viernes, 23 de marzo de 2012

LA SINIESTRA REUNION DEL QUINTO SANHEDRIN CABALISTICO


LA SINIESTRA REUNION DEL QUINTO SANHEDRIN CABALISTICO
Descrita por SIR JOHN RETCLIFFE

EL ENIGMATICO "SIR" J. RETCLIFFE
Antes de la existencia de Los Protocolos de los Sabios de Sión, antes de que Achad Ginsberg publicara sus proyectos en Rusia, antes del famoso Congreso de Basilea de 1897 y antes aún de que el fundador del Sionismo, Theodor Herzl, perfilara definitivamente sus postulados fundamentales para la posteridad del judaísmo mundial, existió en Europa un extraño libro titulado "Biarritz", cuyo autor firmaba como un tal Sir John Retcliffe, y a cuya autoría se atribuye además una gran cantidad de otros libros, como "Sebastopol", "Puebla", "Nena Sahib" y muchos otros que casi se han hecho desaparecer de la circulación literaria.
Con el tiempo, se ha sabido que, tras el pseudónimo de Retcliffe, se encontraba el nombre real de Hermann Goedsche, un dedicado y prolífero escritor de origen alemán fallecido en 1878, o sea, veinte años antes del Congreso de Basilea y de la fundación del Sionismo político. Aparentemente, los conocimientos de este "Sir" de origen germano provendrían del período en que prestó funciones de espionaje a la policía secreta prusiana, siendo inicialmente un empleado postal. Se le encargó especial vigilancia de algunas autoridades políticas, como el jefe demócrata Benedict Waldeck, en 1849, poniéndose así al tanto de delicadas situaciones con respecto a la comunidad judía europea, que intentó denunciar más tarde. Esta situación es algo que hemos vuelto a ver en Adolf Hitler, cuando confesó haber despertado su preocupación hacia la presencia del judaísmo en Alemania luego de todos los asuntos de los que fue testigo trabajando para la inteligencia militar.
Quienes han tenido la suerte de acceder a su obra la describen como una prosa enigmática y talentosa, cubierta por un constante aire de misterio en donde no se sabe si el autor está describiendo una fantasía literaria o bien hechos reales. De hecho, ni siquiera él se tomaba el trabajo de informar si sus obras eran de carácter absolutamente ficticio o bien estaban inspiradas en hechos reales. Es, precisamente, un enigma similar al de la confusión entre los límites de lo fantástico y de lo documental en la obra de Retcliffe lo que ha hecho de "Biarritz" una obra especialmente interesante y criticada, pues en uno de sus capítulos, titulado "El Cementerio Judío de Praga y el Concilio de los Representantes de las Doce Tribus de Israel", está descrita con detalles sorprendentes una extraña reunión de judíos en los años previos a la fundación del Sionismo, llamada "Sanhedrín Cabalístico", y que sería el quinto de estos encuentros realizados sólo una vez cada siglo.
Por sobre todo, no podríamos dejar de pensar que hay una escalofriante verdad escondida tras los párrafos de "Biarritz" por los increíbles anuncios que se permite formular Retcliffe, como la posibilidad de emprender una guerra a escala mundial contra una nación (concepto hasta entonces desconocido e imposible) y los mecanismos de endeudamiento internacional que han destruido la economía de los actuales países tercermundistas, especialmente cuando se refiere a que parte importante de este endeudamiento SE DEBE A LA CANTIDAD DE DINERO RETENIDA POR LAS GRANDES COMPAÑIAS JUDIAS, sacándolo de circulación y operatividad. Esto lo hemos visto en la Caída de la Bolsa de 1929 y, un siglo y medio después de publicado el "Biarritz", como parte de los desastrosos resultados de la famosa "Escuela de Chicago", los "Chicago Boys" del economista judío Milton Friedman. Lo mismo sería señalado en Los Protocolos de los Sabios de Sión, en el Protocolo XX:
 "Todas las crisis económicas que con tanta astucia hemos organizado en los países de los gentiles fueron ocasionadas retirando dinero del que está en circulación... el Estado se vio en la necesidad de recurrir al exterior o a los bancos..."
Con ello se explica que los países del Tercer Mundo se hayan endeudado en cifras estratosféricas, algunas mayores que lo que el propio país ha producido como nación activa en toda su vida. Es una de las estrategias más formidables del judaísmo en cuanto a eficacia y éxito. Aunque generales, tan visionarios resultan estos anuncios que sólo Los Protocolos podrían compararse en acierto. Sin embargo, faltaban casi 40 años para que éstos fuera conocidos públicamente, hecho acontecido después de la propia muerte de Retcliffe. ¿De dónde sacó esta información? ¿Cuáles fueron sus fuentes? ¿Es sólo una increíble coincidencia literaria? ¿Estaba conciente Retcliffe de lo que estaba escribiendo o sólo era una calumnia antijudía?... En la reunión Sanhedrín del "Biarritz" hay además, constantes alusiones a "Los Sabios". ¿Se refería a los 300 Sabios de Sión? ¿Conocía el autor la "leyenda" de estos Ancianos Judíos?... Y, si así era ¿Cómo sabía de su existencia, que hasta ese momento era el secreto mejor guardado de la judería?.
Muchos antijudíos de Europa advirtieron la intrigante precisión de la descripción hecha por Retcliffe y publicaron folletos y panfletos en los que se extractaba toda la parte del "Biarritz" dedicada al relato de lo ocurrido en el Quinto Sanhedrín. La primera de estas publicaciones fue hecha en San Petersburgo en 1872, con el título "En el Cementerio Judío de la Praga Checa". Otras se realizaron en Moscú, en 1876, en Praga, en 1880, y en Francia por el escritor Gougenot des Mousseaux, en su libro "Le Juif, le juda-sme et la juda-sation des peuples chrétiens" editado en París, 1869. Más tarde, el Abate Chabauty, de San Andrés en Mirebeau, en Poitou, publicó en 1881 un texto de 600 páginas titulado "Les Francs-Masons et les Juifs", en que denunciaba la conspiración del judaísmo y la masonería aludiendo al contenido de lo expuesto por Retcliffe y asociándola, por su concepción religiosa, a la presencia implícita de Satanás y del Anticristo. 
 ¿QUE SON LOS SANHEDRIN CABALISTICOS?
Las reuniones del Sanhedrín son conocidas por sólo unos pocos. En realidad por casi nadie, salvo las más altas dirigencias judías del mundo y sus representantes, pues los judíos comunes y corrientes -al igual que nosotros, los no judíos- ni siquiera llegan a saber dónde y cuándo se realizan precisamente. Lo único que se conoce con seguridad, sin embargo, es que serían llevadas a efecto cada 90 años, a partir de 1491, pues esto cumple con una relación matemática y cronológica que busca, por cálculos de numerología, hacer coincidir la suma de los números de cada año de realización de un Sanhedrín con el número cabalístico "6", que es una cifra sagrada en la religiosidad judía.
Así, el Primer Sanhedrín habrá tenido lugar en 1491, quizás como consecuencia natural de los importantes sucesos históricos en que se vería involucrada la judería de España e Inglaterra por entonces, y porque 1+4+9+1= 15, y 15 descompuesto en 1+5= 6. No es coincidencia que en aquel año haya sido planificada definitivamente la expedición del marinero judío Cristóbal Colón y sus congéneres, que financiaron la empresa llamada "Conquista de América", a partir del año siguiente. El Segundo Sanhedrín tuvo lugar en 1581, porque 1+5+8+1= 15, y 1+5= 6, donde muy probablemente se planificaron sucesos siguientes como el conflicto Anglo-Español y la ascención de los mandatarios con políticas pro-judías a los tronos de Europa.
El Tercero se realizó en 1671, con la posible planeación de las alianzas europeas y la destrucción de las aristocracias, a juzgar por los hechos acontecidos inmediatamente después de su celebración. Siguiendo la lógica, el Cuarto Sanhedrín debió tener lugar en el año de 1761. Es aquí de donde nos llega la primera presunta referencia de alguna frase siquiera dicha durante la ceremonia, y viene de las propias palabras escritas de Retcliffe, según las cuales Isaak Beilhacke, como representante de la tribu perdida de Rubén, habría declarado:
"La francmasonería es el instrumento de poder al servicio del judaísmo, para lograr sus aspiraciones de dominio político universal" .
Podemos presumir que fue en ese encuentro que se proyectaron acontecimientos posteriores como el surgimiento de los filósofos judaicos de Europa, la gran caída de las coronas y, justamente, la preparación de los cuadros de acción de la Masonería y los Enciclopedistas para la posterior Revolución Francesa, que acabó por destruir definitivamente las monarquías en beneficio del judaísmo menos de treinta años después.
Pero la mayor sopresa la da Retcliffe al dramatizar en "Biarritz" una siniestra ceremonia nocturna del realizada en el cementerio judío de Praga, sobre la tumba del maestro Simeon ben Jehuda. Allí, en esa necrópolis, se encuentra también la tumba del rabí Judah Löw, el famoso cabalista judío que en el siglo XVI logró crear un monstruoso ser llamado "Gólem" (descrito además en la obra de Gustav Myrick: "El Gólem"), que protegía las calles de la ciudad hasta que, según la leyenda, un día enloqueció. Contrariamente a lo que se dice, los ejércitos del Tercer Reich no destruyeron las tumbas de los cementerios judíos de los países ocupados y las sepulturas de Ben Jehuda y Löw aún pueden ser admiradas en Praga, permaneciendo como atracción turística. Los visitantes judíos continúan venerándolas con su estilo de culto mortuorio, dejando pequeñas piedrecitas sobre la misma.
Es precisamente esta reunión nocturna sobre la sepultura de Ben Jehuda, la que Retcliffe describe como el Quinto Sanhedrín, de 1851. Podemos suponer lo que de él salió planificado revisando la posterior historia: las guerra civil "abolicionista" de Norteamérica, los intentos de acercamiento de la judería a Napoleón III, la fundación de la Alianza Israelita Universal en Europa, la promoción del flamante movimiento marxista y la creación del Sionismo político. Y aunque la intención de Retcliffe era, aparentemente, la de escribir una novela y no un artículo real, sorprende el grado de nitidez con los que describe algunos de los hechos. En las líneas dedicadas a esta reunión pasa revista a importantes empresas de Europa, que existían realmente, describiendo los dineros que éstas han acumulado en cantidades estratosféricas para la época. Inquieta además el que Retcliffe incluya en la reunión a representates de todas las 12 tribus judías, pasando por alto el supuesto de que casi todas ellas pertenecen a las llamadas "tribus perdidas" y dándoles un protagonismo importante en la reunión.
Otro hecho extraño es el que los representates de las doce tribus o "shebets" , del Sanhedrín descrito por Retcliffe, se reunan en torno a la presencia de un misterioso individuo; un personaje que parece estar jerárquicamente sobre los demás y cuya indentidad no nos es revelada por el autor, refiriéndose a él simplemente como el Director de la reunión, al parecer, un "innombrable". Algunos asocian este personaje a algún altísimo dirigente de la judería, probablemente un asesor directo de los Sabios de Sión, o bien puede que sea hasta alguno de ellos. Otros piensan que se trata de una alegorización del Diablo en persona. 
 EL RELATO DEL "BIARRITZ"
Presentaremos a continuación algunos extractos de los pasajes de "Biarritz" para que los juzgue usted mismo. Esta será una de las pocas veces que usted, estimado lector, podrá leer parte del cuento nocturno de este "Sir" alemán, ya que incluso las más amplias críticas contra la obra se cuidan de no reproducir sus párrafos dada la elocuencia y la importancia de los allí descrito. Recuerde que se trata de un documento que pácticamente ha sido hecho desaparecer, de modo que son muy pocas las fuentes ya en donde es posible obtenerlo, aunque sea en parte.
Retcliffe empieza describiendo del siguiente modo el Quinto Sanhedrín:
"Cuando el último sonido de la campana que anuncia la medianoche en Praga se hubo perdido, en el cementerio judío, junto a la tumba del Gran Maestro de la Cábala, Simeon Ben Jehuda, se encendió una luz débil, iluminando a 13 extrañas figuras vestidas de blanco, con las túnicas rituales (de los levitas). Una voz ronca, como salida del féretro, se dirigió a los congregados: Os saludo a vosotros los elegidos, los representantes de las Doce Tribus de Israel".
Y continuó:
"¿Estáis preparados para cumplir la promisión en los cien años venideros?".
La respuesta fue:
"Sí, estamos".
"Decidme, entonces, lo que cada uno uno de vosotros representáis".
 Por orden, fueron hablando:
"Shebet Judá, de Amsterdam; Shebet Benjamín, de Toledo; Shebet Levi, de Worms; Shebet Mannasse, de Budapest; Shebet Gad, de Cracovia, Shebet Asser, de Londres; Shebet Issachar, de New York; Shebet Náftali, de Praga; Shebet Simeón, de Roma; Shebet Sebulón, de Lisboa; Shebet Rubén, de París; Shebet Dan, de Constantinopla".
El Director , o Contralor, se sienta en la piedra de la tumba, mientras los doce representantes se le acercan para pronunciar en voz baja, junto a su oído, la palabra secreta, compuesta de siete sílabas, que les ha servido para entrar en el cementerio.
El primero en tomar la palabra es el representante de la tribu de Levi:
"Nuestros padres construyeron la unión que cada cien años, en el año consagrado a Jahvé, reúne a los elegidos junto a la tumba del Gran Maestro de la Cábala. Su doctrina asegura a los elegidos el dominio de la tierra, el poder sobre todas las generaciones del semen de Ismael, el Expulsado. Desde hace más de mil ochocientos años sostiene el pueblo de Israel su lucha por el reino prometido a Abraham, bajo presión, muerte y persecuciones de toda clase. Israel nunca ha renunciado a sus propósitos ni a su lucha. Como el pueblo de Abraham fue dispersado por el mundo, toda la tierra será suya. Los sabios de nuestro pueblo están dirigiendo la guerra desde siglos. Israel renace de sus caídas y ya el poder que ejerce y controla es enorme sobre los pueblos y los tronos, abierta o secretamente. Porque el Dios de la tierra es el nuestro. Cuando todo el oro se encuentre en nuestras manos, el poderío estará también. El oro es la nueva Jerusalén, el poder, la venganza, la satisfacción, todo lo que los hombres temen y desean. Por quinta vez se reúnen en este lugar los Sabios del Círculo Secreto, para establecer nuestros planes y estrategias. Desde hace quinientos años, cada nuevo Sanhedrín ha registrado nuestras victorias. No obstante, ningún siglo ha podido satisfacernos tanto por sus éxitos como el pasado, porque la masonería, una pequeña pero bien elegida tropa de héroes, ha conquistado todas las posiciones de la vida política, económica y cultural necesarias para llevarnos en ímpetu irresistible al poder. Por esto sabemos ya que el momento del dominio y de la promesa se hallan cerca como para decir: ¡Nuestro es el porvenir!. Los tiempos oscuros del peligro ya han pasado... Los progresos de la llamada cultura liberal de los pueblos gentiles son la mejor protección para nuestros planes de dominio. Si una nación se atreviera a oponérsenos alarmaríamos a todo el mundo por medio de la propaganda que se halla bajo nuestro control y todos los demás pueblos considerarían un vandalismo la lucha contra nosotros, un crimen contra la humanidad y la cultura. La nación que se atreviera a insolentarse sería destruida por los medios poderosos de que dispone el judaísmo universal."
(Nota: recuédese que esto está escrito en 1868, y a pesar de ello, tal como los Protocolos, predice las circunstancias de la Segunda Guerra y hasta anticipa un fraude llamado "crímenes contra la humanidad" , concepto y figura delictiva inventada especialmente para el Jucio de Nüremberg y por lo tanto desconocida en el siglo XIX).
La voz del que se hallaba sentado sobre la piedra de la tumba interrumpió:
"Examinemos ahora los medios de que nuestro pueblo dispone en los siete mercados".
Hablaron por orden. Primero el representante del Shebet, o tribu, de Rubén:
"Fould y Cía.", explicó, "con 20 millones de francos, A. J. Stern y Cía., con 30 millones de francos, G. L. Halphen y Cia., 20 millones; Antón Schnapper, 15 millones; Samuel ven Haber, 7 millones; J. E. Kann y Cía., 5 millones; H. J. Renach, 7 millones de francos; Bischoffsheim, U. Goldsschmidt y Cía., 15 millones de francos. Agregando las empresas menores, con más o menos 80 millones, el capital de nuestro pueblo, sólo en París de hoy, llega a 200 millones de francos".
"Esto significa la 47 parte de la deuda del Estado francés", dijo el representante del Shebet de Levi. "La casa de Percira y Mires, con ser marranos, son igualmente nuestros. Estimamos su fortuna en unos 30 millones".
Siguió la relación de Londres:
"Moses Montefiore, 2 millones de libras, Mosés & Son, Bischoffsheim y Goldsschmidt, Stern Hermanos, 4 millones; R. Raphael & Son, 800 mil libras; Luis Cohen & Son, medio millón; Samuel Montague, medio millón. Las casas menores de la ciudad poseen más de 4 millones, lo que da un total de 11 millones de libras para Londres".
Le tocó el turno al representante de Viena:
"Moritz Koenigswarter tiene 14 millones de florines; H. Todeskos, 15 millones; M. L. Biedermann & Co., un millón v medio; Ephrussy & Co., un millón y medio; Eduard Wiener, un millón y medio; Ludwig Ladenburg, 3 millones; Friedrich Schey, dos millones y medio, Leopold Epstein, 3 millones. Agregando las casas menores, disponemos en Viena de 61 millones de florines, o sea, 152 millones de francos. Hay 2.268 millones de florines de deuda pública. En caso de quiebra, se duplicaría nuestra fortuna".
Siguió Berlín:
"S. Bleichroeder, un millón; Mendelsohn & Co., un millón; A. C. Plaut, un millón; S. Herz, un millón; N. Reichenheim & Sohn, dos millones; Liebermann & Co., dos millones; Hermann Gerson, un millón y medio; M. E. Levy, un millón y medio; Joel Meyer, un millón y cuarto; Moritz Gueterbrock, tres cuartos de millón: Louis Riess, medio millón. Finalmente, las pequeñas casas, diez millones, En total, se cuenta con 24 millones de táleres, o sea, 90 millones de francos. De este modo, la duodécima parte de la deuda pública está en nuestras manos. La cantidad es todavía pequeña pero ya la aumentaremos por medio de la relación y los matrimonios sabiamente planeados con las goyohr y los goym".
Continuó Hamburgo:
"H. B. Oppenheimer, cuatro millones de marcos; J. E. Oppeinheimer, tres millones; Jaffré Hermanos, dos millones; Pintus, dos millones, Natan & Sons, dos millones; Behrens, Hijos, un millón y medio; Ferdinand Jakkobsohn, un millón y un cuarto; Samuel Levy e Hijos. un millón y medio; L. R. Veit and Co., un millón; A. Alexander, un millón; Liber y Koenigswarter, un millón; M. M. Warburg, un millón; H. Jonás & Co., un millón; Julius Leser, un millón; Martin N. Franenkel, un millón; Mendelssohn Bartholdy, tres millones; Amsel Jakob Ree, un millón; Hesse Newmann, un millón; W. S. Warburg, dos millones. En total, son 40 millones de marcos, incluyendo las casas menores. O sea, 75 millones de francos. La riqueza de los goym es aún mucho mayor".
Le tocó el turno a Frankfort:
"H. S. Golschmidt, 7 millones de florines; Marcos Koenigswarter, dos millones; Jakob H. S. Stern, 2 millones, Sulzbach Hermanos, 2 millones; Lazarus Speyer Elissen, millón y medio; Eduard Meses Kann & Co., 1 millón. Incluyendo las casas menores y las agencias de lotería, son 8 millones, más las casas unidas de los Rothschild, en París, Frankfort y Viena, con 100 millones, alcanzamos a los 123 millones de florines. O sea. 260 millones de francos".
Empezó a hablar el representante de Petersburgo:
"E. N. Guenzburg, 2 millones de rublos".
Siguieron Roma y Nápoles:
"20 millones de liras".
Se terminó con Amsterdam:
"Hollander y Lehven, Lippman, Rosenthal & Son, Becher y Fould, Wertheim y Gompertz, en total unos 40 millones de florines".
"Es así que hoy nuestro pueblo, los grandes capitalistas de Israel en Europa, en el año 1851, disponemos de un capital de más de dos mil millones de francos... Vosotros sabéis que el trabajo es el siervo de la especulación y de la inteligencia. Poseemos la tenacidad de la serpiente, el ojo del halcón, la memoria del perro, la comunidad del castor... Nuestras cabezas se han levantado por encima de las naciones y las esclavizaremos en el futuro. Hay muchos que van al bautismo: pero el agua no debilita el espíritu sino la carne. Estos renegados siguen perteneciéndonos y rezamos por ellos el día de la expiación. No es el judío que se transforma en cristiano, sino el cristiano que se hace judío por generaciones, debido a la mezcla de su sangre. Los bautizados son la escala por la que subimos, los caminos que se hallaban cerrados para nuestro pueblo. Cada mezclado queda fiel a nosotros y no lo es a aquellos que no son de su carne y espíritu, a pesar del bautismo, siempre que Israel mismo no les expulse como a los leprosos, cosa que no hacemos..." 
"Hermanos -continuó el Levita- es tiempo ya que delineemos aquí los caminos, de acuerdo a la dirección de nuestros Sabios y a la experiencia ganada en estos últimos cien años transcurridos para marchar por los cien años venideros, siempre en dirección al objetivo final. Nosotros, los Sabios, somos el cerebro que ordena y manda a la multitud ciega, al rebaño de los goym. Somos los arquitectos impasibles que colocarán las piedras de la torre que alcanzará el cielo. Que hable, entonces, Shebet Rubén, para informarnos cómo Israel conquistará el dominio de todos los pueblos de la Tierra".
Y el Sabio representante de la Tribu de Rubén, empezó a decir:
"Todas las casas reinantes y los países de Europa están llenos de deudas. El capital movible estará en manos nuestras. Fiscalizaremos las fortunas de los Estados. Debemos facilitar a los gobiernos el contraer deudas, de modo de controlarlos cada vez más. Nuestro capital deberá pedir entonces garantías a los Estados, en instituciones, ferrocarriles, impuestos, minas, propiedades y dominios estatales. El mercado papelero es una feliz invención nuestra, totalmente en nuestras manos". (Nota: si usted sabe un poco siquiera de economía internacional, habrá sentido entonces un escalofrío al leer estas palabras escritas ¡hace más de un siglo!).
El Shebet Simeón tomó la palabra:
"También la propiedad de bienes raíces tiene que pasar a manos de Israel. Esto no será difícil, si logramos controlar el capital movible. Una aspiración más importante de Israel ha de ser, por lo tanto, desalojar a los actuales poseedores de la tierra. Peligrosa, ante todo, es para nosotros la propiedad de los grandes terratenientes. Debemos, por ello, facilitar a los jóvenes aristócratas el contraer deudas en las ciudades. De este modo, ante el miedo al escándalo, llevaremos a la ruina a las aristocracias. La propiedad de bienes raíces deberá también transformarse, llegando a hacer de ella mercadería vendible. Cuanto más logramos hacer de la propiedad algo pequeño y fraccionado, tanto más fácil y barata caerá en nuestras manos... Hemos comenzado con la adquisición de la propiedad inmobiliaria. En París y Viena la mayor parte de las casas se encuentra en nuestras manos..."
Calla el Shebet Simeón y empieza a hablar el Shebet Judá:
"La clase artesanal es la fuerza de la clase media, así como la propiedad rural es la fuerza de la aristocracia y ellas obstaculizan a Israel el camino. El artesano debe ser arruinado".
"El artesano no debe ser otra cosa que un obrero", continúa Shebet Judá. "Lo reduciremos a esto con la libertad incondicional de las profesiones. Cualquiera podrá serlo. El fabricante al por mayor reemplazará al maestro-artesano. El capital reemplazará la habilidad. Con la transformación del artesano en obrero de industria, podremos dominar las masas para fines políticos. Quien resista este sistema debe ser aniquilado por medio de la competencia. La masa del pueblo estará de nuestro lado en esta lucha contra el artesano, porque podrá comprar mercaderías a un precio más bajo". (Nota: esta sería más tarde una de las premisas fundamentales del comunismo: eliminar los talleres y convertirlos en industrias, y al artesano volverlo obrero para "suscribirlo" a la clase trabajadora... ¿Qué casualidad no?. Curiosamente, el libremercantilismo, en su necesidad de industrialización, presiona para esta misma transformación técnica del trabajador).
Hablaron varios otros Shebet. El Shebet Náftali dijo:
"Jamás aceptaremos puestos subalternos. De la más gran importancia para nosotros es la justicia y la abogacía. Nos entrega la posibilidad de enterarnos de la posición de nuestros enemigos y de su verdadero poder. Ya hemos entregado a muchos Estados Ministros de Finanzas, también Ministros de Justicia. Nuestro objetivo debe ser el Ministerio del Culto. Debemos conseguirlo reclamando la paridad civil y la igualdad..." (Nota: ¡mejor sin comentarios!)
"Una ley benigna sobre quiebras será como una mina de oro en nuestras manos. Ante todo debemos procurar que las leyes contra la usura sean abolidas en todos los países. Debemos persuadir a nuestros enemigos de que de esta manera el dinero se obtendrá más barato. El dinero es una mercadería como cualquier otra y la ley debe entregarnos el derecho de hacer ascender su precio cuando sea mejor para nuestro provecho".
Enseguida tomó la palabra el Shebet Benjamín:
"Israel debe ganar fama y honor. Sus hijos deben llegar a la cabeza de las sociedades donde lo luzcan, en las ramas de la ciencia y el arte. Como actores e intérpretes musicales podremos obtener grandes honores, pues en estas profesiones la especulación logra buen campo. Necesitamos para nosotros la medicina y la filosofía, dando en ellas a las teorías especulativas un mayor espacio. El médico penetra en los secretos de las familias y tiene en sus manos las vidas de las mismas".
Tocó el turno ahora al Shebet Asser:
"Debemos exigir el libre matrimonio entre judíos y goym. Nuestros hijos deben casarse con las familias aristocráticas e influyentes de los gentiles. Nosotros les damos el dinero y ellos nos entregan la influencia y el poder. La mezcla con los goym no tiene ninguna influencia efectiva sobre nosotros, pero nosotros sí sobre ellos".
"Nunca un judío debe hacer una prostituta de una hija de su pueblo. Si quiere satisfacer su apetito carnal, habrá suficientes mujeres no judías para ello... Haced del matrimonio de los gentiles un contrato comercial y sus mujeres e hijas serán todavía más sumisas en nuestras manos".
Por último, tomó la palabra el representante del Shebet Manasse:
"Si el oro es el primer poder en el mundo, la prensa es el segundo. Sólo cuando tengamos toda la prensa en nuestras manos podremos llevar a su realización las proposiciones aquí hechas; habremos llegado a la meta. Nuestra gente debe dirigir la prensa diaria. Tenemos que ser los dueños de los grandes matutinos y diarios políticos que preparen la opinión pública, la crítica literaria, las noticias, los teatros. Suplantaremos paso a paso a los goym. Después dictaremos al mundo lo que debe pensar y creer, elogiar o condenar. Haremos escuchar en cien formas diferentes el grito de dolor de Israel y el lamento sobre nuestra supresión, sobre nuestro tormento. Así, la masa estará siempre de nuestra parte, aún cuando cada hombre, individualmente, pueda estar en contra nuestra. Con la prensa en nuestro control convertiremos la justicia en injusticia y la ignominia en honor. Destruiremos la fe en todo aquello que nuestros enemigos aprecian. Podemos hacer la guerra y la paz. Levantar el talento o rebajarlo, perseguirlo, exponerlo al silencio de la tumba. Nada le entregaremos gratis a nadie... Si Israel posee el oro y la prensa, ya podremos preguntarnos en qué día deseamos poner la corona para empuñar el cetro sobre los pueblos de la tierra..."
Ahora, el Director misterioso del Sanhedrín Cabalístico, levantándose de la piedra de la tumba, tomó la palabra para cerrar la fatídica asamblea:
"Los Roshe-Bathe-Aboth, de los 12 Shebatim (representantes de las doce tribus) de Israel han hablado palabras sabias esta noche. Sabias y graves. Ellas serán las columnas de los tiempos venideros, en los que se reerigirá el Trono de David cuando, pasados otros cien años, en el Año consagrado a Jahvé, en 1941, los dirigentes del Shebatim se vuelvan a congregar. Ahora el semen de Jacob deberá saber mantenerse unido en la suerte, la riqueza y el poder, así como se mantuvo unido en la desgracia, en el peligro y la persecución. Cada uno debe ayudar al otro. La poderosa mano de nuestro Señor Jahvé nos guió durante los cuarenta años en el desierto, llevándonos a la conquista de Canaán y nos guiará también después de 45 veces 40 años de peregrinación por el mundo al dominio y la conquista de todo el universo. Si Israel sigue los consejos aquí dados, resueltos por el actual Sanhedrín, nuestros descendientes, cuando se cumplan los cien años consagrados a Jahvé y vengan aquí de nuevo, a este lugar, junto a la tumba del fundador de nuestra hermandad, podrán anunciarle que ellos son los verdaderos príncipes de la tierra y que se ha cumplido la promesa hecha al pueblo de Israel: Será el amo y todas las naciones restantes, sus siervos... Renovad ahora vuestro juramento y marchaos con el viento hacia todos los confines de la tierra..."
"Cada uno sacó de su bolso una pequeña piedra y la dejó caer en la tumba, en esa noche que se hacía más oscura aún".
UNA POSIBLE EXPLICACION AL MISTERIO
Resultan un completo enigma las fuentes de las que pudo valerese Retcliffe para su obra (a menos que sea un "clarividente"), pero quizás podamos suponer que, por lo menos, parte de estas pudieron haber tenido como base algunas de las revelaciones hechas por el judío Isaak Adolphe Crémieux, en 1860, durante el proceso de fundación de la "Alianza Israelita Universal", predecesora del Movimiento Sionista. En ellas, Crémieux declaraba abiertamente -y para sopresa de muchos no judíos- las totalitarias y reales intenciones de su recién creada organización pre-sionista que bien pudo haber sido planificada en el Quinto Sanhedrín Cabalístico. Antes de ser "Retcliffe", Goedsche, el espía prusiano, debió estar muy al tanto de las actividades de las organizaciones judaicas y sus relaciones con la Masonería de Europa, que vivía por esos días su edad dorada. Sin embargo, como base para la redacción de todo lo relatado en el "Biarritz", las declaraciones de Crémieux resultan insuficientes.
Esa fue la época en que apareció además otro intrigante documento, el libro "Diálogos en los Infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu", escrito en anónimo por un tal Maurice Joly en 1864, y en los que la similitud con Los Protocolos de los Sabios de Sión llega a tener precisión métrica en algunos pasajes. ¿Estaría Retcliffe, Joly y el transcriptor de los Protocolos de los Sabios de Sión usando como base el mismo documento? ¿Emplearon en su defecto fuentes distintas pero que se referían a lo mismo? ¿Cómo llegaron a acceder a estos conocimientos catalogados como información que debía ser protegida con la vida? ¿Era este libro de Joly un ensayo encubierto y codificado de los futuros Protocolos para ser leídos y entendidos nada más que por la judería y la masonería?. Dada la similitud entre el libro de Joly y Los Protocolos, algunos defensores del Sionismo han aprovechado la situación para aplicar la vieja receta de c onfundir en donde no se puede convencer , y sostienen que Los Protocolos de los Sabios de Sión serían directamente un fraude editorial basado en un plagio de los pasajes de "Diálogos en los Infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu", pero presentados ahora como de autoría judía. Sin embargo, el tema del "Biarritz" queda en el aire, más aún sus proféticas palabras.
Sobre Los Protocolos, nuestra opinión es que, más que corresponder a una copia textual del plan sionista debatido en Basilea (y del que ya existían documentos anteriores) son más bien el desarrollo literario efectuado por el equipo de Nilus a partir de los pocos extractos reales que logró almacenar de los originales que le fueron facilitados. Se sabe que contó con sólo una noche para transcribir lo que más pudiera, de modo que debe haber tomado las ideas más generales de sus contenidos para luego presentarlas en el formato que hoy se encuentran, apoyándose quizás en otros libros anteriores que también trataban el tema pero desde mayor distancia. En tal sentido, Los Protocolos, más que las actas del encuentro de Basilea, son un informe de sus reuniones. Y, de ser así, podemos suponer que Nilus se apoyó en documentos más antiguos a sus "actas", que denunciaban exactamente lo mismo que él buscaba hacer público. De allí podríamos especular que utilizó la obra de Joly, pero la existencia del relato de Retcliffe dificulta la posibilidad de esta idea.
Algunos, por otro lado, han preferido el intento de relacionar la obra de Joly con un supuesto plagio de Retcliffe para producir su "Biarritz", pero en las fuentes donde se hace esta acusación no se reproduce ningún párrafo del cuento para comprobar esa supuesta similitud... ¿Por qué? Porque narrativamente no se parecen en nada, salvo la idea general de una cospiración mundialista y encubierta y los mecanismos que se usarían para ello, que tanto Retcliffe como después Nilus atribuyen a los judíos. No existe entre ellos la misma relación métrica que hay entre los mismos Diálogos y los Protocolos. Otros autores dicen que durante el famoso Caso Dreyfus, en 1993, los franceses, en colaboración con espías rusos de la Okharana instalados en París, habían producido allí la primera edición de los "Protocolos de los Sabios de Sión" pero haciendo una narración común entre el libro de Joly y el de Retcliffe.
Así, para unos Nilus copió a Retcliffe y Retcliffe copió a Joly... Para otros, Nilus y Retcliffe copiaron a Joly por separado y en épocas distintas. Para unos el autor del fraude fue la inteligencia prusiana representada por Retcliffe, y para otros la policía secreta rusa apoyada por los franceses. para otros son los franceses directamente (para apoyar las acusaciones antisemíticas del Caso Dreyfus), ayudados o por los espías prusianos o bien por los espías rusos. Algunos dicen que los franceses se inspiraron en los rusos para escribir su propia versión de las denuncias antisemíticas, y otros aseguran que los rusos, a través de Nilus, imitaron la idea de los franceses. Los primeros Protocolos son producidos en Francia para unos y en Rusia para otros. Algunos hasta creen que el "Biarritz", a pesar de las diferencias, sería la "primera versión" de los Protocolos, así que su edición original es inglesa... Es decir, ni siquiera existe un buen acuerdo "oficial" para hilar una posible unión entre estos tres libros y crear una buena defensa para exculpar al judaísmo de las acusaciones de los Protocolos y del "Biarritz". Nuevamente, vemos la aplicación del principio de confundir para convencer .
La búsqueda seria de una explicación a los contenidos del "Biarritz" presenta una serie de dificultades y dudas, principalmente por su distancia cronológica con los supuestos documentos que pudieron ser la base de la transcripción de Los Protocolos, a pesar de referirse más o menos a lo mismo. Una teoría muy probable es la de que, tanto Joly como Retcliffe, habrían tenido acceso a una fuente de información común o relativamente simil, "filtrada" desde la judería y relacionada con los acontecimientos vinculados a la judaísmo de la época. Esta sería la idea más lógica y sencilla, pero la más negada por los defensores del judaísmo dado su carácter incriminatorio. Joly era, además, de posible origen judío, o al menos alguien muy cercano a ellos, pues en su funeral (luego de morir suicidándose en prisión detenido por Napoleón III, que se sintiera aludido en sus "Diálogos en los Infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu") asistieron importantes judíos y masones de la época, entre los que estaba el propio Crémieux. Algunos autores sostienen que su verdadero nombre era Moses Joel, aunque es cierto que se habría convertido al catolicismo siendo joven.
Esta presunta "filtración" no es de sorpresa, ya que incluso en los más secretos encuentros, los judíos han demostrado un permanente exceso de confianza y seguridad derivada de su arrogancia, permitiendo que muchos documentos clasificados lleguen de vez en cuando a nuestro conocimiento. Ya ocurrían estas cosas desde el año 1066, cuando el Rabí Samuel, de Marruecos, le escribió en árabe una carta a otro rabino español recomendándole la conveniencia de que los judíos se convirtieran al catolicismo para poder optar a buenos cargos públicos y posiciones de poder, documento que fue robado y expuesto a la luz pública. Ese era un agitado "año cabalístico" de la judería, por el doble "6", además del aniversario mil del levantamiento de Jerusalén, en el año 66. Algo parecido ocurrió en el año 1666, triple "6", en donde los judíos protagonizaron muchas revueltas y surgieron muchos supuestos "Mesías locales" influídos por la relación cabalística de las cifras del año.
Los milenarios Evangelios de San Juan, San Mateo y San Marcos están escritos en griego pero con las parábolas de Jesús en esenio (arameo), lo que sugiere la existencia de un presunto evangelio precristiano perdido, apodado el "Libro Q" (probablemente de los famosos rollos del Qumrán), en que se basó la escritura de los demás evangelios. Del mismo modo que el "Libro Q", las evidencias dan a pensar que tanto la sátira política de los "Diálogos en los Infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu", la novela del "Biarritz" y también Los Protocolos de los Sabios de Sión, si bien es difícil que se basen en un sólo texto en común, lo hacen sobre algún grupo de enseñanzas o declaraciones de la judería que aportaron el grueso de la información representada en estos tres documentos, a pesar de las diferencias cronológicas y distancias geográficas entre ellos. Pero el "libro perdido" que inspiró los relatos de Joly, Retcliffe y la redacción de los Protocolos de los Sabios de Sión, si bien es 1.800 años más joven que el "Libro Q", acaba siendo un misterio aún más difícil de resolver.
LOS HECHOS Y LAS PREGUNTAS DESPUES DEL QUINTO SANHEDRIN
Una gran posibilidad es que la fuente de inspiración para ambos autores, Joly y Retcliffe, fuera un documento titulado "Discurso de un Rabino sobre los Goym". Esta extraña obra fue rescatada y vuelta a publicar en forma de denuncia en 1900, por el diputado austríaco Wenzel Brenowsky, con el revelador título de "Las Garras Judías". Se basaba fundamentalmente en algunas documentaciones en hebreo escritas a mediados del siglo XIX, mucho antes que lo hiciera Joly o Retcliffe, reproduciendo un discurso del ultrafanático rabino de la Sinagoga de Simferopol, que se hizo circular entre los dirigentes judíos rusos de entonces.
Los archivos de estos documentos estaban en los tribunales de Odessa, una ciudad rusa con una alta concentración de judíos y en la que estos solían publicar tranquilamente sus más secretas intenciones y celosas circulares de información hasta las vísperas de la revolución. En Odessa se había publicado, además, uno de los folletos antisemitas que reproducían la descripción de Retcliffe sobre el Sanhedrín, pero en 1880, mucho después del discurso del Rabí de Simferopol. Las fechas nos permitirían así descubrir quién pudo inspirar a quién. Sergey Nilus, editor de Los Protocolos de los Sabios de Sión, también habría tenido acceso a algunos párrafos de este documento y los habría incluido en su libro, intentando simular que eran parte de las verdaderas actas del Congreso de Basilea de 1897, a partir de las cuales redactó Los Protocolos tratando desesperadamente con ello de advertir al Zar y al mundo entero de lo que el recién creado Sionismo le preparaba a la humanidad.
Del mismo modo que el Rabi de Simferopol, se sabe que Achad Ginsberg, redactor principal de los ítems discutidos en el Congreso de Basilea de 1897, expuso abiertamente lo que podríamos llamar sus "primeros ensayos" de Los Protocolos de los Sabios de Sión al Congreso, esperando apoyo político. Una copia manuscrita de los mismos, hecha en 1895 (dos años antes del Congreso de Basilea), se preservó en Moscú hasta que fue hecha desaparecer misteriosamente. Quizás exista alguna relación entre ella y la publicación de un documento muy parecido a Los Protocolos de Nilus, pero más abreviados y concisos, que apareció en la revista "Znamya" ("Bandera") de San Petersburgo entre agosto y septiembre de 1903, dos años antes de la publicación de Nilus. El editor de "Znamya", P. A. Krushevan, sostuvo que era la traducción de un escrito original de Francia, y que el transcriptor lo había titulado "Actas de la Reunión de los Masones Mundiales Universales y los Ancianos de Sión". Puede que a partir de este documento francés original se hayan escrito esos Protocolos manuscritos de Moscú y que Nilus haya redactado su informe sobre las actas del Congreso de Basilea, ya que en la historia de sus Protocolos señala que los apuntes originales de las actas de Basilea, efectivamente, pasaron por Francia en algún momento.
Ahora bien, si esos documentos franceses fueran anteriores a la reunión de Basilea (lo que no quita que hayan sido utilizados posteriormente por Nilus al redactar Los Protocolos supuestamente basados en las actas de este congreso) entonces podríamos encontrarnos frente al misterioso texto originario de los relatos de Joly y, en alguna medida, de la descripción del Quinto Sanhedrín Cabalístico hecha por Retcliffe con un poco más de imaginación literaria que Joly y que el posterior Nilus, quienes más bien colocaron algunos de sus párrafos extractados literalmente del original en sus respectivos libros, mientras que Retcliffe los dramatizó agregándoles datos de la actualidad económica y mercantil de la época.
Pero más allá del debate sobre las fuentes, siguiendo con la lógica de la cronología cabalística el último Sanhedrín, número seis de la secuencia, se habría realizado en 1941, aunque no entre las tumbas de Praga, como da a entender Retcliffe que se habían hecho hasta entonces todos los Sanhedrín y como lo prometen los personajes de su relato, porque Checoslovaquia estaba ocupada por los alemanes. Sin embargo, el que se realizó de todos modos es un hecho, probablemente en algún secreto lugar de Estados Unidos o Inglaterra, pues ese año de 1941 fue aquel en el que el judaísmo terminó de movilizar a los países del mundo contra Alemania para garantizar la derrota de Reich. Fue el año en que se comenzó, además, a terminar los detalles del fraude holocáustico con la "Operación Seis Millones" (donde se inventó la cifra de los seis millones seguramente conmemorando que éste era el Sexto Sanhedrín) y se planeó la Conferencia Sionista Mundial de 1945 para la fundación del Estado de Israel como "consecuencia" de la guerra, en 1948.
No sabemos si el Sexto Sanhedrín se cerró la seguidilla de reuniones de este tipo. Si acaso se fuera a realizar un Séptimo Sanhedrín, que a ratos se nos figura innecesario dado el avance que ha logrado el judaísmo en su conquista del mundo, éste tendría lugar en el año 2031, pues 2+0+3+1= 6.
...El tiempo nos lo dirá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario