sábado, 3 de diciembre de 2011

El Che Guevara, otro mito del Comunismo





El pasado 9 de octubre se cumplieron 40 años de la muerte de Antonio el “Che” Guevara, terrorista internacional, principal responsable del sangriento estimado de 4
.000 muertos, en su nefasta represión revolucionaria.

“Hay que llevar la guerra, hasta donde el enemigo la lleve: a sus casas; a sus lugares de diversión; hacerla total. Hay que impedirle que tenga un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego…”

Estas palabras fueron escritas y enviadas a la “Tricontinental”, el 1 de mayo del año 1967 por Ernesto, el “Che” Guevara, desde el corazón de la selva Boliviana.

De haberlas pronunciado Adolf Hitler o el mártir de Rudolf Hess, hubieran autocreado un genuino rechazo a un calibre internacional, por parte de diversos sectores políticos, religiosos, ideológicos etcétera, pero por el hecho de haber sido pronunciadas por alguien que quiso quedar ante el mundo, como un fiel defensor de la “igualdad de clases”, de una manera totalmente opuesta a la verdad, - principal pretexto responsable del popular “Chevismo” actual-, hoy son justificadas y se consideran entre el sistema y sus seguidores ideológicos, como una “justa reivindicación” de la lucha de igualdad de clases.

Hace no mucho tiempo mire en un periódico local de Costa Rica, una sección promocionando un festival cinematográfico, “en memoria al Che Guevara”, y surgió la pregunta en mi, de que pasaría si las escasas organizaciones y escenas fascistas y nacional socialistas del país, organizaran uno en nombre al Clodomiro Picado, -destacado científico costarricense, fiel partidario del nacionalsocialismo-.

En esta sociedad influida y repugnante en la que les toco vivir a todos los camaradas costarricenses, la respuesta es muy sencilla, periodistas haciendo “fiesta”, como en el caso del cobarde y afeminado, de Mauricio Herrera, destacado periodista de La Nación (Popular periódico de Costa Rica).

Para resumir brevemente, este periodista logro infiltrarse en el partido, Nueva Reforma Social de Costa Rica junto a su filial la Juventud Nacional Socialista de Costa Rica, donde generalizando, recriminando y molestando, a toda plana y color, el amarillista logro desvanecer los esfuerzos de sus miembros, dejándonos ante todo el país, “en la lista negra”, como terroristas y delincuentes.

Cabe mencionar que el fundador a la desvanecida, “Nueva Reforma Social”, -fiel formador y camarada de adolescencia-, hoy sigue en pie, luchado y promoviendo un estilo de vida mejor, dando a entender, que los esfuerzos del sistema por eliminarnos, y sacarnos de esta sociedad, solo son experiencias que pasan, y nos ayudan a avanzar en este territorio.

“Lo que no me mata me hace mas fuerte”, dijo una vez Nietzsche

Continuando con el problema del “Che”, y su ridículo festival cinematográfico, se abre otra pregunta. ¿Que pasaría si en Costa Rica, se hiciera también, un festival dedicado a León De
grelle, o a Don Miguel Serrano? ¿Sería promoción lo que se le haría en los periódicos? Promoción tal vez, pero de ir a quemar el cine, promoción que incite a una buena manifestación –en cantidad, pero no en calidad-, una buena manifestación de lacras, de toda clase de inútiles y resentidos sociales, de vagos, drogaditos, homosexuales, inmigrantes, junto a los comunes saqueos y disturbios, que siempre pasan, en las manifestaciones de la ofensiva.

En torno a Ernesto el “Che”, es odioso el saber que hoy se le recuerda en todo el mundo como un hombre ejemplar y según sus seguidores, a promover, se le recuerda como todo un mártir incorruptible y leal, se le recuerda como un sacrificado siervo de la justicia y la igualdad social, se le recuerda como un gran aventurero, idealista y valiente, que “partió lejos de su hogar, en busca de un futuro mejor”, para el que el llamo sus hermanos.

Definitivamente un hombre que con grandes mentiras y múltiples asesinatos, pudo ganarse la admiración, simpatía, respeto y promoción, de un determinado y defendido sector de la sociedad.

