lunes, 9 de enero de 2012

Obama, el nuevo monigote engañabobos

Me ha costado mucho trabajo animarme a escribir este artículo de análisis sobre las elecciones yanquis debido a la gran cantidad de datos y hechos que necesitaban ser mencionados y comentados. Finalmente lo he hecho, un poco tarde (más vale tarde que nunca), esperando que no se me olvide comentar nada, o las menos cosas posibles.
Dualidad electoral.
Concurrían a la campaña electoral yanqui, como es habitual, los candidatos del partido republicano y del demócrata. Un bipartidismo asentado en el que decenas de millones de votantes tienen que elegir entre malo y peor, clara prueba de farsa democrática, pues es absurdo pensar que la diversidad poblacional de tanta gente se pueda simplicar en dos candidatos solamente.

Son dos porque:

  • Si sólo hubiera un candidato quedaría al descubierto la falacia de la alternativa democrática.
  • Son dos y no más (tres, cuatro, etc.), porque es lo más cómodo y más fácil controlar dos candidatos que media docena con iguales posibilidades, y porque psicológicamente está comprobado que al populacho le gusta polarizarse en dos bandos que se pelean entre sí. Por lo tanto, para qué molestarse en apoyar media docena de partidos en igualdad de condiciones.
Esto no quiere decir que no los haya, pero son independientes, es decir, no tienen financiación ni sobre todo apoyo mediático por lo que el rebaño de borregos no los va a votar, (no pertenecen ni inquietan al régimen). Curiosamente, el candidato más antisistema era Ron Paul, en el partido republicano, pero como era de esperar, hicieron todo lo posible por quitarle de enmedio y que fuera McCain el candidato final. A quien le interese, puede echar un vistazo al siguiente enlace que describe a esos otros candidatos de los partidos minoritarios yanquis:
Los candidatos.
  • John McCain: Como republicano, era el candidato encargado de portar supuestamente los valores nacionalistas para captar sus votos. O sea, engañar a los patriotas yanquis para que le voten y seguir llevando el país bajo la bota de ZOG.
  • Barack Hussein Obama: Sólo el nombre da puto asco: Hussein, por lo moruno, y Obama, por lo negroide. Mestizo y moro: Tendría que haber sido el candidato de Egipto, no de Yanquilandia.
Ha estado siempre clarísimo que Obama ha sido el candidato claro del régimen, y aún así ha sido presentado como un “antisistema” que va a cambiar el orden establecido:
“Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí. Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas -dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo” (Obama)
Un antisistema desde dentro del sistema, claro, quedando por tanto de lo más grotesco y ridículo, aunque no tan grotesco ni tan ridículo como el que han hecho millones de gilipollas de dentro y fuera de Yanquilandia que se lo han creído, que le han considerado y le consideran una alternativa real de cambio, llegando incluso a llamarle “mesías” (en clara señal de judaización, al usar una palabreja judía sin venir a cuento). Y es que al populacho le encanta autoengañarse e ir todos juntitos apelotonados según lo que ordena la TV, aunque sea para ir al matadero.
Veamos las pruebas que demuestran que era el candidato del régimen:
  • Es el que más dinero había recaudado para la campaña. Menudo antisistema, con los bancos y las grandes empresas financiándole.
  • Es el que más apoyo mediático ha recibido por TV, prensa, radios, …, y no sólo en su país, sino también fuera, como aquí. El apoyo mediático es la cosa decisiva, y el que ha recibido ha sido vergonzantemente descarado por los medios de propaganda. Y ya sabemos quiénes controlan los medios de comunicación: ZOG, judíos. Así, no es de extrañar que víboras venenosas como Howard Zinn hayan estado apoyando a Obama. De este tal Zinn hace un par de años escribí un comentario sobre un libro suyo racista antiblanco y ahora “casualmente” me lo encuentro apoyando a Obama.
