miércoles, 7 de diciembre de 2011

COLOMBIANOS EN COSTA RICA: LA RED DE PROSTITUCIÓN, NARCOTRÁFICO, SICARIATO Y NARCOGUERRILLA





Costa Rica, nación pacífica y humilde por vocación, con un pueblo tranquilo, cortés y hospitalario, era la víctima perfecta para la amenaza de las sangrientas mafias colombianas y su crueldad terrible. Un pueblo como el costarricense que no está acostumbrado a la violencia y que es hasta cierto punto ingenuo era perfecto para los hambrientos tentáculos de la criminalidad colombiana que se la ve difícil en sus propias tierras, donde la población curtida por décadas de conflicto y con unas fuerzas policiales y militares bien entrenadas por la necesidad de supervivencia se la ponían difícil. Así, los mafiosos colombianos y sus aliados en la Guerrilla se frotaron las manos e inició un lastimero proceso de importación de prostitutas, sicarios, drogas y violencia que amenaza con devorar Costa Rica.

La prostitución que inunda nuestro país, especialmente en ciertos focos como la Zona Roja de San José y el cantón de Jacó, aunque en otros muchos lados también, ha sido señalada por las autoridades policiales costarricenses como en buena parte responsable de los inmigrantes proxenetas colombianos. La mafia colombiana busca enrolar mujeres costarricenses e incluso, para más ASCO e indignación a niñas y adolescentes colegialas mediante engaños y tretas repugnantes. Sin embargo las prostitutas costarricenses son minoría pues además de la demostración patente que hacen las redadas policiales a los burdeles (donde la mayoría de las prostitutas, como han mostrado los medios, no tienen papeles y no son ticas) bastaría con darse una vuelta por El Rey o cualquiera de estos prostíbulos repulsivos para escuchar los acentos y percatarse de que el 80% de las rameras son colombianas o de alguna otra nacionalidad extranjera. Esto no es xenofobia sino una realidad palpable y objetiva que puede ser fácilmente demostrable.

Es claro que no puede decirse que todas las colombianas en Costa Rica son prostitutas, ya eso será la consciencia de cada quien, pero puede demostrarse con solo examinar las estadísticas documentales de las redadas policiales que la gran mayoría de las prostitutas de la zona SI son colombianas. Matemáticamente podemos deducir con toda lógica que un alto porcentaje de las colombianas que llegan a nuestro país vienen a prostituirse.

Además este no es un problema exclusivo de Costa Rica, en la hermana república de Panamá donde, al igual que en Costa Rica la población es mayormente blanca y la pobreza extrema está muy por debajo de los niveles del resto de Centroamérica, la inmigración colombiana es una verdadera plaga. Para los panameños los colombianos son como para los costarricenses los nicas (aunque los colombianos ya le están haciendo la competencia a Nicaragua). Panamá también se encuentra atestada de prostitutas colombianas.

Recientemente se destaparon escándalos de abogados corruptos que casaban a prostitutas colombianas con nacionales para que pudieran tener su residencia legal en el país y así facilitar la labor de las redes de prostitución colombianas.

Por otro lado tenemos el caso del narcotráfico y las de ventas de drogas del país bajo control colombiano y mexicano. Resulta ya insostenible la situación del narcotráfico. Los operativos policiales se han enfocado mayormente en la represión de los vendedorcillos callejeros y los piedreros. Sin que esto sea malo, pues es parte del proceso, es totalmente improductivo si no se ataca el problema de raíz. Los distribuidores de droga son un síntoma y las mafias de narcos colombianos que les suministran el producto son la enfermedad, el cáncer que debe ser extirpado. El gran problema radica en que los poderosos capos colombianos tienen muchísimo dinero y esto les permite ejercer cierta presión así como comprar a figuras de autoridad, siendo quizás el ejemplo más conocido las extrañas donaciones recibidas por el Movimiento Libertario de una maestra que, de alguna manera misteriosa, fue capaz de prestarle a este partido 200 millones de colones y que ahora está bajo la mira de la Fiscalía o, lo que es bien sabido, el vínculo de este partido y del homosexual de Otto Guevara su líder y candidato presidencial, con los casinos y moteles que son de sus principales donantes de campaña y que bien sabemos se encuentran manejados por la mafia colombiana.

La violencia y el sicariato son otro producto de importancia Made in Colombia que nos llega a Costa Rica. Casos de asesinatos a sueldo abundan lamentablemente pero el más famoso fue quizás el del periodista Parmenio Medina asesinado por sicarios colombianos al servicio del pedófilo Padre Minor Calvo.

Si bien los delitos en manos colombianas como secuestros y fraudes de tarjetas de crédito reportados en la prensa son demasiados para enumerarlos, ciertamente que quizás lo que más preocupa de la dañina influencia colombiana que envenena nuestro país es la guerrilla narcocomunista de las FARC que remitía dineros a una pareja de profesores marxistas de la UCR a vista y paciencia de las autoridades que no sancionaron a dichos traidores a la patria, quienes pudieron seguir impartiendo sus lecciones de odio y resentimiento social y violencia de clases inspiradas por el marxismo. A pesar de que resulta lógico que las FARC se vincularan a estos académicos ideológicamente afines, también hubo vínculos entre la narcoguerrilla revolucionaria y políticos del supuestamente socialcristiano partido PUSC presidido por el judío ex vicepresidente de la república Luis Fishman y liderado por el masón y ladrón condenado, el ex presidente Rafal Ángel Calderón, nacido en Nicaragua. Por denunciar estos vínculos despidieron a uno de los pocos ministros de seguridad valientes del país, Fernando Berrocal.

El calderonismo aunque teóricamente democristiano, en la práctica siempre ha pateado con la izquierda como lo demuestra la presidencia del famoso Rodrigo Carazo, denotado filosandinista que llevó el país al borde de la guerra con Nicaragua por permitirle a los sandinistas operan en Guanacaste y que dejó la economía en ruinas. Esta tradición populista se tiene desde los orígenes mismos del calderonismo cuando su fundador Calderón Guardia se alió a los comunistas liderados por el títere soviético de Manuel Mora.

Si bien es cierto en Colombia existe una comunidad blanca y europea que es hermana de la comunidad criolla costarricense, los que emigran a Costa Rica son mayormente lacras de mestizos, indígenas y afrocolombianos mafiosos, prostitutas, narcos, sicarios y guerrilleros asesinos.

Nuestro utópico país, que es una joya en una región muy conflictiva y violenta de altos niveles de crimen y frecuentes guerras civiles, es un enclave pacífico ajeno a todo esto, un oasis en una región de violencia, guerra y derramamiento de sangre. Pero estamos a punto de perder esto por culpa de la inmigración colombonica  y de otras parias.

¡Detengamos la inmigración ya!

Enlaces sobre el tema

http://agenciabk.net/inmigracion15.htm Compendio de noticias sobre los innumerables crímenes de los inmigrantes en Costa Rica (cuidado imágenes gráficas)

http://comarca.foroactivo.com/t1417-prostitucion-producto-de-exportacion-de-colombia-a-panama Testimonio que demuestra la deliberada inmigración de prostitutas colombianas a Costa Rica y Panamá.

http://wvw.nacion.com/ln_ee/2007/abril/14/operativo/slides/operativo_eyleen011.html Noticia sobre la Sede Central de la Unión de Mujeres Colombianas en Costa Rica, también conocido como HOTEL EL REY.

http://cr.globedia.com/precio-vendes-cuerpo Entrevista a prostituta colombiana.




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