados de las religiones demiúrgicas ejercen entre ellos estas prácticas sodomíticas ritualizadas. Esto es común en los círculos más elevados de la Masonería cabalística a los que no llega la mayoría de los masones comunes. Los círculos masónicos más altos, que controlan directamente a los grados menores o de Masonería Azul, como son la B’nai B’rith, los Illuminati y la temible Compañía de Jesús, la orden masónica de la Iglesia Católica y el verdadero poder dentro del Vaticano (cuyo maestre es en realidad el Papa Negro, o Papa de las sombras que controla al Papa público), son inaccesibles para el masón corriente. En dichos ritos se practica la sodomía ritual con frecuencia. El satanista Aleister Crowley (que era masón de alto rango) lo hizo público cuando reveló los secretos de las logias masónicas a las que perteneció. El satanismo es también una religión del Demiurgo Saturno-Satanás, el Dios del Sábado o Sabbath mismo dios de la Iglesia de Satán fundada por el judío Anton Zsandor LaVey, discípulo de Crowley. Crowley realizaba prácticas de magia homosexual con la esperanza de crear un “Niño de la Luna” o Moonchild, es decir, un no-nacido, un ser demoniaco producido por energía pura, un Anticristo. Dichos rituales homoeróticos de magia negra fueron continuados con la misma esperanza por dos discípulos de Crowley; el ingeniero de la NASA Jack Parson y su compañero mágico y sexual, el escritor L. Ronald Hubbard quien luego fundaría la Cienciología.

El sacerdote wiccano y masón de alto rango Alex Sanders, que además era homosexual, se encontraba fascinado por este tipo de magia sodomita y realizó muchos rituales también. Ninguno tuvo éxito en la creación del Anticristo, aunque Miguel Serrano afirma que las logias masónicas (la Sinagoga de Satanás) aún trabajan en ello.

Recientemente se han hecho públicos los casos de abuso sexual pedófilo por parte de miembros del clero católico. Sin embargo, la pederastia no es exclusiva del catolicismo, se da también con los rabinos judíos y recientes casos de rabinos que han abusado sexualmente de niños y muchachos en Estados Unidos, Israel y otros países han salido a la luz[7] [8] [9]. Estos casos emergieron al conocimiento público en tiempos modernos por que en la sociedad actual sacerdotes y rabinos tienen menos poder que en la antigüedad, pero ciertamente que se han dado desde siempre.

Los musulmanes siempre fueron más abiertos en su pederastia. Desde la canonización de San Pelayo, mártir católico que siendo un jovencito se negó a acceder a los deseos sexuales del Califa Abdelrahman III, cabeza del Islam, por lo que este ordenó que lo descuartizaran vivo con tenazas ardientes, hasta tiempos modernos ha sido bien sabido que los mahometanos practican sin problema la pederastia. Vlad Drácula, guerrero defensor de la Europa blanca de los invasores turcos solía empalarlos como castigo por su bien reconocida sodomía, y el espía británico Lawrence de Arabia (que era homosexual) se rodeó de muchos amantes adolescentes árabes bajo la bendición de sus amigos y colaboradores musulmanes. Los mahometanos aún hoy admiten las relaciones homosexuales pederastas[10] y solo combaten la homosexualidad cuando esta transgrede la privacidad y se vuelve pública.

Los mayas también practicaban la sodomía ritual. Estos lo hacían más abiertamente, y los conquistadores españoles se horrorizaron al descubrirlo[11]. Los sacerdotes mayas eran célibes heterosexualmente, pero lo compensaban con ritos homoeróticos muy similares a los que realizan en Europa las logias cabalísticas satánicas. Estas prácticas contrainiciáticas son las propias del Dragón Oscuro o Dragón de la Tierra y producen el efecto anti-alquímico de materialización. Este es el Dragón del Mal representado en muchas culturas indoeuropeas, el Dragón Satanás asesinado por el Arcángel Gabriel.

