domingo, 8 de abril de 2012

DRÁCULA: EL DEMONIO ASESINO DE LOS JUDIOS




“ LA FUERZA DEL VAMPIRO RESIDE EN EL HECHO DE QUE NO SE CREA EN EL “
Bram Stoker
 
En el número de la revista norteamericana nacional socialista THE NEW ORDER de Júlio-Agosto de 1991, se hacía referéncia a la conocida leyenda clásica de horror, Drácula, y de que manera la misma fue concebida como alegoría judía. Ya después de 1966, el conocido ilustrador J. Cobb, publicó una película en que retrataba a Drácula con una estrella de David, el cual era repelido por la victima, ¡una mujer envuelta en una bandera americana y defendiéndose con una esvástica!. Por otro lado, Bram Stoker, autor irlandés, presentó a su famoso vampiro como la réplica fiel del alma judaica. A pesar de todo, muchos lectores desconocen que su singular novela del siglo XIX, se refiere específicamente al último tabú: el crimen ritual judío. Curiosamente, la epígrafe del vampiro –repetida en Drácula y en otros varios personajes- de que “la sangre es la vida”, lema que aparece en el Antiguo Testamento (Levítico 17:11), está directamente relacionado con el Yom ha-Kippur-im, o “Día del Perdón” de los judíos. El Yom Kippur, como se sabe, es una ceremonia realizada en la primavera en la cual los judíos “perdonan” sus pecados, transfiriendo las culpas para una cabra. De ahí, la expresión “Sundenbock” o “Scapegoat”. Infligiendo un corte profundo en la garganta del animal, esparcen la sangre de la pobre criatura dentro del templo, para “purificarlo”. A pesar de estas prácticas tan demenciales como repulsivas, los judíos insisten en su inocencia relativa a todo crimen ritual relacionado con seres humanos.
¿QUÉ ES EL CRIMEN RITUAL?
 Los judíos re refieren a el como “Acusación de Sangre” o “Libelo de Sangre”, alegando de que se trata de una calumnia malévola engendrada en los cerebros febriles de los anti-semitas, con el objetivo de vilipendiar a un inocente y adorable pueblo. Según la acusación de muchos Estados, los judíos mantienen la repugnante costumbre de degollar niños gentiles (no judíos), con propósitos semejantes a los del Yom Kippur, en la cual realizan una supuesta transferencia mística de los pecados de un judío, para una criatura inocente, que es entonces sacrificada para destruir esos pecados. Algunas personas que escucharon hablar de los crímenes rituales judíos, contestaron a eso, argumentando que no son mas que un libelo macabro elaborado por aldeanos supersticiosos durante las edades mas negras de Europa, posteriormente resucitado por los nazis, para estimular el odio contra los judíos. Como Bram Stoker dice en Drácula, “la fuerza del vampiro reside en el hecho de que no se crea en el”. Como sería de esperar, los judíos argumentaron pretextos de “persecución religiosa”, si algún testigo afirma tener presenciado sus rituales. Personalmente no tenemos interés en sus practicas religiosas, excepto si, llendo demasiado lejos, ponen directamente en peligro las vidas de personas de nuestro pueblo. Nos ceñimos exclusivamente al judaísmo como Raza, no como religión . Lectores mal informados, que pusieron en duda, en la época actual, que los judíos se mantienen como un pueblo genéticamente diferente y no como miembros pertenecientes a una religión, que por muy peculiar que sea, no pasaría a sus ojos de una religión inofensiva, quedarían sorprendidos con las recientes declaraciones del Presidente de la Federación de Judíos (Chicago Sun-Times, 15 de junio de 1991, pag. 15) que decía: “ Muchos judíos americanos afirman que ser judío significa pertenecer a un grupo cultural y étnico, no a un grupo religioso. Menos del 5% de los judíos entrevistados en todo el país, se refieren únicamente a la categoría de los judíos como grupo religioso, en cuanto el otro 95%, los definieron como miembros de un bloque cultural y étnico diferente ”.
Como nos volveremos a referir mas adelante, los judíos sufren del mal de TAY SACHS, dolencia sanguínea que afecta a individuos de raza judía y personas genéticamente relacionadas con judíos. En otras palabras, se trata de una dolencia racial. Bram Stoker describe en Drácula la simulación judía actual en su “religión de libertad”, cuando retrata el castillo del vampiro en el interior de una catedral. Después de que regresara a Inglaterra, Drácula se instala en Colfax Abber, una construcción religiosa, donde oculta sus practicas de sangre. Su ataud acaba por ser descubierto en un pavimento inferior, que se suponían eran las catacumbas. Renfield, víctima seducida por Drácula, es invitada por el conde a sentare a la mesa de comer, en donde observan un altar religioso ornamentado con pesados candelabros, cálices de agua y vino, etc. La presencia de esos emblemas simbólicos, sugiere fuertemente la falsedad de la religión con la que se reviste la naturaleza repulsiba y siniestra del chupador de sangre. Por razones idénticas, los judíos ocultan su identidad detrás de una falsa libertdad religiosa. Teniéndose ellos preocupados en el sentido de que material sobre este alucinante tema no quedase al alcance del publico en general, esta fuera de causa el poder consultarlo. La fuente de información de que podemos disponer es la Enciclopedia Judía, gran lote de volúmenes escritos en ingles que además, están incluidos en los catálogos generales de algunas librerías, que solo los judíos y los Nacional Socialistas estudian. Con una gran profusión de detalles, causó ya muchas y agrias polémicas. Para comenzar, las personas que imaginan que ya hace mil años los judíos comenzaron a sufrir acusaciones de crímenes rituales y mas tarde por los Nazis, se quedarían sorprendidos al saber que el llamado “libelo”, se remonta al inicio de la historia conocida, y que llego hasta nosotros a través de todas las naciones por donde los judíos deambulaban. Al mismo tiempo que niega la verdad de la acusación sobre crímenes rituales, la Enciclopedia judía presenta un gran numero de paginas sobre los casos mas noticiosos en que los judíos quedaron envueltos. Ya los persas, griegos, romanos y otros pueblos de la antigüedad, acusaban a los judíos de sacrificar en primavera a niños “gentiles” en rituales sangrientos, para conmemorar el YON KIPPUR.
LAS PUEBRAS SE ACUMULAN
Las acusaciones de crímenes rituales sangrientos, se mantubo siempre inalterable desde la antigüedad. Paso a través de la era cristiana, la Edad Media. Cruzaron el renacimiento en todos los reinos europeos. Llego a la edad industrial, atravesó el siglo XIX y llego hasta nosotros. Mismo considerando las enormes diferencias temporales y culturales que nos separan de Persia de hace 2500 años, de un ingles del siglo XV, o de un ruso nacido 500 años mas tarde, la acusación describe los hechos de manera totalmente idéntica, lo que les confiere credibilidad. Los numerosos casos de crímenes rituales citados en la Enciclopedia Judía, no siendo sino algunos ejemplos que quedaron grabados en la memoria humana, reflejan los millares de acusaciones de crímenes rituales de sangre señalados a lo largo del tiempo, encadenados en una sucesión ininterrumpida de horror, y que van hasta los días de hoy, por lo menos de hace 2000 años, a través de docenas de nacionalidades y culturas, muchas de las cuales son conocidas por la existencia de acontecimientos como esos. Con la negación de los asesinatos judíos y la presentación simultanea de una extensa lista de ejemplos históricos antiguos y comtemporáneos, la Enciclopedia Judía utiliza un lenguaje de doble sentido, que niega aquello, que al final, está a probar. ¿Es verdad que los judíos continuan cometiendo crímenes rituales?. ¿Cuántos de ellos están envueltos en eso?. ¿Son solo algunos, o por el contrario, se trata de una practica muy extendida mas de lo que se sospecha?. ¿Cuál es la razón de practicar crímenes tan abovinables?. ¿Es un componente de su cultura, o forma parte de su naturaleza mas intima?. Las respuestas a todas esas preguntas se pueden encontrar en la propia historia judía, en la antigua y en la reciente, tal como esta relatada en la Enciclopedia Judía.
EL EXTRAÑO ORIGEN DEL CRIMEN RITUAL
 Canaan era conocida con el nombre de tierra de la Púrpura, en referencia a un molusco del genero de los caracoles que se recogía en la costa donde hoy esta situado el Líbano y que era usado en la manufactura de un colorante especial de elevado coste, utilizado en la pintura de los trabajos oficiales de la realeza y del alto clero. Durante muchos años, los judíos de los alrededores invaden Canaan, pero nunca se sintieron suficientemente fuertes como para conquistar a sus habitantes. Cerca del 1.200 A.C., las flotas piratas “gentiles” conocidos como “pueblos del mar”, invaden Canaan. Aprovechando esta confusión, los judíos se apoderan también de la “Tierra Púrpura”, primero participando con los invasores, después convirtiéndolos al judaísmo, y casándose entre ellos hasta que las diferencias entre los “pueblos del mar” y los judíos, se diluyeron, y dieron forma a una nueva nación, la Fenicia. Este nombre, atribuido a los griegos, significa lo mismo que Canaaan. Los judaizados fenicios establecieron un extenso imperio comercial a través de todo el mundo conocido y desconocido. Mercaderes ricos, embarcaban artículos en todas partes en que eran fabricados. A despecho de su colosal fortuna y de una indudable habilidad para negociar, esos esforzados judíos del mar, sin cultura propia, fueron asimilando el arte de otras rozas creativas, convinando y sintetizando todo en su provecho, cualquiera que fuese su utilidad, reminiscencia que en el judío de hoy, representa el arte del negocio. Los fenicios conducían sus ceremonias religiosas a u lugar sagrado llamado “Tophet”, especie de santuario al aire libre, que consistía en un pequeño altar de piedra. Aquí cometían crímenes rituales con niños que degollaban, y cuya sangre esparcían profusamente en ofrenda de su dios MOLOCH, para que les concediese prosperidad y protección. Esta utilización de niños en crímenes rituales es idéntica a la practica judía descrita en el Antiguo testamento con la historia de Abraham (Génesis 22: 1-13). Cuando el señor le exigió que sacrificase a su propio hijo, no dudo en arrastrar a Isaac al “Tophet”, una vez que tales practicas y sacrificios ya eran habituales. Mas adelante comentaremos el aviso hecho por YAWEH a Abraham.
LA HERENCIA FENICIA DE LOS JUDIOS
¿Cuántas de aquellos abovinables costumbres fenicias sobrevivieron entre los judíos, sus descendientes?. Regresando a la Enciclopedia Judía, volvemos a saber que el derramamiento de sangre de cabra sacrificada en el YON KIPPUR, tiene una misma finalidad, la de apartar el mal. Ojeando sus paginas, el lector encontrara muchas referencias a el uso de sangre en las actividades ceremoniales de los judíos. Esta la “sangre vengadora”, la “sangre propiciadora”, etc. Como parte integrante del sangriento YON KIPPUR, viene el SHEHITAH, la matanza ritual de animales, tan obscena, de detalles sombríos y tan demostrativa del placer demoniaco de los ejecutores, que su descripción pasaría todos los limites de la decencia impuestas por nosotros. En el SHEHITAH, el judío que conduce estas abominaciones inhumanas, no es mas que un hábil matarife, que de forma repugnante, va recogiendo lentamente la sangre de su victima. Algunos gobiernos a los cuales para nada seria posible de calificar como “antisemitas”, como el caso de Noruega, prohibieron terminantemente la practica del SHEHITAH en sus paises. Otro ritual judíos de sangre, tan horrible y tan moribundo como el anterior, es de la lesión ritual inflingido por el padre a su hijo. En cuanto coje al crío por un brazo, sacude en el aire una gallina cogida por las patas y recita un encantamiento. Seguidamente corta el cuello de la ave y derrama la sangre a su alrededor. En ambas ceremonias, en esta y en la del SHEHITAH, así como en el ritual fenicio del asesinato de niños, las victimas son degolladas e igual que los de Drácula, pierden la sangre por el cuello.
DERRAMANDO LA SANGRE DEL PACTO
Uno de los puntos tal vez menos controvertidos en nuestra investigación sobre los crímenes rituales judíos es la circuncisión. Esa operación en el prepucio del órgano genital fue conocida y practicada antes de los judíos por los egipcios y otros pueblos, operación a la que atribuían generalmente un significado no mas importante que una simple medida de higiene general. Asumida por la mentalidad perversa del judío, esta operación medica, sin importancia excesiva, paso a ser mirada por el genero humano como un rito execrable y sin par. Para los judíos, curiosamente, el aspecto profiláctico y saludable de la circuncisión no tiene el menor significado o importancia. Se trata del “pacto” entre sus antepasados y el Señor, el mismo que les ofreció Canaan, o, en otras palabras, el “pacto” establecido con un dios generosos que, a costa de tierras pertenecientes a otros pueblo0s, nunca dejo de proteger a su “pueblo elegido” y de mantenerlo bien protegido con las mejores oportunidades y las mas lucrativas apropiaciones. El ritual es llamado actualmente MEZIZAH, que con el significado de “succión”, comienza ya a sugerir el procediemiento sórdido que sigue. Es conducido por Mole, el individuo encargado del acto. Según las propias palabras de la Enciclopedia Judía (Volúmenes V, pag. 571), “la extremidad en media caña de tubo es colocada firmemente sobre la pelvis, bien apretada sobre el área del pubis, y el flujo de la succión, hecha con la boca, es conducido para afuera por el área achatada del tubo a través de una ligazón”. Entonces, el MOHEL, escupe la sangre para un receptáculo previamente preparado. Esta ceremonia se inspira tal vez en elementos alusivos de sacrificios infantiles y derramamiento de sangre, y al igual que algunas características del canibalismo, constituye uno de los ingredientes primitivos del crimen ritual judío.
 ¿POR QUÉ EL ANSIA JUDIA DE LA SANGRE?
¿Qué lleva a los judíos, los únicos entre todos los representantes de los pueblos del mundo, a dedicarse a estas ceremonias de derramamiento de sangre? Es posible que sea por las mismas razones que llevan a los mosquitos o a los murciélagos vampiros a absorber la sangre de otros. Por otro lado, tal vez el problema sea mejor comprendido si partimos de la hipótesis, de que siendo elementos de una raza muy antigua, se debieran ya de haber extinguido completamente, tal como ocurrió a muchos otros pueblos de la antigüedad que desaparecieron, cuando sus características genéticas y raciales, por razones varias, degeneraron, principalmente por culpa del mestizaje. Los judíos necesitan de transfusiones, tienen necesidad de sangre nueva para continuar sobreviviendo como pueblo, y lo encuentran, incluso, a través de su asimilación con los gentiles. Podemos encontrar indicios de su frágil, decrepito y de su vieja sangre, en el mal de TAY SACHS, anemia mortal que aflige a los judíos. Como Drácula, sienten que para poder agarrarse a la vida tienen que apoderarse de la sangre. Por que antes que nada “la sangre es vida”. En una cena de la novela de Bram Stoker, los seguidores de Drácula chupan la sangre de un niño que el les presenta. La diferencia es mínima entre la ficción alegórica y la pura realidad, como lo demuestra el MOLE al utilizar la boca en el MEZIZAH, en la “succión”. La succión de sangre practicada por los judíos, debe tener también una base psicótica, ya que los sacrificios rituales con humanos en las fiestas del UNO KIPPUR, así los sugieren. Esta y otras ceremonias sangrientas reflejan una angustia profunda de un pueblo y de su conciencia deformada y de culpabilidad. Es cierto que los judíos tienen motivos poderosos para “exculparse”, si tenemos en cuenta las razas que ya envenenaron mortalmente con la meccla racial, los millones de personas muertas en guerras instigadas por ellos, o las criminales tiranías marxistas que implantan en todo el mundo. Es una fardo horrible y pesado que haría enloquecer a cualquiera. Para la mentalidad deformada y distorsionada del judío, la transferencia de su sentimiento de culpa para una criatura inocente, es tal vez un mecanismo psicológico para apaciguar una conciencia insoportable. Mas solo los judíos consiguieron inventar una exculpación, transfiriéndosela a sus desgraciadas victimas.
CRÍMENES RITUALES EN AMERICA
Ni los USA quedaron libres de la acusación de crímenes rituales. El caso mas famoso fue el del rapto del hijo de Lindbergh. La criatura secuestrada poco antes de la celebración del YON KIPPUR, apareció muerta días mas tarde, completamente desangrada. Un procurador delegado judío acuso a Bruno Richard Haumtman, inmigrante alemán, en la época en que los periódicos judíos y judaizados de América y el propio Gobierno, agitaban a la opinión publica en contra de la Alemania de Hitler. La viuda de Hauptman, sacó recientemente a la luz un conjunto de pruebas para rehabilitar el nombre de su marido, ejecutado 60 años atrás, por un crimen que no cometió. Entre otros elementos exclarecedores, descubrió el paradero de un judío hipócrita y desleal, un tal Scheir, que decía que era amigo de Hauptman. Scheir, inmediatamente después del rapto y de la recogida del dinero del rescate, dejado en casa de Hauptman, escapo de los estados Unidos. Por increíble que parecca, regreso a la Alemania Nacional Socialista, de la cual había salido y desapareció sin dejar rastro. No podía haber mejor idea que la de escapar para el III Reich, para no dejar vestigios. Charles Linderbergh era un antisemita declarado antes, durante y después de la II Guerra Mundial (como su obra JOURNALS, publicada en 1970, lo muestra claramente), y nunca negó su admiración por la Alemania NS. Constituia, por eso mismo, un candidato de primera categoría y satisfacción para el odio particular de los judíos. Bastante menos comentado fue el crimen ritual de un niño de Chicago, perpetrado por dos judíos, Richard Loeb y Nathan Leopold, condenados en 1924. La sensación de los 50 fue de crimen ritual, nunca esclarecido, de los dos jóvenes hermanos Péterson, también de Chicago. Cuando pensamos en los jóvenes que dasaparecen todos los años, lo menos que podemos hacer es interrogarnos sobre cuantos de ellos, desafortuna-damente, han sido victimas de cultos y practicas tan monstruosas.
¿CUÁNTOS JUDIOS ESTAN ENVUELTOS?
Si puede ser verdad que la vasta mayoría de los judíos no practica crímenes rituales según los preceptos del SEHITAH, es perfectamente claro, en contrapartida, que una o varias sectas judaicas, de ese culto perpetuo, tubo siempre una tendencia orgánica de sacrificar sangre humana en ceremonias aparentemente realizadas con animales. Tal tendencia es evidente en sus rituales sangrientos, no solo en el TOPHET fenicio de hace 3000 años, sino también en la actualidad, con la inmundicia perversa de la circuncisión. El estudio de las fuentes judías lo muestran claramente, y a pesar de que la mayoría de los judíos se muestran contrarios al crimen ritual y a negar su existencia, saben bien que este es practicado por los suyos. Un pueblo psicológicamente sano, encararía abiertamente y sin complejos el problema. Pero los judíos se consideran el “pueblo elegido de Dios”. Tanta y tan increíble arrogancia no los llebará nunca a admitir, a no ser entre ellos, que el crimen ritual forma parte de sus tradiciones y su indiosincrasia. El conflicto judío interno contra el derramamiento de sangre se arrastra probablemente, desde hace miles de años, como lo parece confirmar el episodio de Abraham y el sacrificio planeado de su propio hijo. Dios le impidió de llebar a el plan adelante, lo que viene a significar que los autores de la ley judía, fue y continua a ser declaradamente contrario al aborto de judíos. Entretanto, nada existe en sus contenidos tradicionales que impida instituir y promover el aborto de “gentiles”, y la desenfrenada matanza de vidas blancas, ya que los negros y otros razas no blancas, necesitan de sus hijos para implantar en América y en Europa, un sistema de vida multirracial que les sea propicio, para destruir a la raza blanca, su mortal enemiga. Por otro lado, una de las razones de la incesante propaganda a favor de la meccla racial, es en verdad, una propuesta de la corrupción de la sangre, que reside fundamentalmente en la condición anímica de los judíos. La misma ansia ardiente que lleba a vivir a costa de la sangre de otros animales, vuelve a los judíos parásitos sociales adbocados, que viven a costa del infortunio ajeno, acaparadores y especuladores de mercados financieros, que prosperan con el trabajo productivo de gente que trabaja para vivir.
UNA SOLUCION FINAL
La muerte en el útero de la madre por el aborto, o desangrado por un carnicero KOSHER, nuestra raza blanca esta a ser ritualmente asesinada (las dos guerras mundiales fueron montadas por los judíos, y aun tienen planificada una tercera), por un pueblo depravado y maligno que se considera el “elegido de Dios” (concepto que le robaron a los arios), La mejor solución (La Solución Final) para acabar con sus asesinatos y sus crímenes sangrientos, debe ser en busca del mismo poder que acabo con Drácula, ese vampiro que para Bram Stoker, era el paradigma del alma judía. O sea, LA CLARA E INEQUÍVOCA EXPOSICIÓN Y DENUNCIA DE SU NATURALEZA MALIGNA Y DEMONIACA, CON LA LUZ DE LA VERDAD. LOS “HIJOS DE LA NOCHE”, NO CONSEGUIRAN SOBREVIVIR A TAL IRRADIACIÓN.

Por A. V. SCHAERFFENBERG

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