martes, 19 de junio de 2012

Fallece a los 98 años el negacionista y comunista francés Roger Garaudy.

El filósofo e histórico dirigente comunista francés Roger Garaudy murió el pasado miércoles a los 98 años. Garaudy era autor de una cincuentena de libros, el más conocido de ellos el titulado «Mitos fundadores de la política israelí» (1995), en el que puso en cuestión el Holocausto judío, lo que, en 1998, le valió ser juzgado y condenado por un tribunal de París a pagar una multa de 37.000 euros.
El juez impuso también a Garaudy una pena de seis meses de cárcel, que quedó suspendida, en aplicación de la ley Fabius-Gayssot de 1990 por los delitos de «negación de crímenes contra la Humanidad» y «difamación racista».
Garaudy no sólo negaba en su libro que Hitler hubiera diseñado un proyecto de exterminación de los judíos, sino la propia existencia de las cámaras de gas en los campos de concentración nazi y las conclusiones sobre el Holocausto de los célebres juicios de Nuremberg.
Su salto a las tesis negacionistas privó al pensador marxista del poco prestigio que le quedaba en la izquierda francesa, de la que, sin embargo, había sido en las décadas anteriores uno de sus principales ideólogos. Como filósofo, se le consideraba una autoridad en la obra de Hegel.
Nacido en Marsella el 17 de julio de 1913 en el seno de una familia obrera, Garaudy se afilió alPartido Comunista Francés (PCF) en 1933. En 1945, a los 32 años, entró en el comité central del partido y fue miembro de su politburó desde 1956, pero en los años sesenta empezó a distanciarse de la ortodoxia comunista.
La crisis estalló a raíz de su condena de la invasión soviética de Checoslovaquia y, antes, su apoyo a los estudiantes de Mayo del 68, todo lo cual le condujo a un duro enfrentamiento con la dirección del partido que terminó con su expulsión del PCF en febrero de 1970.
Desde este blog lamentamos que no haya sobrevivido al descubrimiento de la verdad sobre el “Holocausto”. Esperemos que sus tesis sean por fin aceptadas y reconocidas por los que hoy aún creen en la existencia de las cámaras de gas y se den cuenta de la grandísima responsabilidad que supone de cara a la historia su posición extermicionista.

Guerra Total, estilo USA

Hay ciertos aspectos en los que el presidente Barack Obama lleva adelante políticas de guerra aún más duras que las que impusiera el otro presidente George W. Bush. Por ejemplo, los bombardeos con aviones no-tripulados sobre Pakistán, Afganistán, Libia y otros lugares en los que los objetivos no son sólo los supuestos “terroristas”, sino “todo hombre de edad militar en la zona será considerado como combatiente… salvo que la evidencia póstuma demuestre lo contrario”.
 
Según un extenso artículo aparecido en el matutino 'The New York Times' el pasado 29 de mayo, a los efectos prácticos, Obama ha impulsado lo que sólo puede describirse como una Doctrina de Guerra Total integrando las acciones de gobierno, militares y de guerra psicológica a través de los multimedios, bajo una única Doctrina.
 
El concepto de la “Guerra Total”, o sea, la guerra no sólo contra fuerzas militares, sino contra todos los civiles independientemente de su edad, sexo, y contra toda la infraestructura del país, se transformó en una terrible realidad en el siglo XX, potenciada por los descubrimientos científicos y el progreso tecnológico puestos al servicio ilimitado de la guerra. La Guerra Total hoy sigue muy viva y su principal impulsor son los Estados Unidos y sus Aliados.

Esto lo pretenden justificar en todos los frentes gracias a los mass media adictos en los Estados Unidos, Europa y los demás países. En el caso de la Doctrina de Guerra Total de Obama, los mass media acompañan la política oficial de EE.UU., describiendo el asesinato de personas inocentes -que por mala suerte o casualidad se encuentran en el lugar equivocado, en el momento equivocado en que caen las democráticas bombas norteamericanas- como “combatientes militantes”.

En verdad, la Guerra Total requiere de una intensa y constante guerra psicológica para convencer a la opinión pública –propia y extranjera– de que “nuestros muchachos” pelean para “traer la paz y la democracia”; que siempre hacen “lo correcto” al matar “a quienes deben morir” porque amenazan a Estados Unidos, Europa, Israel y el resto de Occidente; en otras palabras, ellos solamente asesinan a “combatientes militantes terroristas”.

Así, se describen con eufemismos orwellianos todas las guerras conducidas por EE. UU., ya sea por sí sólo o junto con aliados como Gran Bretaña, la Unión Europea e Israel, o a través de otros países con gobiernos títere. La lista es muy extensa: Corea, Vietnam, Panamá, República Dominicana, Palestina, Egipto, Irak, Afganistán, Libia, Irán, África, Sudamérica, Camboya, Laos, Cuba, El Salvador, Islas Malvinas, Nicaragua, Granada, Serbia… La cantidad de muertos se mide en decenas de millones de personas y sigue aumentando.
¿A quién le tocará ahora? ¿A Siria? ¿A Irán? ¿Sudán? ¿Corea del Norte? ¿Venezuela? Luego del 11 de septiembre 2001, las cosas pasaron de mal a peor…

Hoy el mundo se enfrenta a una superpotencia hegemónica crecientemente fuera de control, que alberga a un pequeño, compacto pero extremadamente poderoso grupo de Señores del Poder enquistados profundamente dentro de su estructura de poder pública y privada, que así controlan armadas y fuerzas aéreas invencibles, ejércitos de altísima tecnología, bomberos no tripulados, satélites militares, bombas de tipo napalm, de racimo y de profundidad, vigilancia electrónica, y hasta armas secretas como las aún no esclarecidas instalaciones del proyecto HAARP.