Tanto el actual Dalai Lama, iniciado conocedor del Tantra, como Li Honzi, pensador chino fundador de la escuela esotérica Falun Gong que rescata las enseñanzas tántricas budistas y taoístas, han condenado la homosexualidad y han mencionado que las prácticas homosexuales son aberrantes y producen un contra-efecto. El Dalai Lama también ha luchado por preservar la cultura tibetana de la avasalladora oleada mestizadora que ha promovido el gobierno chino y Li Honzi ha dicho en varias ocasiones que su credo el Falun Gong se opone a la mezcla racial. La adulteración de la sangre mediante la mezcla racial y el corto circuito energético que se produce con la contranatural homosexualidad son contrarios al Tantra que deben practicarse exclusivamente entre personas racialmente afines y en actos heterosexuales. No debe extrañar entonces que el gobierno marxista de China haya ilegalizado y perseguido brutalmente tanto al Falun Gong como al budismo tibetano, y que tanto el Dalai Lama como Li Honzi sean vistos como enemigos acérrimos por la China comunista, ya que el marxismo contrainiciático busca lo opuesto: promover el mestizaje racial y perversiones sexuales. El freudianismo, padre de la liberación sexual y la tolerancia a las depravaciones que impera hoy en occidente, es aliado directo del marxismo y son de la misma fuente. Sigmund Freud, judío y masón, era también declarado marxista, y es en parte responsable de la actual decadencia degenerada de nuestra época, junto a otros de sus acólitos como el psicólogo bisexual Alfred Kinsey o el filósofo homosexual sadomasoquista y marxista Michel Foucault. El engranaje se correlaciona marxismo-freudianismo-liberación sexual perversa y sodomítica.

El culto a Yavéh es exclusivo de hombres. Los rabinos, los sacerdotes católicos y los clérigos islámicos son todos hombres. La Masonería es también solo para hombres, y aunque existen órdenes masónicas femeninas y mixtas, están no tienen el mismo alcance que las órdenes masculinas o “regulares”. Las órdenes femeninas se usan más que todo para controlar a las mujeres de poder, como Margaret Thatcher o Hilary Clinton que han sido miembros de logias masónicas e iluministas.

El culto al Demiurgo es, además, Lunar. Por ello es que Crowley, Hubbard y Sanders buscaban crear un “Niño Lunar” mediante sus rituales homosexuales. La Wicca es una religión contrainiciática, universalista y fundada por masones como Gerad Gardner y Alex Sanders, y es eminentemente lunar. El símbolo del Islam es la Luna y también se pueden ver símbolos lunares en escudos papales con frecuencia. Se dice que los satanistas hacían sus aquelarres bajo la luna, mito seguramente inspirado por las misas negras de las logias masónicas y cabalísticas (la Sinagoga de Satanás). ¿Por qué? Porque la Luna es el símbolo de la materia y de la muerte. Como en la Carta del Tarot, donde simboliza los enemigos, las tinieblas, el lado oscuro del Inconsciente. La luna es un planeta muerto, un cadáver, una piedra carente de vida, quintaesencia de la Materia, que es el Reino del Demiurgo y que solo brilla porque refleja (o roba) la luz del Sol, símbolo de la Tradición Solar Aria, es decir, del Dios de Luz.

Por ello los ritos de magia blanca y de prácticas esotéricas arias, cuando no se hagan en el día, deben hacerse en la Luna Llena, único momento en que la luz del Astro Solar cubre completamente la mala energía morbosa y siniestra de la Luna.

El opuesto a estos horrores es el Tantra y la verdadera Magia Sexual que han existido en muchísimas culturas indoeuropeas diferentes. Entre los sumerios se realizaba un ritual sexual cada año entre el rey y la suma sacerdotisa de Inanna/Ishtar. Los egipcios también consagraban sacerdotisas a Isis y los griegos a Afrodita. En todos los casos los templos de Innana, Isis y Afrodita celebraban ritos sexuales o Hieros Gamos, verdaderas Bodas Alquímicas entre sacerdotisas y hombres iniciados (como reyes y héroes) que distaban mucho de la mal llamada “prostitución sagrada” que fue como difamaron los cristianos a estas prácticas una vez que su religión se dispersó por el mundo, rebajando a la Sacra Sacerdotisa al nivel de un prostituta. Los celtas también practicaban ceremonias sexuales, al igual que los taoístas en China, en India y en el mundo budista, pero especialmente en los países practicantes del budismo tibetano o tántrico. La representación de deidades tántricas en poses sexual o Yab-Yub es común en el budismo tibetano al igual que en el hinduismo, especialmente el shaktismo. Ambas culturas ven la unión sexual como un símbolo de la fusión de los principios energéticos cósmicos del activo-pasivo o Yab-Yub y, por ende, como una forma de lograr el equilibrio, la creatividad, la perfección, la activación del Kundalini y la Iluminación. A las sacerdotisas tántricas de India se les llama Devadasi, la más bella de todas es considerada una diosa viviente y se le trata como tal, se le conoce como Nagarvadu.

