viernes, 2 de diciembre de 2011

LOS CURIOSOS CHISTES DE LA CASA DE LOS DIBUJOS





Quien haya visto la teleserie animada La Casa de los Dibujos (Drown Together en inglés) quizás haya notado el humor racista y antisemita que la acompaña de manera asombrosa, especialmente siendo un programa producido en la fábrica de propaganda judía conocida como Hollywood, veamos algunos ejemplos:

El personaje de Capitanazo es judío (le dice a su madre Ima que es hebreo para mamá, en todo caso es una parodia de Supermán que tiene grandes simbolismos judaicos y fue un personaje creado por judíos). Capitanazo es un personaje con tendencias homosexuales, zoófilas, necrófilas, pedófilas y sadomasoquistas. Frecuentemente se le ve teniendo relaciones con Xander, un elfo homosexual de videojuegos, ó con la zorra negra de Morocha Amorocha con la que realiza prácticas sadomasoquistas. También se establece que tiene sexo con cadáveres y animales y secuestro a la hija pequeña de los vecinos con fines morbosos. Además, cuando la Liga de los Héroes (parodia de la Liga de la Justicia) lo enjuicia por realizar fraude en las apuestas dice: “¿Desde cuando es ilegal el fraude en las apuestas?” a lo que otro personaje le responde “Desde que robar, matar y violar es ilegal” y Caitanazo responde “Entonces estoy en problemas”. Así, el personaje judío de la serie es un ladrón, asesino, violador y tiene muchas otras perversiones sexuales.

Los personajes siempre se refieren a los productores de la serie como los productores judíos y son vistos como avariciosos y siniestros. Cuando el personaje de Lulú Decartón (parodia de Betty Boop) se quiere casar con el padre de Ling-Ling (parodia de Pikachú) y este le disputa la herencia, Lulú dice “Que se conseguirá a los mejores abogados judíos” y rápidamente aparecen dos narices gigantes con patas y acento hebreo.

Cuando en un capítulo conocen a Frankenberri (el personaje de los cereales) Puerquísimo Cerdo, un personaje que como su nombre indica es un cerdo, este le reclama a Frankenberri “Pues en la escuela hebrea te llamabas Frankenstein”. Esto hace suponer que Puerquísimo Cerdo también es judío pues asistió a la escuela hebrea, por lo que el otro personaje judío es un cerdo.

Por otro lado tenemos a Morocha Amorocha, una negra con cola y orejas de zorra que es prostituta (en un capítulo se ve que Marvin el Marciano le paga por sexo), y ninfómana, fue violada cuando niña por una pandilla de negros (parodia de los personajes animados de Bill Cosby) y abandonada por su padre, tiene varios hijos y nietos (siendo aún joven por lo que debió tener sus hijos en la preadolescencia) y la trabajadora social (su archienemiga) siempre se los quita. En síntesis, Morocha representa todos los estereotipos asignados a las mujeres negras.

Por ende, es sorprendente ver tanto material abiertamente racista y antisemita en un programa del sistema. Casi tan sorprendente como aquel capítulo de Padre de Familia en que el bebé Stewie le dice al perro Brian que lo dejará en un refugio para perros al lado de los galgos que no pueden correr y Brian replica “¡Callate! Eso es como el Holocausto para nosotros los perros!” a lo que Stewie responde “Pues cuando los perros controlen el Fondo Monetario Internacional y el New York Times te creeré”.

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