Agreguemos a todo esto las decenas de miles de misiles de largo alcance y bombas nucleares apuntadas a determinados países en manos del exclusivo club nuclear occidental –Estados Unidos, Reino Unido, Francia e Israel– y vemos entonces cómo las cosas toman un cariz realmente muy oscuro.
 
Todo ello avalado por financiamiento ilimitado –tanto oficial como clandestino– por EE. UU. y sus Aliados. Y cuando el dinero empieza a ralear, bueno… siempre existen “otro medios y fuentes…”. Es cuando los servicios de inteligencia como la CIA lavan y reciclan billones de dólares provenientes del tráfico de drogas, armas y del crimen organizado en general, para financiar operaciones encubiertas, ilegales e inconfesables; o cuando cada tanto se atrapa a algún alto funcionario de gobierno conspirando en operativos del tipo Iran-Contras…
 
Todo ello conforma la política de “Guerra Total, estilo USA”. Ya no se trata de la guerra total contra algún país en particular, sino contra todos los países que EE. UU., Reino Unido, Francia e Israel consideran que “apoyan a los terroristas”, o que insisten en mantener gobiernos nacionales soberanos que a ellos no les agradan, o –más pragmáticamente– países bendecidos con enormes riquezas petrolíferas, gasíferas, minerales, y de agua y alimentos sobre las que poderosas multinacionales como Exxon, BP, Monsanto, Chevron y Barrick Gold desean echar mano para luego reciclar los billones de dólares en ganancias a través de los consabidos bancos JPMorganChase, Goldman Sachs, CitiCorp, HSBC, Deutsche Bank… Todo queda en casa…
 
La maquinaria de Guerra Total, estilo USA le cuesta billones de dólares y euros a los contribuyentes norteamericanos, británicos y europeos, a lo que debemos agregar los billones más creados de la nada por los bancos centrales Europeo y de la Reserva Federal de EE. UU., lo que erosiona aun más al dólar y al euro, de forma tal que a fin de cuentas, todo el mundo termina pagando la factura de la Guerra Total de EE. UU., a través de la erosión de estas monedas globales.
 
Y para aquellas decenas de millones de norteamericanos y europeos que creyeron que Obama “cambiaría las cosas” inaugurando un “mundo más pacífico y gentil”, que no se confundan: en materia de politica exterior estadounidense jamás hubo ni habrá sustanciales diferencias entre republicanos y demócratas.
 
De manera que si usted se encuentra caminando por las calles de algún pueblo o ciudad de Pakistán o Afganistán y, por casualidad, pasa cerca de algún “blanco terrorista” y es matado por una bomba teledirigida norteamericana, usted ya no será clasificado como una “baja civil”; ni siquiera como “daño colateral”. No señor: ¡la Doctrina de Guerra Total Obama lo acaba de convertir en un “militante combatiente terrorista”!
 
Naturalmente, cuando estas bombas teledirigidas asesinan a 30, 40 o 100 civiles que EE. UU. oficialmente clasifica como “terroristas militantes”, ellos saben muy bien que no tienen la más remota idea de a quiénes acaban de asesinar: podría ser un muchacho entregando pizzas, o el lechero, o un alumno de colegio secundario, o un vendedor de diarios o… ¿¡pero eso qué importa!? Sólo basta con clasificarlos como “militantes combatientes terroristas”, cerrar el parte militar yanqui y… ¡a otra cosa!
Total, lo importante es saber que los mass media occidentales disciplinadamente informarán al mundo que “más terroristas militantes” acaban de ser matados en la “Guerra Total de EEUU contra el Terrorismo” (o la del Reino Unido, o la de la Unión Europea, o la de Israel…).

Y no vaya usted a atreverse a pensar que la Doctrina Obama no conlleva “justicia yanqui”, pues si luego que lo asesinan se “demostrara póstumamente” que usted en realidad no era ningún “terrorista militante” sino solo un pobre tipo que salió a pasear el perro, entonces la generosidad yanqui puede que lo reclasifique como “baja civil”; o incluso hasta que lo honren llamándolo “daño colateral”. ¡Uy, ya me estoy sintiendo mejor!
 
Cuando Estados Unidos de Norteamérica inició su Guerra Total Global contra el Terrorismo, estas tácticas mortales, hipócritas, criminales, inhumanas y mentirosas se transformaron en parte integral de la “democracia” de estilo occidental que han lanzado sobre nuestro pobre planeta.
 
Hoy, miles de millones de personas se preguntan a dónde nos está arrastrando todo esto; ¿cuándo se detendrá?
 
En rigor de verdad, la pregunta clave es más bien: ¿Cómo puede la humanidad detener a un grupo de países inmensamente poderosos que parecieran haber quedado totalmente fuera de control?
 
Si alguna vez hemos de lograr aunque más no sea una Paz Parcial, primero debemos ponerle fin a la actual locura de la Guerra Total.


Adrian Salbuchi es analista político, autor, conferenciante y comentarista en radio y TV de Argentina.

martes, 12 de junio de 2012

Imágenes graficas de Costa Rica

Publicado por primera vez en Nuevo Orden


Queremos hacer llegar a la comunidad NS internacional, algunas imágenes, muy generales, de este país llamado Costa Rica. Lo hacemos para dejar manifiesta la diferencia física de nuestro país con la imagen tropical que se tiene en el exterior. Así mismo ofrecemos un ejemplo humano del perfil racial de los pobladores tradicionales de Costa Rica.

Un gran saludo 88
 
Comarca del Valle Central y Familia Tradicional Eurocostarricense

 
Arquitectura: San José, Costa Rica, estatua de Juan Vásquez de Coronado padre fundador de la nación, Teatro Nacional y Templo de la Música ubicados en nuestra capital.

SOCIEDAD COSTA RICA DE LA LANZA HIPERBOREA

sábado, 9 de junio de 2012

Según un prestigioso investigador israelí, grupos radicales judíos bebían sangre de niños católicos en la Edad Media





El catedrático israelí Ariel Toaff, autor del libro Pasque di Sangue (Pascua de sangre), declaró que, según sostiene en esa obra sobre comunidades judías del Medioevo, tienen fundamento algunos libelos de esa época que acusaban a los hebreos de emplear sangre de niños cristianos en sus rituales.

El libro, recientemente aparecido en Italia, ha levantado ampollas en Israel, y la Universidad de Bar Ilán, de la que es profesor, expresó ayer sus "más enérgica reserva" en relación con la investigación de Toaff.

"Yo no renunciaré a mi devoción por la verdad ni a la libertad académica aunque el mundo me crucifique", dijo el investigador en declaraciones recogidas por el diario israelí Haaretz.  En su libro, Toaff sostiene que en la Edad Media extremistas judíos de las comunidades de Europa oriental (ashkenazíes) se habrían valido de la sangre, según acusaciones cristianas de la época, incluso reducida a polvo y empleada como medicina.
 
El libelo más conocido de aquella época, precisamente, es el de al llegar la semana de Pésaj (Pascua), los judíos mataban a un niño cristiano y bebían su sangre como si fuese el vino con el cual celebran la liberación de la esclavitud en el Egipto faraónico.

Toaff, hijo del ex Gran Rabino de Roma, Elio Toaff, dijo que "traté de mostrar que el mundo judío del Medioevo fue también violento, entre otros motivos en reacción a la violencia de los cristianos" que los perseguían por ser "el pueblo deicida".
El mundo judío del Medioevo fue también violento, entre otros motivos en reacción a la violencia de los cristianos
"No quiero decir con ello que el judaísmo permita el asesinato, pero entre los ashkenazíes hubo grupos radicales que pudieron haber cometido tales actos", agregó.

Estudio de documentos históricos

El investigador declaró que llegó a esa conclusión después de estudiar testimonios de un juicio del año 1475 por el asesinato de un niño cristiano, Simón de Trento, documentos que fueron considerados falsos durante mucho tiempo.
"Encontré declaraciones y parte de testimonios que no correspondían a la cultura cristiana de los jueces, y estos no hubieran podido inventar o agregar a lo que eran textos que aparecen en plegarias conocidas del libro judío de oraciones", indicó.  "A lo largo de decenas de páginas probé el papel central de la sangre en Pascua", dijo Toaff.

Basado en "muchos sermones, concluí que esa sangre era empleada, especialmente por judíos ashkenazíes, y que existía la creencias en los poderes curativos de la sangre de los niños", manifestó el investigador.

El judaísmo no permite el asesinato, pero hubo grupos radicales que pudieron haberlos cometido

En uno de los testimonios del juicio de Trento, "se menciona a un buhonero, Asher, que comerciaba con azúcar y sangre, procedente de Venecia", relató Toaff.  "Fui a los archivos de Venecia y encontré que hubo un buhonero que comerciaba con azúcar y sangre, productos básicos de la farmacia en aquel período", añadió. Aunque los judíos tienen prohibido consumir sangre humana o de animales, Toaff sostiene que encontró pruebas de un permiso rabínico para el uso de sangre, incluso de origen humano.  "Los rabinos lo permitieron pues se trataba de sangre ya seca", precisó.
Con todo, señaló, no existen pruebas de asesinatos pero sí de odio y de oraciones contra los cristianos incitando a una cruel venganza contra ellos por las persecuciones.  Toaff, que tiene previsto regresar a Israel desde Italia, protestó por ser acusado de "llevar agua a los molinos de los antisemitas" con sus revelaciones.