Varios Dalai Lamas han sido practicantes del Tantra y del Dzogchen, siendo quizás los más importantes de la historia como el Tercer Dalai Lama (quien convirtió a los mongoles y fue el primer Dalai Lama gobernante de Tíbet), el Quinto Dalai Lama conocido como El Grande quien fue un importantísimo erudito budista, autor de tratados esotéricos muy valiosos como un estudio del iniciático libro Lam Rim así como activo practicante del Dzogchen, el Sexto Dalai Lama de origen monpa, acusado de ser muy mujeriego y tener muchas amantes aunque eventualmente demostró que en realidad era un maestro tántrico y, según algunos, el actual Dalai Lama es otro maestro del Tantra y del Dzogchen. 

Debe entenderse que estas prácticas de ritos sexuales que se dieron entre celtas, sumerios, griegos, egipcios y las culturas del Oriente NO son prácticas basadas en el hedonismo y la lujuria, o en la visión vulgar del sexo, sino que son realizadas por sacerdotisas iniciadas con maestros calificados para fines esotéricos. Aunque en todos los casos pudo haber momentos de decadencia donde se abusó de la práctica y se volvió algo perverso, como parece suceder actualmente en algunas naciones.

LA LIBERACIÓN DEL GUERRERO Y LA SACERDOTISA

En la cultura nórdica las mujeres dominaban el Seid, o la magia así como la religión. El sacerdocio era cosa de mujeres. Entre los celtas, además de los sacerdotes masculinos o druidas, había sacerdotisas femeninas llamadas druidesas o driades. A las sacerdotisas tántricas se les llama también Yoginis, versión budista de las hindúes Devadasi y siempre han sido admitidas las mujeres en el clero budista desde que Buda ordenara a su propia madrina, la primera monja o bikkhuni.

El taoísmo considera que por medio del tantra sexual se logra alcanzar la Inmortalidad. Esto no debe tomarse literalmente (si bien estas prácticas permiten gozar de buena salud y longevidad) la Inmortalidad que se alcanza es la del Espíritu, la liberación de la Materia. El Dzogchen asegura que el Tantra es la vía más rápida para la Iluminación y permite alcanzarla en una sola vida. La vía del Guerrero Sakia es la Vía Húmeda e incluye el Sexo Sagrado, a diferencia del Brahmán que renuncia al sexo[12].

La activación del Kundalini debe hacerse con la supervisión de un maestro calificado y experimentado que haya tenido las Iniciaciones adecuadas, de lo contrario se puede producir el “síndrome Kundalini” que implican daños físicos y psicológicos como irritabilidad, incremento de la lascivia, depresión, ansiedad, dolores de cabeza o de espalda, etc.

El Tantra es la forma más rápida de desarrollar la consciencia y elevar el Espíritu. Permite conectar la mente consciente con el Inconsciente Colectivo y hace que el Yo Superior, el Espíritu o Mónada, salga a flote, conquistando así lo que Jung llamó la Individuación, este es el camino del Diamante.

Sin embargo, hay reglas. El Tantra solo debe hacerse entre un hombre y una mujer ninguna forma de Tantra o Sexualidad Sagrada puede ser homosexual, la sodomía es contrainiciática y contranatura y produce graves enfermedades físicas y psicológicas. Evidentemente que todos los participantes deberán tener la edad mínima legal para practicar el sexo, deberán dar su consentimiento pleno, tener las capacidades mentales suficientes para entender lo que hacen y estar conscientes plenamente de en que consiste el Ritual. Deben ser racialmente afines, por la compatibilidad de las sangres que se da no solo biológicamente pues también en cuanto a la unión energética y metafísica. El sexo es energía creativa aún cuando no se use (como en el Tantra) para la procreación física, y lo que se crea debe ser creado dentro de la compatibilidad racial o será un adefesio, aunque no sea observable (metafísico). Las personas jóvenes tienen más energía sexual que las personas mayores así que esto también debe tomarse en cuenta pues la experiencia energética puede ser más intensa para ambos dependiendo de la edad de los involucrados. Además los involucrados deberán tener un estado razonablemente bueno de salud.

