miércoles, 23 de noviembre de 2011

La lengua del Diablo



A finales del siglo XIX una siniestra figura, el judío, masón y anarquista Lázaro Zamenhof, crea una lengua artificial a la que llama el Esperanto (en alusión al idioma adánico o antediluviano). Las motivaciones oscuras de Zamenhof se encuadraban dentro de los designios del Nuevo Orden Mundial que ya por aquella época tenía muchos años de haber comenzado a gestarse. Zamenhof consideraba que las diferencias entre razas, pueblos y religiones eran abominables y pensó que una buena forma de erradicarlas era por medio de un idioma universal. Congruente con este principio el esperanto que el diseñó era la mezcla de todos los idiomas del mundo, es decir, un Frankenstein idiomático.

Pero las ideas ultrauniversalistas de Zamenhof no se limitaron a la creación de un idioma mundial, pues él mismo creó también una especie de pseudoreligión basada en el judaísmo a la que llamó homarranismo que en esperanto significa “ideología de la humanidad” y que buscaba sustituir todas las religiones por una gran ideología universalista que dejara de lado los “fanatismos” religiosos y nacionalistas.

Zamenhof además era anarquista, pensaba que su creación frankensteiniana era perfecta para el avance del anarquismo y muchos movimientos de extrema izquierda, especialmente anarquistas, empezaron a usar el esperanto. Hubo en España propaganda anarquista y socialista en esperanto y comandos republicanos esperantistas en la Guerra Civil Española.

Siglos antes, durante el gobierno de la Reina Isabel I, su astrólogo y consejero espiritual, el iniciado británico y alquimista John Dee, descubrió mediante una canalización mediúmnica junto a su asistente Edward Kelly, que podía comunicarse con unos seres sobrehumanos a los que identificó con los ángeles del apócrifo Libro de Henoc, ángeles que habían instruido a la humanidad en la sabiduría esotérica contrariando así a Dios (el Demiurgo). Estos entes luciféricos llamados Vigilantes o Grimori no eran otros que los Hiperbóreos ancestrales. Su idioma, llamado por Dee enoquiano (también conocido como enochiano y henociano) es el verdadero “esperanto antediluviano” o lengua adánica, el lenguaje hablado antes de la confusión de las lenguas o Babel.

El esperanto de Zamehof y el enoquiano de Dee son dos extremos absolutos en el aspecto metafísico. No hay idioma más iniciático que el enoquiano pues es la lengua de los Hiperbóreos, la lengua de Lucifer, el dios de la sabiduría de los pueblos arios precristianos que nada tiene que ver con ningún demonio. Al contrario, el esperanto es el idioma más contrainiciático del mundo lo que explica su adopción entusiasta por los ateos anarquistas.

El poder de la palabra es algo bien sabido, basta con estudiar el poderoso efecto de los mantras budistas e hindúes. Los judíos saben esto y su cábala numérica es capaz de realizar grandes portentos mediante la pronunciación de invocaciones hebreas, y cuenta la leyenda que el rabino cabalista Jehuda Loew dio vida al Golem mediante las palabras adecuadas. De ahí que la Magia Enochiana sea una de las más poderosas y que formó parte del entrenamiento en la Orden Hermética del Alba Dorada o Golden Dawn que, según Miguel Serrano, era la contraparte iniciática de la Sociedad Thule alemana (al menos al principio) y su aliada espiritual. El enochiano, al ser la lengua más pura y cercana al mundo espiritual, es una lengua que conecta directamente con planos místicos. Es el idioma mágico por excelencia y su uso en rituales les confiere de un poder energético de niveles superiores.

Esto lo menciona claramente Arnold Krumm-Heller en “El poder del mantra”, hay evidencias científicas de que la pronunciación de ciertos sonidos puede tener efectos en el cerebro humano y el organismo. Es una de las leyes herméticas que todo es vibración, este es el mencionado poder del Verbo. Por ello las evocaciones, invocaciones, declaraciones mágicas, hechizos, conjuros y encantamientos usados a través de la historia. Algunas simples supersticiones con algún grado de influencia energética leve, pero otros, bien utilizados con conocimiento y concentración y haciendo uso de los rituales y la preparación mental adecuada, pueden tener efectos trascendentes en el universo entero.

Para la implementación de un Nuevo Orden Mundial y un gobierno planetaria se requieren algunos pasos. Un gobierno mundial necesita una religión mundial y un idioma mundial. La religión mundial ya está en proceso mediante el New Age y sus diversas sectas universalistas; bahaísmo, caodaísmo, unificacionismo de Moon, Wicca, ecumenismo jesuita, etc. El idioma mundial planeado originalmente es el esperanto, aunque por ser tan artificial nunca se ha popularizado demasiado. Llama la atención sin embargo como el Rey Juan Carlos de España (masón y criptojudío) nombró a Zamenhof Comendador de la Orden Isabel la Católica, el máximo honor dado por España.

El actual idioma común internacional es el inglés que, muy a pesar de los Illuminati, sigue siendo una lengua germánica. Sin duda los amos del mundo buscarán en el futuro Nuevo Orden Mundial imponer otra lengua, aunque esta probablemente será el hebreo.

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