sábado, 7 de enero de 2012

La guerra interna del lobby judío por el control del Tesoro y de la Reserva Federal en EE.UU.


La guerra es por el control de los dos máximos niveles de decisión mundial del capitalismo financiero: La Reserva Federal y el Tesoro de EEUU. Y el fundamento de la guerra es el manejo de la masa financiera de los "mega-rescates" que suman US$ billones (miles de millones) destinados a reciclar un macro-negocio financiero en plena crisis utilizando dinero público y al Estado norteamericano como herramienta de ejecución.


En la práctica, los grandes bancos privados que conforman el sistema de la Reserva Federal (dentro del esquema funcional de los "rescates") actúan  como una supra-entidad prestataria con garantía estatal (a través del Tesoro)  orientada a hacer negocios (también billonarios) con los cadáveres dejados por el colapso recesivo-financiero en EEUU.
La Reserva Federal y el Tesoro son los instrumentos centrales de ese macro-negocio que en EEUU primero, y en Europa después, denominaron "planes de rescate" orientados a salvar de la quiebra a los bancos e instituciones arrasadas por la crisis, a las que hoy se agrega el sector de los pulpos automotrices.
Mediante el "rescate financiero", el lobby sionista bancario recicló  una nueva "burbuja" ganancial  no ya con dinero especulativo proveniente del sector privado, sino con los recursos públicos puestos al servicio de un nuevo ciclo de rentabilidad capitalista al margen de una ascendente crisis de la economía real que marcha por vía paralela. 
Pero la asunción, el 20 de enero, de una nueva administración encabezada por el presidente electo, Barack Obama, ya desató una guerra interna del lobby sionista por el control del billonario fondo destinado a los "rescates", cuya suma (hoy de US$ 1,5 billones)  aumenta constantemente.
Según lo que surge de la información de los medios especializados de Wall Street, se está perfilando una guerra larvada entre los grupos sionistas que controlan la Reserva Federal, actualmente conducida por Ben Bernanke, y el lobby que controlará el Tesoro durante la gestión de Obama. Estos dos organismos son claves en el diseño y ejecución de los "rescates" así como del manejo de los fondos y de la designación de los  bancos privados que intervienen en el macro-negocio.
Según el diario insignia del lobby sionista, The Wall Street Journal, la Reserva Federal de EEUU (Fed) evalúa la posibilidad de emitir deuda por primera vez en su historia, una función del gobierno que ahora está en manos del Departamento del Tesoro.
La emisión de bonos -señala el Journal- podría ayudar a la Fed a gestionar los billones US$ (millones de millones) en nuevos préstamos que ha contraído al concederle una nueva fuente de financiamiento a las empresas.
The Wall Street Journal advierte que algunos economistas privados creen que los bonos de la Fed podrían crear "problemas" de competencia y enfrenamientos entre la Reserva Federal y el Tesoro.
Marvin Goodfriend, economista de la escuela de negocios Tepper de Carnegie Mellon y ex funcionario de la Fed de Richmond, dijo al diario que la emisión de deuda podría enfrentar a la Fed con el Tesoro en un momento en que ya está emitiendo montañas de deuda. "Crea problemas en la coordinación de la emisión de la deuda soberana", dice Goodfriend. "Serían primos muy cercanos con los actuales bonos del Tesoro. Estarían compitiendo en el mismo mercado contra la deuda federal", aseveró.

Según el Journal, La Fed ya ha anunciado planes para comprar valores respaldados por hipotecas y ha participado en los rescates de la aseguradora American International Group Inc. y los bancos Citigroup y Bear Stearns (ahora en manos de J.P. Morgan Chase & Co.).

Estas medidas han inflado el tamaño de su balance a más de US$2 billones. En la fase preliminar de la crisis financiera, la entidad financiaba los programas recurriendo a sus tenencias de bonos del Tesoro. Ahora, no quieren que esas reservas, que ya se encuentran en US$476.000 millones, caigan demasiado.
La Fed ha expandido su endeudamiento en los últimos meses, y el efectivo que está inyectando en el sistema financiero ha hecho más difícil que las tasas de interés se mantengan en un nivel similar a su tasa de referencia. También podría provocar un brote inflacionario más adelante.
Hay que recordar que el Sistema de Reserva Federal es un consorcio público/privado (presentado como estatal) compuesto por una Junta de Gobernadores, el Comité Federal de Mercado Abierto, doce Bancos de Reserva Federal regionales, y una red  de bancos privados miembros.
Los integrantes de la Junta y su presidente (el  llamado titular de la Reserva Federal) son designados por el Presidente de EE.UU. y confirmados por el Senado, pero su función en la práctica está orientada -antes que nada- a servir a los intereses privados que controlan la Reserva Federal.
El actual presidente de la Junta de Gobernadores (Reserva Federal) es Ben Bernanke, que antes de ser designado por el Presidente de EEUU (en este caso, Bush) contó con el consenso de la red bancaria privada sionista, la que se vale del  Sistema de Reserva Federal como de una herramienta para regular y controlar la actividad monetaria y financiera imperial.
Paulson, el actual secretario del Tesoro, miembro del lobby comandado por Goldman Sach, deja su cargo con Bush, pero Bernanke continuará presidiendo la Reserva Federal durante la gestión de Obama.
Los primeros encontronazos entre la Reserva y el Tesoro surgen porque la " trilogía" del lobby financiero que controlará la política financiera de Obama,  compuesta  por Timothy Geithner, Lawrence Summers y Robert Rubin, tiene sus propios "programas" con el departamento del Tesoro que tendrán bajo su control desde el 20 de enero.
Summers, quien fue secretario del Tesoro con Clinton, diseñó para Obama su estrategia de "respuesta a la crisis financiera" durante la campaña, y jugará un destacado papel al elaborar la política económica y coordinar a los asesores de su Gobierno.

El Tesoro, que (junto a la Reserva Federal) controla y maneja los "rescates", será ocupado por Timothy Geithner, actual presidente de la estratégica Reserva Federal de Nueva York donde se encuentran las casas centrales de los 100 principales bancos y entidades financieras de EEUU.
La decisión anunciada de la Fed de ampliar su incidencia en los planes de rescate a través de la emisión de deuda, recorta la participación del Tesoro que hoy está a cargo de esa función, uno de los puntos claves del macro-negocio de los bancos privados con la deuda pública.
Según The Wall Street Journal, congresistas del partido Demócrata estadounidense estudian dar su respaldo a un billonario plan de "estímulo económico" diseñado por Geithner y Summer  con el que el gobierno de Obama intentará "salir de la recesión" por la que atraviesa ese país.
Como ya viene sucediendo con el plan de Bush-Paulson, el "plan de estímulo" de Obama centra su eje funcional en la normalización del sector financiero como meta para restaurar a la economía real en crisis .

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, indicó que los economistas del equipo de Obama sugirieron la necesidad de adoptar un plan valorado en "cientos de miles de millones" de dólares, superador de los "rescates" de la era Bush-Paulson.
Lo que indica que, y valiéndose del Tesoro como instrumento,  Obama y el lobby representado por la "trilogía" Geithner -Summer-Rubin (entre los que está Citigroup)  intentarán hegemonizar el control de la billonaria masa de fondos en una competencia subterránea con los intereses sionistas que rigen la Reserva Federal.

Se trata de una "guerra por áreas de influencia" hacia adentro del lobby sionista que controla el sistema financiero de los USA.
 
 (IAR Noticias) 12-Diciembre-08

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