Y no es irónico que sea defendido, ya que dicen “luchan por la igualdad de clases”, pero detrás de todo ello, sus principales líderes, resguardan oscuros intereses.

Entrando un poco más de lleno en el tema del “mártir, del Che Guevara”.

La mayoría de ustedes saben que nació en Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina, el 14 de junio de 1928, pero en Cuba fue donde hizo mayor presencia, con la ayuda de muchos idealistas cubanos, cansados del atroz capitalismo y la pobreza que se vivía en Cuba, junto a algunos rebeldes y campesinos, de los cuales se llego a burlar sarcásticamente, de su asentó y su cultura, una vez estando en el poder.

A partir de entonces, Guevara se transformó en un individuo temible, dueño de un poder ilimitado, tan poderoso como el mismo Fidel Castro. Núcleo en su persona los cargos más elevados de la nación cubana: presidente del Banco Central, ministro de Industria, comandante de las fuerzas armadas de la isla y embajador e ideólogo de la triunfante revolución.

Ernesto Guevara pretendía obtener un poder totalitario en Cuba, con una continúa invasión y aplicación de su sangrienta dictadura, en toda Hispano América, sin embargo se podría decir que no llego a ser mas que una mano derecha del judío de Fidel Castro, y fuera de las fronteras cubanas, un total fracasado.

En esta diferente y corta, pero real versión de lo que fue y hizo el “Che” Guevara, es importante recalcar, que fue todo un profesional en torturas y fusilamientos, en especial de humildes campesinos, que en muchos de los casos, ni siquiera entendían claramente de que se trataba el idealismo impuesto, por un extranjero, ajeno a su cultura y a sus tierras.

A muchas de las victimas, por el simple hecho de decir o –solo sospechar haber dicho-, no apoyar o simpatizar, con la revolución comunista, (de influencia judeomarxista), eran incluidos y fusilados, en las eternas listas negras, de los “conspiradores, contra la revolución”.

También cabe mencionar, que en 1962, el mundo estuvo a escasos minutos de un holocausto nuclear, que el “Che” intento desencadenar, proponiendo a Castro apoderarse de los misiles rusos para lanzarlos sobre puntos neurálgicos de los Estados Unidos.

En 1967 deambulo errante por el noreste salteño, en busca de una “revolución Argentina”, sin encontrar apoyo, víveres y a quien combatir.

Su comandante Masetti, totalmente frustrado, se la tomó con sus propios cuadros ordenando el fusilamientos sin ninguna razón de ser, (uno de ellos el de un joven de 20 años que quiso desertar y otro, el de un adolescente de 19 años, por manifestar cansancio y debilidad).

Con el recuento de unos cuantos sucesos, se generaliza al “Che”, como un caudillo de la cobardía y la desgracia, aparte de ser un vulgar asesino, digo vulgar -por que hay asesinos, que tienen razón de ser y de asesinar- pero, el “Che”, era uno de esos hombres, que disfrutan el asesinar a alguien.

Paradójicamente tuvo un perfil totalmente contrapuesto al de sus actuales partidarios, promotores y seguidores, que siempre lo han querido dejar ante la sociedad, como un “fiel defensor de la igualdad de clases raciales y sociales”, pero que sin embargo sus mismos compañeros de revolución, -la mayoría de ellos, comunistas hasta el momento-, han declarado en artículos, documentales, entrevistas, libros, que “el Che que hoy se conoce, no es autentico, es solo un mito”.

A continuación algunos de los relatos, de los cuales no me tome la molestia de poner el nombre de los autores, pero que si el lector demuestra interés por el tema, sabrá buscar bajo fuentes confiables y conocerlos.

“…estábamos con una cansada y mal alimentada tropa en la selva maestra, y teníamos un compañero negro, del cual Ernesto se refería discriminatoriamente, ¡hey negrito!, burlándose y de una manera despreciativa, le llamaba…”

“…nos demostraba abiertamente su gran repudio al pueblo mexicano, no los quería, se burlaba del asentó de ellos…”

Sacando conclusiones se podría decir, que Guevara, nunca fue un verdadero comunista, si no más bien un Anarquista, lleno de perjuicios, odio y resentimientos. A diferencia del odio irrazonable del “Che”, los nacionalsocialistas de la vieja Alemania, mantenían una posición conservadora, de honra y orgullo, de pertenecer a una estirpe superior, no de un odio desgarrado y est
úpido, como el de Ernesto Guevara.

Como claro es el saber que el odio degrada a la raza, y los nacionalsocialistas lo que pretendían era glorificarla, conservarla, darle formación y no llenarla de perjuicios y resentimientos como lo hizo el “Che”.

Hoy en día es muy común ver en Costa Rica, como en toda hispano América, como cientos y miles de jóvenes, se afilian a las filas de organizaciones comunistas, -filo marxistas y Chevistas-, y todo tipo de grupúsculos pseudo ideológicos, (Punks, Sharps, Anarquistas), dejándose llevar, por un idealismo muy común, de una juventud criada entre miles de males y problemas sociales, cayendo fácilmente como victimas de la falsedad o peor aun influenciados por afeminadas modas extranjeras, promovidas y hasta protegidas por el sistema, como estupidizados, según ellos como rebeldes y resentidos sociales, mal guiados por su pobre coeficiente intelectual, y por los oscuros y mezclados elementos de la sangre, cayendo así, como en un refugio, como en una enfermedad, llamada ignorancia.


Terminando con lo del “Che”, murió en Bolivia asesinado por pretender hacer su revolución en ese país. Algo que es importante mencionar es que fue asesinado por un simpatizante de su misma ideología, que se sentía amenazado su puesto de dictador, por la competencia “Chevista”, que no era más que una reducida tropa de 20 cubanos y 40 bolivianos.

Hoy en día es muy fácil, encontrarse en el camino a un nica en las calles de nuestras ciudades, con una camisa del “Che”, según el amparando su posición de inculto, ilegal e indeseado, bajo un mito ideológico, bajo una aberración filosófica, que hoy muchos defienden y promueven, como una solución para los males de toda nación.

Hoy en día también es muy común ver, como miles de personas, proclaman la palabra “Che”, sin saber que a Ernesto, miembros del partido comunista de México, le bautizaron
con ese apodo, como respuesta a las múltiples recriminaciones racistas a mexicanos, negros, cubanos y quien sabe a quienes mas.

Este es solo un pequeño documento, pero tengo la completa certeza de que he mantenido mi honor intacto, ya que lo hice amparado bajo un marco de fuentes y verdades, que tienen la fuerza de pasarle por encima a extensas y tediosas biografías, dizque revolucionarias, que con múltiples engaños, montajes y promoción de un sistema, desgraciadamente han tenido el poder de influir a la gente.

Hoy se venden en casi todas las librerías de país, libros de un supuesto “defensor de la igualdad y dignidad”, y son injustamente promovidos a la confundida juventud, como un ideal justo, cuando no son más que los relatos de un bastardo cani
balista de sangre y profesión, que asesino y torturo, (en muchos de los casos, por capricho), a miles de inocentes, y de no haber sido asesinado en Bolivia, hubiera continuado su sangrienta campaña revolucionaria.

Mientras los relatos de un terrorista internacional, como lo de Ernesto el “Che” Guevara, se pueden conseguir en cualquier lado, sin riegos de ser señalado de racista, hoy en Costa Rica, es casi una odisea conseguir literatura de Miguel Serrano o de León Degüelle, o de la segunda guerra mundial que no haya sido manipulada y manoseada por el sistema y los judíos.


En conclusión a la literatura en Costa Rica hoy se le excluye injustamente a la gente de grandes conocimientos, verdades, artes, y a cambio de ello, le damos a la perdida y charlatana sociedad costarricense, “importantes conferencias de Che Guevara”, impartidas no de un lado analítico, si no de un lado influyente a favor del “Chevismo”, también hoy se reemplazan grandes valores raciales, religiosos, históricos, idealistas de la prospera cultura Europea, –en comparación a Latino América- por estupidos festivales cinematográficos, que en nada aportan a la nación y a la sociedad, de lo contrario a ello, la degradan y entorpecen.

Por ello y tantas cosas mas, no mencionadas en este documento, tú eliges, si seguir a un tumulto de ignorantes, que ni siquiera saben a quien siguen, o seguir a unos pocos conocedores y defensores de la verdad.



¡Sieg Heil! ¡Heil Hitler!



R.Daviss
 

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