domingo, 11 de diciembre de 2011

Un rabino israelí predica el exterminio de todos los palestinos varones

 

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Un rabino judío que vive en la Cisjordania ocupada ha hecho un llamamiento al gobierno israelí a usar sus tropas para matar a todos los palestinos varones mayores de trece años, con el objetivo de poner fin a la presencia palestina en esa tierra.

El rabino extremista Yusef Falay, que vive en la colonia ilegal Yitzhar y enseña en la escuela religiosa Awad Yusef Hay, en el norte de la Cisjordania ocupada, ha escrito un artículo en la revista sionista Lahba con el título "Caminos de guerra", en el que llama a asesinar a todos los palestinos varones que rechacen abandonar su país, y describe esta idea como "un camino práctico para asegurarnos la no existencia de la raza palestina".

"Debemos asegurarnos de que ningún palestino permanezca bajo nuestra ocupación. Si ellos (los palestinos) escapan, está bien; pero si alguno de ellos se queda, entonces hay que exterminarlo", añade el rabino en su artículo.

Falay no es el primero en haber preconizado estas medidas. El rabino Meir Kahane, fundador del movimiento Kach, llamó a "transferir toda la población árabe de Israel a otros países", como figura en la página web de su organización. Seguidores de Kahane han sido vinculados a un buen número de asesinatos de palestinos, especialmente en el área de Hebron en el sur de Cisjordania. En uno de estos ataques, en 1994, 29 palestinos que hacían el salat en la mezquita Ibrahimi de Hebron fueron asesinados a tiros por Baruch Goldstein, un seguidor de Kahane, mientras los soldados israelíes observaban la escena e incluso le ayudaban a recargar su arma automática y así seguir disparando sobre los civiles inocentes.

Como respuesta a esta masacre, las autoridades israelíes castigaron a las víctimas palestinas ocupando la mezquita Ibrahimi y convirtiendo la mitad de ella en una sinagoga, donde los colonos israelíes de la zona siguen yendo a rezar cada semana. Y cada año, en los aniversarios de la masacre, los colonos israelíes de Hebron se visten como Baruch Goldstein y hacen un desfile por las calles de Hebron, disparando al aire sus armas.

El movimiento Kach reconoce la "transferencia" de 750.000 palestinos que tuvo lugar en 1948, para que el Estado de Israel fuera creado en sus tierras, pero defiende en su sitio web que esta "transferencia" fue incompleta, y que todos los palestinos deben ser echados fuera o liquidados, con el objeto de que Israel siga siendo un "estado judío". Sus seguidores afirman que la posición del rabino Kahane hacia los "árabes israelíes" (los árabes que tienen nacionalidad israelí) puede ser resumida así: "En un genuino Estado Judío, cómo podría un árabe ser tratado como igual, si el Estado tiene un Día de la Independencia que celebra su derrota. Su bandera no es la de este pueblo. No se considera de confianza para servir en el ejército. Su primo nacido en Haifa (sic) y huido durante la guerra de 1948 no puede volver... En definitiva, Israel es el país de sus enemigos, no el suyo. Entonces ¿cómo podría un árabe ser realmente un ciudadano leal en un Estado Judío? Sencillamente, no pueden, ¡y deben marcharse!"

La idea de un exterminio de los palestinos, o su "transferencia" a otros países, no es sólo una perspectiva mantenida por los más extremistas. Políticos israelíes de renombre han hecho también llamamientos a una "transferencia" o limpieza étnica, basada en la "raza". El 11 de septiembre de 2006 un miembro del parlamento israelí llamó explícitamente a la transferencia de los palestinos (a los que se refirió como "árabes") de toda Cisjordania (que él llamó "Judea y Samaria", el nombre bíblico de la región donde vive hoy la mayoría de los palestinos).

"Debemos expulsar a los árabes de Judea y Samaria", dijo el diputado Eitam en un responso por la memoria del teniente Amihai Merhavia, abatido en el sur del Líbano el pasado julio. "No podemos compartir nada con todos esos árabes. Algunos quizás puedan quedarse bajo ciertas condiciones, pero la mayoría tiene que marcharse"

Un alto rabino israelí afirma que la ley judía permite el asesinato de civiles no judíos

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El pasado 19 de mayo, el rabino Dov Lior, presidente del Consejo Rabínico Yesha de Israel, que representa principalmente a los colonos judíos de los Territorios Ocupados, emitió un dictamen religioso (Halachic), que fue recogido en la edición de ese mismo día del diario israelí Maariv, en el que apoyaba públicamente los recientes asesinatos de civiles palestinos en la ciudad de Rafah (Franja de Gaza) al afirmar que la matanza de civiles no judíos está permitida por las leyes religiosas judías. Lior manifestó a este respecto en su declaración que "durante la guerra el matar civiles no judíos está permitido si salva vidas judías".

En 1994, Lior apoyó el asesinato de 29 palestinos a manos de un rabino judío, Baruch Goldstein, en la Mezquita de Ibrahim (Hebrón). Lior manifestó entonces que "un millar de vidas no judías no valen lo que la uña de un solo judío" y calificó a Goldstein de "gran santo y gran rabino, cuyo recuerdo será bendecido (por los fieles judíos)". Varios meses después de la masacre, Lior dijo a sus discípulos en Kiryat Araba, un asentamiento judío situado cerca de Hebrón, que "la sangre judía es más roja que la de los no judíos y el Señor prefiere una vida judía a otra no judía".

En noviembre de 2000, y contestando a una pregunta de un fiel judío, Lior fue más allá y declaró, según el sitio israelí Arutz Sheva News Service, que "en la guerra, cuando una nación ataca a otra, no hay nada que pueda llamarse "civiles inocentes". También señaló que "cualquier castigo colectivo está permitido", si es decisión de los jefes militares. En este sentido, Lior precisó que si los militares decidían bombardear ciudades palestinas o "grandes partes de Gaza", entonces esto es lo que debía de hacerse.

El dictamen del pasado mes de mayo viene a suponer un aval religioso a la actuación de las tropas israelíes en Rafah y otras ciudades de la Franja de Gaza, que han dejado un saldo de más de 130 palestinos muertos, entre ellos varios niños. Los militares judíos han recibido así una bendición rabínica para matar o herir a "los así llamados civiles inocentes", en palabras de Lior, durante sus incursiones armadas.

Para Lior, la única misericordia que los judíos han de tener es para con otros judíos. "La Ley de nuestra Torah (el principal libro religioso de los judíos) enseña que tenemos que tener misericordia con nuestros soldados... Ésta es la moral real que enseña la Torah de Israel y no debemos sentirnos culpables por violar otros códigos morales extraños a nosotros", indicó el rabino.

Un sabio respetado
Lior ganó la Presidencia del Consejo Rabínico Yesha de Israel por estar considerado uno de los expertos más grandes que existen en la Torah judía. "Si ninguna duda, él se encuentra entre los mejores sabios de la Torah", indicó el rabino Menahem Froman del asentamiento de Tku, situado cerca de Belén.

Las interpretaciones de Lior sobre la Ley judía han chocado con las de algunos sectores liberales del Judaísmo. Sin embargo, según señala en un reportaje la cadena Al Yazira, los puntos de vista de Lior son mucho más populares en Israel que los de aquellos sectores.

Así por ejemplo, la mayoría de los rabinos de Gush Emunim (el Bloque de los Fieles), una de las principales organizaciones del movimiento de colonos, creen, al igual que Lior, que los mandamientos bíblicos como el de no matar se refieren únicamente a los judíos, ya que la Torah es, según ellos, un mensaje dado a los judíos y no a los gentiles (no judíos).
Cabe señalar, como dato significativo, que, hasta el momento, la mayoría de los otros líderes religiosos de Israel, incluyendo los Dos Grandes Rabinos (uno que representa a la comunidad de los ashkenazis y otro a los sefardíes), se han negado a condenar o a rechazar los puntos de vista de Lior. Por el contrario, la mayoría de estos rabinos han elogiado su conocimiento de los libros sagrados judíos, la Torah y el Talmud.

Hay que recordar que la mayoría de los rabinos de Israel han venido apoyando los ataques llevados a cabo por el Ejército israelí en contra de los civiles palestinos y muchos de ellos se oponen a un acuerdo de paz con los palestinos, sobre la base de que toda Palestina, incluyendo los Territorios Ocupados, es una tierra "destinada a los judíos". Estos puntos de vista convierten a estos sectores religiosos judíos en el principal obstáculo para el logro de la paz en Oriente Medio.

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