El hijo del Gran Rabino de Roma Elio Toaff, que se abrazara con Juan Pablo II y lo invitara a la sinagoga reconoce en un libro la matanza ritual de cristianos por parte de los judios para confeccionar pan ácimo.
Se trata de la primera vez que judios reconocen la existencia de estos rituales. En ellos murieron muchos niños católicos. La iglesia lo condenó siempre. Es tan grave el tema que inmediatamente y temiendo represalias (no se de quien) la universidad Israeli de Bar Ilan rechazaba las apreciaciones de Ariel Toaff.


Hasta ahora este tipo de historias formaban parte de la literatura antisemita, y ningún investigador judío se había atrevisdo a respaldadas como ciertas. "El profesor Ariel Toaff es uno de los investigadores más importantes de Israel y del mundo en el tema de judaísmo medieval y judaísmo italiano [...] la Universidad Bar Ilán defiende la libertad académica como piedra angular de su actividad investigadora”, dice un comunicado del centro.

“Sin embargo -agrega- la Universidad ha condenado y condenará siempre cualquier intento de justificar cualquier tipo de ‘libelo de sangre’ contra los judíos”. El “libelo de sangre” hace alusión a que los judíos solían matar a niños cristianos para emplear su sangre en rituales religiosos, y el de la Pascua habla de que la sangre era usada para la elaboración del pan ácimo -una suerte de galletas sin levadura- y el vino.

La propia Iglesia Católica, en la década de los sesenta del siglo XX, erradicó de sus creencias estas historias por considerarlas falsas y sin fundamento histórico. Esta es una demostración mas de como actuaron los herejes modernistas y judaizantes con el arma del Concilio Vaticano II.

Pero Toaff escribe en su libro, aparecido en Italia hace unos días, que un grupúsculo de judíos fanáticos sí llevaron a cabo ese ritual, a pesar de los insistentes desmentidos de las autoridades religiosas judías, que recuerdan que el consumo de sangre está terminantemente prohibido, y no sólo de humanos, sino también de animales.

La delgada línea roja


Ariel Toaff retiró de circulación su libro ''Pascua de sangre'' ante las acusaciones de antisemitismo. La construcción del relato histórico. Y los límites de la libertad de expresión.

La historia ha sido siempre un material volátil, altamente explosivo. La investigación del pasado implica un alto riesgo cuando se abordan ciertas cuestiones relativas a los avatares y tragedias de los judíos, y no sólo las ocurridas en tiempos recientes. Ariel Toaff, profesor universitario en Tel Aviv, publicó en Italia a principios de mes un ensayo titulado Pascua de sangre, en el que aventuraba la hipótesis de que algunas comunidades judías podían haber realizado, en el medioevo, crímenes rituales con víctimas cristianas. Esa hipótesis daba fundamento a una de las principales fuentes del antisemitismo. Una furibunda reacción contra Pascua de sangre ha obligado a Toaff a retirar el libro del mercado, convirtiéndolo en una pieza buscadísima.

El caso de Toaff plantea, por enésima vez, un viejo dilema, ya muy debatido en lo que concierne al negacionismo, es decir, a la tesis de que el pueblo judío no sufrió un genocidio planificado durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Hay que poner límites a la libertad de investigación y de expresión cuando existe peligro de fomentar el antisemitismo? Entre censura y difusión de ideas aberrantes, ¿cuál de los dos males es menor? Lo ocurrido con Pascua de sangre contiene matices específicos, ya que se trataba de un ensayo académico dirigido a otros académicos y publicado por una editorial, Mulino, nada sospechosa de sensacionalismo. La tirada inicial fue de 3.000 ejemplares. El director editorial, Ugo Berti, contaba con que las tesis formuladas por Toaff "dispararan" las ventas hasta 10.000. Cifras modestas, limitadas a un público especializado.

En la presentación de la obra, Ariel Toaff, hijo de un rabino italiano y profesor en la Universidad Bar Ilan de Tel Aviv, reconoció que algunos pasajes eran delicados y potencialmente polémicos, y se declaró dispuesto a asumir cualquier crítica dentro del círculo al que se dirigía, el académico. Para entonces, una prepublicación en el Corriere della Sera había hecho estallar ya un escándalo que desbordaba los límites universitarios.

El antisemitismo medieval tenía un origen religioso, fomentado desde los púlpitos católicos: los judíos eran reos de asesinar a Jesús y merecían todos los castigos. Pero se robusteció y se imbricó en el tronco de la cultura europea gracias al mito de los "sacrificios rituales". Circulaban con abundancia las historias sobre judíos que raptaban niños cristianos para asesinarles y beber su sangre, en una parodia perversa de la eucaristía. Miles de judíos fueron ejecutados, tras un proceso ante tribunales escasamente garantistas, o asesinados en pogromos a raíz de esos mitos. ¿Qué hizo Toaff? Examinó numerosas actas procesuales de juicios del medioevo y cruzó su contenido con ciertas tradiciones judías sobre el poder salvífico de la sangre. Concluyó, apoyándose en la reiteración de coincidencias, que algunas comunidades judías askenazis podían haber cometido, entre los siglos XII y XV, alguno de los crímenes rituales de los que eran acusadas. Esos casos, pocos, se habrían amplificado hasta cuajar en paranoia social y en un antisemitismo extendido e invencible.

La mayoría de los medievalistas italianos (y el propio padre de Toaff) rechazaron las conclusiones de Pascua de sangre y condenaron el método utilizado por el historiador. Especialistas como Anna Esposito y Diego Quaglioni, en un artículo en el Corriere della Sera, y Paolo Pezzino, en un debate de la Sociedad Italiana de Historia Contemporánea, acusaron a Toaff de utilizar una lectura "precrítica" de las actas judiciales, tomándolas al pie de la letra, sin contar con los prejuicios de sus redactores. Otro especialista, Adriano Prosperi, se mostró escandalizado en un artículo en La Repubblica, refiriéndose a "la increíble minusvaloración de la tortura, un método capaz de hacer confesar cualquier cosa a cualquier persona". Al final, todas las críticas confluían en un mismo punto: Ariel Toaff había leído los documentos de los juicios como lo habría hecho un cura rural del siglo XVI, sin tener en cuenta que no necesariamente reflejaban la verdad, sino lo que los tribunales religiosos querían que reflejaran.

El pasado día 13, Ariel Toaff pidió a la editorial Mulino que interrumpiera la distribución y retirara el libro de las pocas librerías que lo habían recibido, para repasar algunos pasajes y reescribirlos. Pascuas de sangre, que no llegó siquiera a las bibliotecas públicas, se ha convertido en una joya para bibliófilos, curiosos y, obviamente, grupos antisemitas. En e-Bay, firma de subastas por internet, se vendió un ejemplar por 300 euros. La cotización sube diariamente
 

El nobel de literatura Günter Grass ataca con sus versos a Israel



El escritor alemán y ganador del premio Nobel de Literatura Günter Grass ha calificado a Israel de amenaza para la paz mundial en un poema titulado Lo que hay que decir.

"No sigo callando porque estoy harto de la hipocresía de Occidente", dice uno de los versos de la obra de Grass, publicado en el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

En escritor de 84 años, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1999, llama a la comunidad internacional a que no permita ataques militares contra Teherán y controle tanto las armas nucleares de Israel como las centrales iraníes.

Asimismo, condena la venta de submarinos por parte de Alemania al Estado hebreo, ya que estos podrían ser utilizados en una ofensiva contra Irán.

Grass subraya que no puede permanecer en silencio durante más tiempo sobre este tema tal y como hacen muchos por temor a ser calificados de antisemitas.

Los judíos alemanes y la Embajada israelí ya han expresado su indignación con la publicación.

Grass es un veterano activista a favor de causas de la izquierda y crítico habitual de las intervenciones militares occidentales como la de Irak.

No obstante, la publicación del poema ha despertado las críticas contra el Nobel de Literatura que en 2006 reconoció haber servido en las Waffen SS en el último año de la Segunda Guerra Mundial.

martes, 5 de junio de 2012

KHAZARIA MANDA


de Marte Deus Bellum, el Martes, 5 de junio de 2012 a la(s) 3:25 ·



¿Quiénes son los khazaros?


Todos sabemos que los lobbys judíos son lo que controlan los mercados, las naciones y por ende la economía mundial a través del supra-capitalismo, el hipotecamiento y el endeudamiento eterno que emplean los "demócratas". Es esa finanza internacional la que es controlada por un clan de banqueros y usureros de un origen común y ancestral en el este de Europa y el Caúcaso Norte, la llamada Khazaria.



Los khazaros eran un pueblo túrquico mestizado proveniente de Asia Central, emparentado con los hunos y chamanistas. Buslán, uno de sus reyes se judaizó en el siglo VII y los historiadores debaten si la practica del judaísmo fue sólo de la aristocracia gobenarnante que nunca caló en la población, o si la religiosidad judía llegó a ser dominante en la población. Estuvieron asesiados por los bizantinos crisitanos y árabes mahometanos. Según cronistas medievales los judíos khazaros empleaban rituales caníbales y vampíricos con sus víctimas.
El Imperio Khazaro por los dioses, fue destruido por la expansión de los Rus dirigidos por el poderoso y legendario Oleg de Nóvgorod poniendo fin al primer imperio judío desde la destrucción del Israel bíblico.


Hungría, la nueva Cartago medieval

Cartago fue un estado semítico de la Edad Antigua de lo que hoy es el actual Túnez, regido por una tiranía semita de una casta sacerdotal levita que rendían culto al dios Baahl, ofreciéndole sacrificios de niños en holocaustos, destruida del mismo modo que Khazaria por el legendario romano Publio Cornelio Escipión.



Bathory

El nombre Hungría proviene de Huno y se origina en el hecho de que el grupo étnico mayoritario húngaro es el magiar, familiares de los turcos y los hunos. No olvidemos que la familia más poderosa de Hungría por muchos siglos fue la familia Bathory, a la que pertenecía Ferenc Bathory, apodado Ángel Negro porque era famoso por empalar a sus víctimas vivas, esposo de su prima Elizabeth Bathory, la Condesa Sangrienta, renombrada asesina serial que asesinó a más de 600 niñas y muchachas adolescentes entre los nueve y los veintiún años para beber su sangre y bañarse en ella y así mantenerse joven por siempre, lo que nos recuerda los rituales de sangre jázaros y los libeles sangrientos realizados por los judíos cabalistas que ocurrían en las catacumbas medievales y que usualmente incluían niños lactantes según las crónicas de la época.



Bathory, según se dice, fue una mujer bisexual ó incluso lesbiana según algunas fuentes, que practicaba la magia negra en una corte de nigromantes y brujos, gustaba de torturar a sus víctimas y hacerlas sufrir intensamente y trataba a sus sirvientes peor que a animales con castigos brutales por pequeñeces. Es demasiada coincidencia que Elizabeth Bathory perteneciera a la aristocracia húngara (en gran parte descendiente de judíos jázaros) y realizare sangrientos rituales de magia negra judía.

Se sabe también que la Familia Bathory era incestuosa y realizaban matrimonios consanguíneos (lo que pudo haber causado la esquizofrenia de Elizabeth), práctica que también es común entre los judíos desde los tiempos de David. Recordemos que familias khazaras como los Rothschild también es común su práctica del incesto.

Los Rothschild, la última "realeza" khazara




Si hay un clan khazaro-ashkenazí con lealtad al objetivo y metas de Sión, éste es el clan de los Rothschild. Linaje khazaro que dicen algunos que poseen el 70% de las riquezas mundiales, financiadores de Karl Marx y su \"Manifesto Comunista\", creadores del estado de ocupación de Israel, promotores de la Unión Europea y la multiculturalidad (junto a su socio Kalergi).
Los Rothschild vivían en un ghetto alemán durante el s. XVIII de profesión banqueros que más tarde en 1784 Guillermo I les concedió salir del ghetto y compraron una masión llamada Judengasse (pasaje de los judíos). Al ser representante real del monarca se les permitió a sus cinco hijos varones ejercer como banqueros y acreedores de las Realezas de la época. La dinastía Rothschild supo expandir su genética dentro de las realezas europeas, mediante a matrimonios por préstamos y oro para las naciones y actualmente todas las realezas europeas poseen sangre khazara (los Borbones en España, los Orange en Holanda, los Windsor en Inglaterra).
Los Rothschild tras la jugada maestra de Waterloo de 1815 se hicieron los dueños auténticos de la Inglaterra y la fundación de su gran banco a modo caballo de Troya, el banco Barclays (actualmente aún operativo y de los más importantes de la Europa del capital).
Si finalmente se analiza todas las raíces del linaje Rothschild y sus vertientes como los Rockefeller en EUA, se podrá ver como emplean el incesto casando a primos. Mostrando así como las tradiciones khazaras siguen en pie.

Los khazaros y la bestia de Judá tras la bandera de la URSS, el retorno de Khazaria



La Rusia zarista fuertemente ortodoxa era una nación profundamente jerárquica donde los Zares no dejaban vivir a los judíos más allá de la llamada "zona de residencia" en ruso "Черта оседлости" que abarcaba Ucrania, Bielorusia, Polonia y las Repúblicas Bálticas, tenían la estancia en Rusia totalmente prohibida de ahí que casi todos los "bolcheviques" eran nacidos en la llamada zona de residencia como el judío Kaganovich nacido en Ucrania o el judío Dzerjinsky fundador de las sangrientas CHEKAS nacido en Polonia.
El Sanedrín secreto y los banqueros khazaros (Rothschild, Rockefeller, Schiff, Armand Hammer) no podían permitirse no controlar esa importantísima región de Eurasia como era el Impero Ruso. Así que mediante las ideas financiadas por el clan Rothschild en la Londres de mediados del s. XIX a un masón y judío llamado Karl Marx. Y el illuminati de Lenin un agente alemán pagado y con instrucción en Suiza (un paraíso fiscal para la élite bancaria mundial). Emplearon una revolución hacia las masas contra el Zar, aquí una lista de banqueros con sede en Wall Street que financiaron la revolución bolchevique:



- Armand Hammer.

- Rothschild (esta familia para colmo era colega íntima de Karl Marx y financió sus verborreas).

- Jacob Schiff.

- John D. Rockefeller.

- Kuhn Loeb & Co.

- Otto Kahn.

- JP Morgan Chase.

- Max Breitung.

- Los hermanos Warburg.

- Olaf Aschberg.

- Jeronimo Hanauer.

Crímenes rojos de Khazaria

Cuando el judío de Yurovsky asesinó a la familia del Zar y al monarca por oden del infame Soviet de los Urales en las páredes de la habitación estaba lleno de símbolos cabalísticos judíos como otrora Bathory o los khazaros hacían con sus víctimas. No es casualidad que donde las Chekas y la NKVD más se excedieran en matanzas y asesinatos fuera en Ucrania y Rusia antigua zona del Imperio Khazaro, como por ejemplo el Holodomor, el verdadero holocausto europeo donde en apenas un año perecieron casi siete millones de ucranianos por orden del judío Kaganovich y el títere illuminati de Stalin. Pero como ya sabemos y la verdad esta allí para quien la quiera, la Moscú roja no fue más que una sede de Wall Street y Londres, propiedad Rothschild.




KHAZARIA DELENDA EST!


Bibliografía:

http://www.nuevorden.net/r_316.html
http://www.nuevorden.net/cc_27.html
Las raíces judías del bolchevismo
Los Rothschild

BREVE RESEÑA DE LA LUCHA SKINHEAD-SHARP EN COSTA RICA



Cuando en el 2003 sale en las noticias de Costa Rica la existencia de un grupo autodenominado Partido Nacional Socialista Costarricense y con el extenso reportaje [1](amañado y hediendo a corrección política del sistema), muchos nos llenamos de escéptica alegría. Poco a poco, sin embargo, comenzaron a circular mediante medios electrónicos como foros, blogs y redes sociales, los comentarios al respecto y los simpatizantes de todas las edades del fascismo y del nacionalsocialismo se comenzaron a contactar entre sí.

Si bien el PNSC de Pretoriano SS fue el primer grupo neonazi formalmente organizado en Costa Rica, había ya simpatizantes del movimiento. Se sabe que fascistas de la vieja escuela los hubo desde los años treinta y hasta el fin de la Gran Guerra, y también hubo muchos movimientos nacionalistas en los sesenta frente a la amenaza comunista y sandinista. Pero el PNSC fue un hito y aglutinó a muchos de los primeros simpatizantes.

El reportaje de La Nación abrió el portillo, aunque sin duda no era esa su intención. El mismo reportaje pide las opiniones del director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (la policía política costarricense) y del presidente de una fundación pro-inmigrante. Pero, ciertamente, la bola de nieve estaba echada.

Con el paso del tiempo los diferentes simpatizantes de la causa vimos el desarrollo de este espacio compartido de afinidad ideológica. El reportaje causó la desaparición del PNSC costarricense, pero nuevos grupos se formaron, la mayoría conformados por skinheads, verdaderos guerreros urbanos de la calle que enfrentaban a los sharps y otras plagas prosistema y prosionistas. Otras organizaciones tenían distintas característica que incluían desde las finalidades políticas serias (nunca concretadas) del RINSCR y del Martillo de Hierro que aspiraron alguna vez conformar un partido político legal y nacionalista con posibilidades de obtener personería jurídica y participar en las elecciones con agenda patriótica, nacionalista, conservadora y anticomunista. O la esotérica Sociedad Costa Rica de la Lanza Hiperbórea, dedicada al estudio cultural, artístico, filosófico, doctrinal, literario, histórico, místico y oculto dentro de hitlerismo esotérico, el serranismo y el wotanismo.

No obstante lo cierto es que los antirracistas y anti-baño de los Sharp eran mucho más numerosos que la mayoría de los Skinheads. Se trataba de un colectivo de verdaderos neandertales sin educación ni capacidad de pensamiento crítico al servicio del sionismo y del capitalismo que los despreciaba, pero a quienes servían como leales perros. El acoso violento de los sharp fue contestado con mecanismos legales como con adecuadas denuncias penales que fueron a juicio o con llamadas a la policía cada vez que se les observaba infringiendo la ley o consumiendo drogas, denuncias que en muchos casos fructificaron en detenciones y arrestos. Sin embargo, este acoso cobarde que usualmente era dirigido por docenas de sharps contra uno o dos camaradas skinheads, caló y terminó con desmantelar, al menos públicamente, al movimiento. Muchos camaradas pasaron a tener un perfil más bajo y discreto, otros, que siempre habían mantenido la clandestinidad (no en el sentido subversivo, sino en resguardar la confidencialidad de sus identidades) no tuvieron tanto problema pero se dedicaron a otros derroteros.

Otro elemento, hay que decirlo, que fracturó al Movimiento Skinhead y lo llevó a su virtual desaparición, fueron los conflictos internos, muchos de ellos por pequeñeces verdaderamente insignificantes y luchas de ego. Rencillas personales y luchas por intereses particulares por sobre el interés común de movimiento y la causa, que terminaron de desmantelar las estructuras. “Divide y vencerás”, sin duda el viejo adagio cumplido, tras que los Skinheads se encontraban en una desventaja numérica frente a la horda de violentos sharp, estaban separados por tonterías.

Sin embargo, el pasar a una pose más discreta fue algo genuinamente inteligente de hacer. La batalla en las calles estaba perdida y ciertamente que la estrategia obliga a realizar luchas apropiadas, cuando estas valen la pena y ha evitar la confrontación cuando esta no tiene sentido. Esto no es deshonor, es la lógica más elemental y una regla para la supervivencia del más fuerte, que no necesariamente es el más fuerte físicamente, sino también el más inteligente. Expresar opiniones que algunos tildarían de racistas en un medio hostil, que ponen en peligro el empleo, la seguridad e incluso la vida del que opina es un suicidio, y esto es un contrasentido. Por más que el racialista (es decir, quien no odia o busca la violencia contra otras razas, pero cree en su debida separación y diferencias intrínsecas) tenga de su lado argumentos científicos, históricos y académicos validos así como el mismo sentido común de su lado; Sabio no es quien sabe que decir, sino quien sabe cuando decirlo.