Debe recordarse que la motivación de la práctica tántrica no debe ser el placer sexual, si bien es natural que pueda haber disfrute sensual, la mente del Maestro debe estar clara en su objetivo místico, y la Sacerdotisa debe ser vista no como un objeto sexual sino como una herramienta mística. Se recomienda que el Tantra no sea practicado con la pareja formal (al contrario de lo que enseñan muchos tipos de “tantra” occidental decadente y New Age y al contrario de lo que enseña el contrainiciático adorador del Demiurgo-Jehová Samael Aún Peor) pues la volatilidad de la energía puede destruir la relación, pero esto tampoco debe verse como una oportunidad para la infidelidad; el Maestro tántrico debe informar a su pareja de las prácticas y tener su aprobación y no debe ver a la Sacerdotisa como una amante sino como lo que es, una Diosa y al encuentro como lo que es, una experiencia mística y alquímica. La explicación sobre esto es compleja, recomiendo leer los escritos de Luis Felipe Moyano (c.c. Nimrod de Rosario) y de José María Herrou Aragón, pero como se explica en La Gnosis Primordial:

La equivocación de Samael con respecto al maithuna, en lo que se refiere a la compañera tántrica, es muy grave. Un verdadero gnóstico sabe que la compañera de maithuna nunca debe ser su esposa o mujer amada. La pareja tántrica debe ser una representante de Kaly, no de Eva. Eva nos conduciría al perfeccionamiento del alma y a la muerte del espíritu. Kaly nos conducirá a la muerte del alma y a la liberación del espíritu[13].

Las diferencias sobre este tema fueron las que llevaron a la separación definitiva entre Miguel Serrano y Luis Felipe Moyano[14] casualmente por abogar por la Vía Seca y la Vía Húmeda respectivamente. Moyano y Herrou Aragón como otros pensadores gnósticos verdaderos explican muy bien la razón por la cual hay una duplicidad tántrica entre Eva-Lilith y Shakti-Kaly. La Sacerdotisa del Tantra Sexual debe ser una Lilith o Kaly y la esposa debe ser una Eva o Shakti para que la Alquimia funcione. Los sentimientos de amor que se le tienen a la pareja estimulan el Alma, es decir, el plano astral-emocional que doblega y disipa el Espíritu o Yo Superior, el cual, por el contrario, es liberado mediante la ira violenta de la Kaly-Lilith, la Diosa Oscura y su energía serpentina.

Es evidente que fuera del trabajo tántrico-alquímico se puede tener una relación de pareja normal, con la cual hacer el amor, tener muchos hijos arios para reproducir la raza y poblar al mundo de descendencia blanca. Esto es perfectamente legítimo e incluso más que deseable en un mundo cada día más universalista y mestizado. Sin embargo el Tantra Sexual funciona más allá de la sociedad mundana y profana.

Si se siguen las recomendaciones adecuadas este proceso de Alquimia producirá un Hieros Gamos, una boda sagrada que puede liberar a los practicantes de la materia y producir una evolución poderosa e irreversible, que los convertirá en verdaderos Super-seres. Este es el despertar del Dragón Rojo. Este es el Camino del Guerrero Sakia y de la Yogini.

Matt Marshall
Iniciado en diferentes Linajes Tántricos Tibetanos y Esotéricos de Oriente y Occidente.




[6] No debe verse al Camino de la Mano Derecha como el Bien y el Camino de la Mano Izquierda como el Mal como equivocadamente hacen pensar algunas sectas New Age como la Wicca. Ambas definiciones nada tiene que ver con conceptos morales y en ambas se puede dar el Bien y el Mal, una rechaza la materia y la otra la controla, esa es la mayor diferencia.

[11] Diaz del Castillo, Bernal. The True History of the Conquest of New Spain
[12] http://www.revistabiosofia.com/index.php?option=com_content&task=view&id=223&Itemid=47 Página aparentemente crítica vinculada a la Antroposofía de Steiner, pero curiosamente el artículo reproduce íntegramente escritos de autores del hitlerismo esotérico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario