domingo, 8 de abril de 2012

¿DEBE SER EL MUNDO REGIDO POR LUNÁTICOS?




Los judíos y las enfermedades mentales
Hay demasiados informes que explican las aberraciones, las monstruosidades y la barbarie de la que han sido testigos Rusia, España y el resto del mundo. Sabemos por sus propias declaraciones que tremendo poder de influencia ejercen los judíos, en asuntos vitales, especialmente en la propaganda y educación mundial (teatro, cine, revistas, TV) en la política internacional que deciden las guerras y juegan con las vidas de naciones enteras, en el mercado de la mujer, espectáculos, modas, vestir, etc. En el Arte y en su vulgarización (música: jazz, Rock, Punk, homoxesualismo; escultura y pintura: modernismo, cubismo, dadaísmo, impresionismo, etc.).
Para el bienestar del género humano, tal poder no debería estar dentro de cualquier grupo internacional, a menos que estuviera a cubierto a través de un intelecto superior, capacidad mental y alto modelo de moralidad. La Civilización está elevada o rebajada de acuerdo con las cualidades de aquellos que más la influencian. El orden de saber la valía de los judíos, vamos a ver su imagen y los informes de los libros más importantes sobre la materia:
La "Jevrish Encyclopedia", en la palabra "Enfermedades nerviosas" volumen IX, afirma lo siguiente: "Los judíos están más sujetos a las enfermedades del sistema nervioso que las demás razas y pueblos entre los que habita. Histeria y neurastenia son los más frecuentes. Algunos físicos de gran experiencia entre los judíos han ido tan lejos como apuntar que la mayoría de ellos son neurasténicos e histéricos. Tobles proclama que todas las mujeres judías en Palestina están histéricas, y Raymond dice que en Varsovia y Polonia la histeria se encuentra entre ambos, mujeres y hombres judíos. La población judía de esta ciudad por si sola, es casi exclusivamente la inextinguible fuente para proveer de males histéricos a las clínicas del continente entero". (L' Etude des maladies du systeme nerveaux en Russie, p. 71. Paris 1889)
En cuanto a Austria y Alemania la misma marcha neurótica de los judíos ha sido enfatizada por Krafft Ebing que establece que las enfermedades nerviosos y especialmente la neurastenia afecta a los judíos con excepcional severidad ("Nervositat und Neurastjenische Zustande", pag. 54, Viena 1895). Biswangen, Erb, Jolly, Mobius, Lowenfeld, Oppenheim, Féré, Charcot, Bauveret y muchos de los otros especialistas en enfermedades nerviosas, hablan de estos en sus monografías sobre neurastenia e histeria y puntualizan que la histeria en el varón, que es tan rara en otras razas, es bastante frecuente entre los judíos". La Enciclopedia añade que esto se encuentra frecuentemente entre las clases más pobres como en las más ricas y que la educación de ellos no debe ser olvidada al estudiar su nerviosidad. Cuando se empieza desde temprana edad a gastar la mayor parte del dia en estudiar la Biblia y el Talmud es también un factor importante en la producción de nerviosismo entre los judíos.
Dr. Hugo Ganz , judío rumano, en "Reisseskizzen aus Rumaeniens", Berlín, 1903, pag. 138: "Es al demasiado exclusivo estudio de la teología a lo que esta gente desafortunada deben su estrecho pecho y sus débiles y delgados miembros, a su sempiterna búsqueda "del negocio" deben su característica malicia que da al anti-semitismo su principal razón de ser. Es también posible que sufran de excesos de la cabeza".
Dr. Rudolf Walserman , judío, en "Zeitschrift für Sozialwissenchaft", año XII, 1909, pág. 663: "Tenemos en cifras un abundante material que demuestra que los judíos en particular están sujetos a enfermedades del cerebro (se citan cifras) y en doctrina especializada, hay unanimidad en reconocerlo (otras citas)".
"En el judío el sistema nervioso es el centro de menor resistencia" (Esta última frase citando al Dr. Kretzmer ).
Dr. M.J. Guttman , judío, en "Zeitschrift für Demographie", año III, H. 46, pag. 112: "La demencia precoz es un problema mental que es extraordinariamente frecuente en los judíos".
Dr. Joseph Jacobs , judío, en "The Journal of the Anthropogical Institute of Great Britain", 1886, XV, pág. 360, demuestra la relación existente entre el desarrollo intelectual judío y el alto porcentaje de judíos con enfermedades mentales.
El Concejal judío Kreppel , en su gran trabajo "Jews and judaism of today", 1925, Editorial Amalthea, pag. 387. En cuanto a demencia, se ha establecido que en clínicas públicas y privadas, el porcentaje de judíos es 3 veces más grande que el de los cristianos (se citan cifras),
Dr. Rudolf Wasserman , en su estudio de la criminalidad judía: "El instrumento de la ilegalidad es: con los judíos, la mente; con los cristianos, la mano".
Dr. Alexander Pilcz , el mundialmente famoso psiquiatra de Viena, en su "Wiener Klinische Rundschau", año XV, 1910, pág. 888:
"Los casos en que la aguda psicosis llevan a la idiotez y locura son de particular frecuencia en los judíos. La disposición de los judíos para la psicosis basada en hereditaria degeneración es tan grande que está completamente fuera de proporción. Parece que en lo que concierne a las clases de psicosis que he mencionado, las clases más altas judías están más considerablemente enfermas que las más bajas. Mis cifras podrían ser mucho más altas si pudiera añadir los numerosos casos en los que un atavismo psíquico no requiere el asilo; estos son los casos más claros de insanidad circular, rasgos neurasténicos, fobias, alucinaciones, perversiones sexuales. Los psiquiatras encuentran usualmente estos casos en su clientela privada, Entre todos los otras estas formas son resultados de herencia y degeneración. Cualquiera se deslumbraria con la gran cuantía del porcentaje judío".
"Official Statistics for the German Reich" , volumen 419, pág. 58, comentando las cifras del censo de 1925-1926 y dando una comparación entre pacientes mentales protestantes, católicos y judíos:
"El hecho sorprendente es el alto porcentaje de judíos imbéciles. Nuestras estadísticas confirman que una cuidadosa búsqueda ha mostrado lo siguiente en cuanto a las doctrinas médias y estadísticas: hay una disposición especial que aflige a la población judía con un excesivo de imbéciles. Muchos autores encuentran la causa de ello en una hereditaria tendencia adquirida por frecuentes matrimonios consanguíneos, y en el hecho de que durante siglos los judíos se han mantenido aparte del resto de la población. Se ha dicho también que la acumulación de judíos en grandes ciudades incrementa el peligro de infecciones sifilíticas y la progresiva parálisis que ello produce. Y se debe tener en cuenta que los judíos no sufren de la particular imbelicidad engendrada por el alcoholismo".
Se pueden encontrar idénticos informes de sabios de fama universal sobre la extraordinaria degeneración de los judíos, su natural propensión a la insanidad, idiotez, imbecilidad, lunatismo, megalomanía, neurastenia y ambición excesiva.
El judío, Dr. Hans Ullmann's "Archive für Rassen und Gesellschafts Biologie" , Vol. XVIII, pag. 32.
Dr. Rajasansky, "Aerztl. Zeitschrift" 1920, sobre los judíos en Rusia.
Dr. Stephan, en la holandesa "Wekbl. voor Geneestle".
Dr. Silvagni, en "Rivista Critica de Clinica medicale".
Dr. Schuele (Anderson, "Brain", Octubre 1886).
Dr. Kraeplin, (Beadles C.F., "Transactions of the Pathological Society of London", vol. 48, pág. 1, 1897.
Dr. Kraft Ebing (Beck, "Prag Zeitscher für Heilk", 1883).
Dr. Kirchoff (Bernhard, "Beitrage", Berlín, 1881).
Dr. Beadles (v. Bomsdorff and Homen: Fiuska laekaresaeff skap for handl, 1893, XXXV, pág. 32. Vide Neurolog. Centralbl, 1895, pág. 391.
Dr. Savage (Journal of Pathology 1, 1893, pág. 223).
Dr. Cesare Lombroso (Ursachen, Berlín 1902, pág. 34).
Dr. Hoppe, Journal of Jewish Demography, III Año.
Dr. Mendes Das Remedios ("Os judeos em Portugal", Coimbra, 1895, páq.31)
Dr. Israel Da Costa, "Israel and the Gentilles", Londres, pág. 119.
Dr. Robert Stipler, Univ. Viena ("Reports of the Anthropological Society of Vienna", 1919-20, pág. 8
Dr. Walter Rathenau ("Impressionen" 1902, pág. 20).

Dejemos para el final las declaraciones de Otto Hauser, especialista en ciencias naturales, aparecidas en una serie de articulos titulados "Judios y Alemanes", durante la decada de los años 20, en el siglo pasado (XX) y citadas tambien por el ideologo Nacional Socialista Gottfried Feder en su obra "Los Judios":
"Las incongruencias raciales provocan entre los judíos un porcentaje extraordinariamente elevado de defectuosos y achacosos. Las malformaciones son sumamente frecuentes jorobados, torcidos, rengos, lisiados típicos, en lo espiritual deficientes de todas las especies, desde los exaltados hasta los imbéciles. La neurastenia es una enfermedad tan típicamente judía, que durante la guerra, en el ejército imperial y real (austríaco) a menudo se consideraba a todos los judíos como neurasténicos y a cada neurasténico como judío. Existe entre los judíos, sobre todo los del ambiente cultural, una gran tendencia a las enfermedades mentales. Igualmente grande es la tendencia al suicidio, a pesar de que el judío -todos aquellos con incongruencias de razas lo son- es considerado como miedoso, hasta como cobarde. Aquel que sin miramientos aprovechaba todas las posibilidades de ganancia que se le ofrecían, que quizás ya hubo dejado tras de sí diez arreglos ventajosos, pone fin de repente a su vida. 
"En lo puramente corporal se observa en los judíos una especial tendencia a la obesidad, a las enfermedades de la nutrición, diabetes, hemorroides y prolapso rectal, que los convocados al servicio militar en Galicia provocaban sin más artificialmente a fin de resultar ineptos militarmente, de las hernias, que en ellos son tanto más notables por cuanto no son provocadas por el levantamiento de cargas pesadas o por esfuerzos exagerados de otra índole -pues cierto es que casi en ninguna parte el judío realiza los trabajos que requieren fuerza-, además, la frecuencia de todas las enfermedades de las arterias, en especial de la arteriosclerosis, que precozmente trae consigo várices y ataques de apoplejía.
Las incongruencias internas del cuerpo y del espíritu se evidencian en las costumbres de la vida. En cierto nivel, el judío deviene en más de ochenta de cada cien casos, un sibarita. La comida ocupa el primer plano, pero tampoco faltan las bebidas fuertes. Sin incongruencias raciales no se vuelve uno glotón. Enteramente desenfrenada es la vida de los instintos, que las pesadas comidas y las fuertes bebidas excitan más aún. Las mujeres extienden su "vida amorosa" hasta la edad de la Ninon de Lenclos; abuela, madre e hija coquetean en el mismo salón. Pueblo agudamente desvergonzado, exige la libertad para la satisfacción sin limite del instinto en el hombre y la mujer, incita mediante escritos e imágenes la lascivia, en sí mismo y en los no-judíos defiende los crímenes más atroces cuando son cometidos por lujuria, trata de violar y modificar las leyes en ese sentido, desencadena, donde llega a ejercer el poder total, -como en el bolchevismo ruso-, un frenético bacanal, a cuyo remolino hace entrar todo lo que existe, hasta los niños de diez años. 
Un similar desenfreno como en lo sexual puede comprobarse en una gran parte de la judería en el ámbito comercial, que en este caso avanza profundamente en los terrenos del arte, de la ciencia y de la vida estatal. En este campo, los judíos, desde los tiempos de los romanos, preferentemente comerciantes e intermediarios, han tenido desde siempre mucho menos escrúpulos que los no-judíos. Ante todo hacen el distingo entre el judío y el no-judío (goim, akum) considerando permitido tratándose de éste, muchos procederes que para los demás son delitos o actos indecorosos. Los judíos pudieron considerarse en Palestina superiores a todos los no-judíos que habitaban allí o en los alrededores. 
Ya en tiempos de Tito poseían una ética utilitaria, mercantilista. Su "habilidad" comercial se basaba -como hoy- en los negocios turbios. En ese tiempo ya tenían una bien ganada fama de especuladores y usureros. Pero a pesar de que se descubrió muy a menudo su juego, no desistían de él. Desde aquella época el judío es considerado en todas partes como hábil pero deshonesto comerciante. Bajo circunstancias duras tuvo que adaptarse a las costumbres generales, pero en cuanto las condiciones se volvían favorables, era nuevamente el perseguidor inescrupuloso del lucro, y pronto supo, muy astutamente, provocar él mismo aquella fluctuación, a fin de llevar a cabo, en medio de tales disturbios, sus actos de rapiña. Todo esto alcanzó una cima propiamente vertiginosa en la época de la Guerra Mundial y en el tiempo de postguerra.
En la contrapartida de la sexualidad desenfrenada, la rapacidad, es tan insaciable como el libertinaje; se acrecienta cada vez más por propio impulso de igual manera, vive en una verdadera embriaguez, teniendo como meta cercana la reducción de todos los no-judíos a una total servidumbre, a la esclavitud de los amos judíos que podrían vivir exclusivamente para embolsar las tasas del trabajo compulsivo y para el placer. El futuro parece así tan asegurado para el judío que excluye toda posibilidad negativa. Donde ellas se produjeron -debido a repentinas pérdidas-, tuvieron lugar entonces epidemias de suicidios. Esto, como aquello, es expresión de la más grave inferioridad espiritual."
Conclusión: Lo anterior nos da una explicación de las olas de histeria y neurastenia lanzadas sobre el mundo hoy por los medios controlados por judíos: propaganda, agitación proletaria, arte y cine pervertido, ciencias inferiores (sexoloqía, evolución, travestismo, freudismo, etc.) socialismo internacional, comunismo y sindicatos internacio-nales, moda, tráfico de drogas, crimen organizado, contrabando en gran escala, agencias de nueva distribución, ONU, sociedades secretas, organizaciones de boicot internacional, el mundo subterráneo de la diplomacia y la política, etc.

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