  • La Bolsa ha bajado con mala leche como nunca desde 1929 para aumentar la percepción de crisis en la población. Crisis que la han hecho estallar en el momento que les ha dado la gana (como el gráfico del IBEX que puse hace poco demostraba).
  • Los medios han estado durante años atizando a Bush para que la gente estuviera tan harta como para votar a cualquier otro, fuera el que fuera que les presentaran como un “cambio”, y es lo que han hecho. He ahí uno de los sucios trucos de la democracia bipartidista, radicalizar a un contendiente para polarizar a los votantes en contra para echarle y que no se vayan a un candidato antisistema real. Lo hacen en España y lo hacen en Yanquilandia.
  • Que Obama sea medio moro se ha usado también como herramienta anti-Bush, para facilitar la asimilación de la idea de que tiene alguna relación con la resistencia iraquí por hermanamiento y que está contra Bush y el complejo industrial-armamentístico, y a su “continuador ideológico”, McCain.
  • El proceso es claro: Primero meten inmigrantes en masa, les dan pisitos y créditos que no pueden pagar y luego explota la crisis (lo raro sería que no explotara). Le echan la culpa a Bush y ponen a un no blanco como alternativa.
  • Teniendo un gobierno de ocupación sionista (ZOG) que lleva años y años abriendo las fronteras a la invasión inmigrante, con medidas de “acción afirmativa” (lo que aquí se llama “discriminación positiva”), está claro que su candidato es el no blanco, pues está en armonía con su política de invasión inmigrante y de favorecer al invasor.
  • La noticia de que dos neonazis comeniños querían matar a Obama sirvió también para calentar el ambiente. Como es habitual, los medios de manipulación juzgan y condenan antes que los jueces, y no sería la décima vez que se comprueba la falsedad de una noticia de estas.
Hay algo peor, y es que se ha asociado la idea de que Bush = blanco = Mal y Obama = negro = Bien, en contra del sentido común y las estadísticas de criminalidad de todas partes del mundo que demuestran que los negros y mestizos son más violentos y criminales en todos los países que los blancos y asiáticos.
La campaña mediática ha sido dirigida no sólo en Yanquilandia, sino también fuera, como en España, demostrándose que somos una colonia que tiene que dar mucha importancia a lo que pasa en ese puto país, y demostrándose también que el régimen es uniforme en su propaganda mediática. Nada de libertad y diversidad cuando se trata de lavarle el cerebro a la chusma.
Obama no tiene programa (más que el continuismo multiculturalista), y su discurso es el típico engañabobos vacío de contenido y sustancia que tanto hemos visto y sufrido en España: “Change, hope, future, yes we can”. Como hizo el PSOE en 1982, cuyo lema electoral era “por el cambio” (y otros similares que ha usado en esa línea después). O sea, nada de nada, cero patatero. No ideas concretas, sino consignas que las puede usar tanto él como McCain o cualquiera.
Pero da igual que no tenga programa, pues la fuente de sus votos es el sectarismo racista. En efecto, por encima de todas las cosas, la campaña electoral y la campaña mediática ha tenido como principal protagonista la RAZA, el hecho RACIAL, en un sentido claramente RACISTA ANTIBLANCO, de tal forma que el que se opusiera a Obama era llamado racista, pero no al que se opusiera a McCain. El régimen, con sus medios de manipulación, ha quedado más que nunca en evidencia en su descaro racismo antiblanco.
Qué cosas, dicen que no hay razas a no ser que sea para echarle la culpa de algo a los blancos.
La votación.
Y la votación ha reflejado como se sabía ese racismo antiblanco. No es novedad, sucede siempre. El hecho racial está siempre presente. Siempre votan con criterio racista todos (menos los idiotas de los blancos), al candidato que promete más ventajas y beneficios a los de su grupo racial o cultural, pero en esta ocasión se ha demostrado con mucha más claridad al ser mestizo Obama:

  • Los negros y mestizos han votado aparatosamente con criterio racista antiblanco. Les da igual el programa electoral.
  • Los latinos, cualquiera sabe, porque meten en el mismo saco a todo lo que viene de la frontera de Méjico hacia el sur, independientemente de su raza o etnia, pero la mayoría serán indios o mestizos y han votado también con criterio racista antiblanco.
  • Los asiáticos también han votado a favor de Obama, pero menos, y con más abstención. Esto demuestra que los asiáticos están más integrados en la sociedad yanqui, son más inteligentes (por estar más integrados y ocupar puestos sociales más altos, por votar menos a Obama y por más abstención), y probablemente sean menos racistas antiblancos que racistas antinegros. El voto quizá haya sido para echar a Bush y a su “continuador natural”, más que otra cosa.
  • Hay un grupo de “otros” (¿judíos, gitanos?), que han votado parecido a los asiáticos.
Del gráfico se deduce que si Obama ha salido elegido ha sido porque los blancos han votado también con criterio racista, pero antiblanco. El lavado de cerebro ha llegado a un nivel intenso y ese 43 % de blancos de mierda tienen mucho autoodio y complejo racial inculcado. ¿Alguien se imagina a un gitano deseando poner de patriarca a un no gitano en su tribu? ¿O judíos como Howard Zinn, Noel Ignatiev o Susan Sontag, o negros votando a un blanco?. El interés de toda esta gentuza es pisotearnos, y mientras los blanquitos agilipollados y atontados no se enteran de qué va la cosa.
Aquí todo quisqui vota con criterio racista y está bien visto, excepto que lo hagan los blancos, entonces eres racista. Es lo que tiene vivir en países ocupados por el enemigo.
Por otro lado, la elección de Obama ha servido para demostrar bien clarito a los votantes del PP de aquí que no era verdad que ZP fuera un bicho raro opuesto a la “normalidad” del resto de Occidente, sino que en realidad España va adelantada en la decadencia y desmoronamiento civilizacional a otros países, pues como dice el dicho, “a perro flaco todo son pulgas”, y España es un perro muy flaco, por lo que somos pioneros en putrefacción civilizacional. A ZP le sigue ahora Obama, que aunque sea mucho más “derechista” que ZP, va en la misma línea decadente, multiculturalista y racista antiblanca.
Los medios de manipulación han  presentado la victoria de Obama como un éxito negro, enraizándolo en la época de la esclavitud (es decir, los medios de manipulación están alineados en el bando racista), quedando en evidencia que el hecho racial que tanto se empeñan en negar es un hecho prioritario y real para todos, con el agravante de que siendo una minoría no tienen ningún derecho a tener un presidento negro/mestizo. ¿No clamaban contra la minoría blanca gobernando en Sudáfrica?. Hipócritas, canallas.
Tras las votaciones.
El presidente da igual, porque es una marioneta y el país es dirigido por otros, y McCain, al igual que Obama, ya le había besado el culo a los judíos de las 500 millones de asociaciones (AIPAC, ADL, etc.), que tienen para defender sus intereses (no como los idiotas de los blancos, que votan en contra de sí mismos). Colocar a un mestizo medio blanco medio negro medio moro es una cosa psicológica más que nada. Los objetivos son:
  • Acostumbrar a la población a lo mestizo como algo normal y equivalente a ser blanco en capacidades. Primero lo han hecho con el cine sionista, y ahora lo han llevado a la vida real.
  • Tras el derrumbe económico y bursátil, asociado a Bush=blanco, vendrá la recuperación asociada a Obama=no blanco.
  • Presentar a los negros como triunfadores, cosa necesaria para facilitar la mezcolanza e integración (ver el comportamiento de las mujeres en“La ley del mínimo esfuerzo”).
Ahora, tras las elecciones, hemos asistido a una oleada inmensa de borreguismo y de servilismo hacia el nuevo ocupante de la Casa Negra, en la cual todo quisqui, de manera uniforme, como si fueran robots programados, como si no tuvieran criterio propio, obedeciendo todos a su amo, (pocas veces se ha visto tan claro el servilismo uniforme), han salido a besarle el culo al Obama de las narices. Desde Bush, que le ha felicitado y ha dicho que era una buena cosa que saliera un negro de presidente, (y nos decían que eran tan opuestos y tan enemigos, jajaja), hasta actores (actor = farsante profesional, su trabajo consiste en fingir ser lo que no se es) y toda clase de gente, digo, de marionetas y siervos.
Los nombramientos que Obama está haciendo demuestran que no cambia nada:
  • Jefe de gabinete: Rahm Israel Emanuel, judío.
  • Consejero económico y ex-presidente de la Reserva Federal: Joe Volcker, judío.
  • Asesora de asuntos internos y gobernadora de Illinois: Jennifer Granholm, probablemente judía.

Ahora pueden rematar la jugada, y matar a Obama para echarle la culpa a los nazis comeniños y conseguir alguna de, pero no limitado a, estas cosas:
  • Un Estado más policial que restrinja las libertades, que vigile Internet, y que imponga en EE.UU. la censura en la libertad de expresión que existe en Europa.
  • Prohibir la posesión de armas de fuego.
  • Más discriminación racista antiblanca, y más campañas mediáticas para inculcar más complejo de culpa y más autoodio en los blancos.
Lo que me ha quedado claro, es que Obama es el nuevo monigote engañabobos.

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