miércoles, 23 de noviembre de 2011

Nuestro Gran Aliado, el Ku Klux Klan




                       
Definitivamente uno de los más emblemáticos movimientos de nacionalismo blanco es el Ku Klux Klan. Su alcance, a cierto nivel, se compara en mucho al del Nacionalsocialismo. Además de que esta organización de Caballería, pugnó durante la Segunda Guerra Mundial para que Estados Unidos apoyara al Eje y no a los Aliados.
La persecución que esta organización sufre por parte del sistema judeocrático es también muy similar. Lo cierto es que, a pesar de ciertas brechas que en el pasado y presente han dividido al Ku Klux Klan y al Nacionalsocialismo, ambos persiguen casi las mismas metas y son parte de la misma lucha. Los crímenes que se le achacan al Klan en realidad parecen haber sido cometidos por masones. Y además, el Klan y el NS se asemejan casi en todo en cuanto a sus criterios ideológicos.
Desde la perspectiva esotérica, podría aducirse que el Ku Klux Klan y el Nacionalsocialismo son guardianes de los más profundos arquetipos arios. Son emisarios del mensaje de salvación para los pueblos blancos del mundo, y son opositores a ultranza, lo sepan o no, de la malvada Gran Conspiración que el Demiurgo y sus acólitos traman.
El Ku Klux Klan es una organización que, según sus planteamientos, busca convertir a Estados Unidos en una nación blanca y cristiana. Asegurando que todos los beneficios producidos por la nación estadounidense sean disfrutados prioritariamente por los pobladores blancos cristianos. Y aduciendo que los que no sean blancos ni cristianos, deben estar de acuerdo con estos planteamientos, o emigrar a otro país.
Son profundamente antisemitas, anticatólicos, anticomunistas, xenofóbicos y homofóbicos. Durante muchas décadas lucharon para que los judíos, católicos y comunistas estuvieran fuera del poder político, social o económico, en los Estados Unidos.

Es importante recordar las circunstancias que dieron nacimiento al Klan. Tras la Guerra de Secesión, los esclavos negros fueron liberados. Esto provocó, como era de suponerse, una terrible ola de criminalidad antiblanca en toda la zona sureña. Además, los gobernantes del Norte, manipulados por masones y judíos, decidieron tratar a los estados sureños como una nación invadida, y los aplastaron por todos los medios con consecuencias dramáticas.
Es entonces cuando, para evitar que los judíos y masones siguieran gobernando. Y para proteger a la población blanca de los crímenes africanos, el veterano confederado Nathan Bedford Forrest, y otros cinco militares sureños, formaron lo que comenzó como un sencillo club social llamado Ku Klux (en alusión al griego Koklos, que significa círculo) y Klan, palabra germánica para designar a la comunidad. Con el tiempo, el Klan tuvo un apogeo enorme consolidándose como una de las más poderosas fuerzas políticas americanas. Conocido como el Imperio Invisible. A la entrada de la sede del Klan en Alabama se colocaban dos pistolas cruzadas con la leyenda “Que cualquier negro, judío, católico o comunista, se acerque a retar nuestra Magia Imperial”. El máximo líder del Ku Klux Klan era denominado “Gran Mago Imperial”.
Sin embargo, la protección que los caballeros del Klan hacían de los pobladores blancos llegó a su fin en 1869, cuando las fuerzas judeomasónicas del Norte persiguieron al Klan por todos los medios posibles. Es entonces cuando Forrest disuelva oficialmente al Klan.
El renacer del Klan acontece en 1915 cuando una oleada de inmigrantes (unos 23 millones), comienzan a invadir los Estados Unidos. La mayoría provenían de Gran Bretaña, Italia, Irlanda, Rusia y México. La situación se hizo insoportable para los ciudadanos norteamericanos nativos que sufrieron la inflación provocada por la masiva emigración, la pérdida de empleos y los problemas de criminalidad que siempre contraen los inmigrantes en masa.
El Klan logró evitar que judíos y católicos llegaran a ser senadores, y logró colocar varios senadores, que fueron boicoteados por los gobernantes masónicos (oponiéndose a participar en el Senado mientras estos funcionarios electos democráticamente participaran). El Klan gozaba de suficiente poder político para volcar a favor o en contra de alguien una elección en los Estados donde era más poderoso. Para esta época el Klan gozaba de dos millones de miembros activos.
A esta situación se unen los sindicatos de tipo marxista que estaban popularizándose entre la población obrera. La reformación del Klan se da gracias al patriota norteamericano, veterano de la Guerra Hispano-Americana, predicador y comerciante, William Simmons.
El extremo para el Klan llegaría cuando el poder presidencial lo toma el masón Franklin Delano Roosevelt, a quien el Klan acusó de colocar demasiada cantidad de judíos y católicos en el poder, y por considerar que el “New Deal” era un tipo de comunismo. Es entonces cuando el Ku Klux Klan y los grupos nacionalsocialistas americanos comienzan a trabajar juntos. El Klan estaba a favor de que Estados Unidos apoyara al Eje durante la Segunda Guerra Mundial. Cosa que, naturalmente, era imposible.
Tras la II Guerra Mundial, el Klan fue nuevamente perseguido por todos los medios posibles. A pesar de que la Guerra en Europa provocó que miríadas de inmigrantes judíos llegaran a suelo americano, junto a soldados negros envalentonados y las ideas comunistas. Naturalmente, la asociación del Klan con el Nazismo, y el estigma que de allí en adelante tendría todo lo antisemita y nacionalista ario, provocó su decadencia.

Aunque en la década de los ’60 el poderío del Klan se repuntó un poco por la lucha de “derechos civiles” que los negros y judíos estaban promoviendo para terminar la segregación racial, particularmente liderados por el masón, miembro del Partido Comunista Americano, promiscuo mujeriego y sospechoso de violación, Martin Luther King, quien en realidad no era ni doctor, ni pastor evangélico registrado formalmente ni su verdadero nombre era Martin Luther.
Otro “ilustre líder negro” era Malcom X de la Nación del Islam, grupo racista y supremacista negro que consideraba a los blancos “demonios encarnados” y “creados por un científico loco y médico-brujo negro en una isla de África”.
Los blancos norteamericanos, desesperados ante las intransigentes peticiones que los negros y judíos hacían, se refugiaron en gran medida dentro del activismo nacionalista caucásico del Klan. Hasta 1967 era en los Estados Unidos ilegal el matrimonio interracial. Esto implicaba que legalmente los blancos, negros y orientales no podían casarse entre sí. El resultado de tan inteligente ley permitió evitar los altos índices de criminalidad que asolan hoy Norteamérica. El sistema de segregación estilo Apartheid (similar al de Sudáfrica, e igual de exitoso en cuanto a proteger a ambas culturas), que imperaba en los Estados Unidos fue abolido por la presión de masones, judíos y comunistas.
Los asesinatos de Martin Luther King Jr., John F. Kennedy y su hermano Robert Kennedy se le achacaron injustamente al Klan. En realidad, hay indicios que apuntan a que John F. Kennedy, su amante Marilyn Monroe, y Robert Kennedy fueron asesinados por masones y judíos. El masón Lindon B. Johnson y el también masón homosexual J. Edgar Hoover, son los principales sospechosos de matar a Monroe y los Kennedy.
Mientras que hay indicios de que a Martin Luther King lo asesinaron los mismos negros, de igual forma que a Malcolm X los mataron sus “hermanos” negros musulmanes.
Actualmente sólo tiene tres mil miembros, está dividido en grupos totalmente separados unos de otros. La rama más grande es el Partido de los Caballeros Cristianos Blancos del Ku Klux Klan, con sede en Alabama y liderado por un pastor bautista.
Entre las cosas a las que el Klan se oponía estaban los homosexuales y sus prácticas degeneradas de forma escandalosa y libertina, se oponían a las feministas rompehogares, a los medios destructivos de los valores familiares, y similares punto de similitud con el Nacionalsocialismo.
Tanto el Klan como el NS tienen puntos de convergencia en cuanto a su nacionalismo en pro de la protección absoluta y por todos los medios, de la Raza Blanca y su gloriosa civilización. Se oponen a la globalización mundialista que promueven masones y comunistas. Son enemigos totales del comunismo. Y del mestizaje, el cual consideran una violación de la Ley de Dios, que prohibe expresamente la mezcla racial. Desean que los judíos dejen de tener el poder de facto en los Estados Unidos y el mundo (combatiendo por todos los medios al Gobierno de Ocupación Sionista), desean que los pobladores negros vuelvan a África o sean respetuosos de la idiosincrasia blanca manteniéndose debidamente segregados. Y se oponen a la inmigración masiva de elementos ilegales alógenos. Sin duda, son muchas las similitudes entre el Klan y el NS.
Para ellos, el mundialismo, el sodomismo, el mestizaje, la inmigración masiva descontrolada, el sionismo, el feminismo y el comunismo, son todas creaciones del Diablo.

Las diferencias radican principalmente en que el Klan es un movimiento implícitamente religioso, de tintes protestantes. Mientras que el NS es un movimiento esotérico en lo interno y secular en lo externo. Las SS contaban en sus tropas con católicos, protestantes, ortodoxos, musulmanes, hindúes y budistas. El Tercer Reich se interesó por el budismo tibetano, el hinduismo y el paganismo.* el Papa Pío XII, líder entonces de la Iglesia Católica, era un verdadero apoyo para el Nacionalsocialismo y todo el Tercer Reich. En síntesis, el Nacionalsocialismo era un movimiento que aglutinaba personas de muchas religiones distintas.
*(Debe destacarse que tanto el actual Dalai Lama se declara filomarxista y filogay, y que la mayoría de las organizaciones llamadas neopaganas como la Wicca y el Asatru, son creaciones abominables de la Masonería. El Nacionalsocialismo no se vinculó a ninguna de estas organizaciones en realidad).
Además, aunque existe un Ku Klux Klan Internacional, es pequeño. El KKK casi no tiene influencia fuera de Estados Unidos. La ventaja del Nacionalsocialismo que opera en gran cantidad de naciones; Estados Unidos, Canadá, gran parte de Latinoamérica, toda Europa, Rusia, Sudáfrica, Australia, Japón, Irán, Siria y Bután.
El Klan y el NS tendrán problemas para coordinar actividades juntas desde el punto de vista religioso sin duda. Pero es prácticamente el único punto de distensión.
Algo similar ocurre con otro movimiento nacionalista blanco, que opera principalmente en los Estados Unidos, llamado Movimiento de Creatividad (antes Iglesia Mundial del Creador), esta organización es totalmente agnóstica, y sus seguidores aducen no saber, ni poder saber, quien o que es Dios, si existe. El Creador, según ellos, es la Raza Blanca, creadora de todo lo bueno y magnífico de la civilización humana. El pináculo de la Evolución. “Mi raza es mi religión” es su axioma quitaesencial.  Creen que el peor enemigo de la gloriosa Raza Blanca es el judío y que el cristianismo, como el marxismo y el freudianismo, son creaciones judías para destruir al blanco. Creen que los negros están al fondo de la evolución humana, apenas por arriba de chimpancés. Y una de sus fechas sagradas es cuando los blancos colonos europeos derrotaron a último reducto de resistencia indígena, consolidando el triunfo de una raza suprema sobre una inferior. A pesar de su ateísmo incompatible con el cristianismo ario y con el esoterismo implícito del Nacionalsocialismo, los planteamientos filosóficos de esta movimiento que asegura contar con 33.000 seguidores americanos no deben tomarse a la ligera, y pueden ser buenos aliados a pesar de que su ateísmo los aleje del proceso Iniciático Ario, al cual incluso los cristianos del Klan están más cerca.

Desde el punto de vista esotérico, el Klan asemeja un renacer del gnosticismo ario, similar al que representaron los esenios, los cátaros, los templarios, los teutones, los antiguos rosacruces y el hitlerismo esotérico. El Klan es una orden de Caballería, su nombre completo original es Caballeros Blancos Cristianos del Ku Klux Klan. Recuerdan magníficamente a los poderosos Caballeros Teutones. Son un renacer del arquetipo ario dentro del cristianismo blanco. Una lealtad al antisemitismo profundo y visceral que Martín Lutero, padre del protestantismo, predicaba. Una lucha de los blancos norteamericanos por combatir el sucio Sistema Masónico y Sionista que los esclaviza. Un verdadero nacionalismo blanco.
Me recuerdan a los valerosos Caballeros Teutónicos. Los cuales, tal parece, eran devotos cristianos y no hay indicios de que fueran esoteristas, a diferencia de los Caballeros Templarios, gnósticos arios. Es como si el Nacionalsocialismo y el Ku Klux Klan representaran un renacer, durante la Edad Oscura en que adolecemos, de la Orden del Temple y la Orden Teutónica, respectivamente.



   Matt Marshall


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