Desmantelado, al menos visiblemente, el Movimiento Nacionalista Skinhead, los sharp se encontraron súbitamente sin nadie a quien golpear, contra quien descargar su ira y su resentimiento social, contra quien desahogar de forma justificada sus ímpetus criminales. El resultado fue que debieron buscarse nuevos blancos para victimizar. No sería fácil.

Los Sharp nunca combatirían contra el racismo negro. Existen pandillas organizadas en Costa Rica de personas de ascendencia africana sumamente violentas y muy racistas. En su feudo particular el Centro Comercial El Pueblo, atestado de bares de reguetón, los blancos no son bienvenidos y quien sea blanco y se pasee por ahí (que solía ser un centro abierto a todas las personas) se arriesga a un enfrentamiento violento y un escarnio por invadir territorio africano. Primero tendrá miradas hostiles y, si no capta el mensaje implícito, sufrirá de violencia física. Esto es ampliamente sabido y ya se reconoce a El Pueblo como uno de los lugares más violentos y peligrosos del país con frecuentes balaceras. Naturalmente no quiere decirse que esta sea una conducta atribuible a todos los miembros de la respetable comunidad afrocaribeña, pero si a un sector muy visible de la misma que es realmente racista anti-blanco ¿Dónde están los sacrosantos guerreros sharp en su incansable Cruzada antirracista cuando se les necesita? ¿Por qué no están en el Pueblo enfrentándose enconadamente y dándole una lección a las mafias afrocaribeñas? Tampoco parece que combatan a los rastafaris cuya religión explícitamente dice que los negros son superiores a los blancos, ni pareciera que lucharan contra las organizaciones sionistas como el Centro Israelita Sionista a pesar de que el sionismo fue calificado por las Naciones Unidas como una forma de racismo y que existe también un grupo de fundamentalistas sionistas de todas las etnias y religiones que abogan por el exterminio del pueblo palestino ¿y ese racismo, no lo combaten?

Pero en fin, estas contradicciones son clásicas del Sharp, que combate lo que consideran racismo pero no si la víctima del mismo es blanca. Al no tener ya a diabólicos nazis a quienes ajusticiar, empezaron a poner su atención en todo lo que sonara europeo pues, por lógica, tendría un tufo de supremacismo. Se fijaron primero en la subcultura metalera.

Entre los metaleros de Costa Rica ya se habían popularizado mucho los diferentes géneros étnicos del metal, incluyendo el Pagan Metal, Viking Metal y Nordic Metal entre otros. Bandas como Ensiferum, Amón Amarth y, por qué no, Burzum también, fueron muy bien acogidas. Si bien el RAC y el BMNS nunca pasaron de ser escuchadas por los abiertamente Skinheads y no tuvieron repercusión entre los metaleros. Aún así el Black Metal como género tuvo muchos seguidores y una que otra banda NS se filtraba entre las escuchadas, probablemente de manera accidental y sin saberlo. El Asatru también se popularizó entre los metaleros y surgieron Kindreds de diferentes tipos conformados íntegramente por metaleros. La basta mayoría de los metaleros costarricenses son apolíticos y abstencionistas sin mayor interés en el tema, y los que no son apolíticos, suelen militar en los partidos legales tanto de derecha como de izquierda pero prácticamente ninguno es NS. Aún así el metal étnico asociado al paganismo, a la historia antigua nórdica, vikinga y europea en general, o a la literatura épica como la de Tolkien, parecía ser demasiado “pseudonazi” para algunos Sharp. Estos intentaron algunas agresiones contra metaleros que consideraban “fachos” y “racistas” usualmente acercándose a bares como el famoso Sand, bar metalero emblemático. Su problema fue que los metaleros tienen a ser muy solidarios entre ellos y no dejan de buena gana que agredan a uno de los suyos y no es que los skinheads no hayan sido solidarios pero eran numéricamente inferiores mientras que los metaleros en Costa Rica son por mucho la tribu urbana más numerosa. Costa Rica es famosa por ser tradicionalmente rockera y porque el Rock y el Metal son los géneros más escuchados, por lo que los metaleros son una tribu urbana de cientos de miles. Amén, que los pobres Sharps en su experimento de volverse antimetaleros fachos terminaron hechos trizas sufriendo verdaderas palizas y quedaron escarmentados.

Se han hecho intentos por crear movimiento metaleros antifascistas, en todo el mundo, y también en Costa Rica, pero no han tenido éxito. Los metaleros, además de muy frecuentemente apolíticos, son inconscientemente afines al nacionalismo blanco. La moda, el peinado, la música, el sistema de valores y la estructura social de hermandad y tribu son todas análogas a las de los antiguos pueblos bárbaros europeos. Entre los metaleros se muestra la caballerosidad, el respeto y valoración a la mujer metalera que es tenida en la misma estima que el hombre, y el respeto a la mujer en general, la camaradería y el sentido de lealtad y honor. Producto de este comportamiento arquetípico es que el 90% de los metaleros son blancos y hay muy pocos negros, así como su instintiva enemistad hacia los “chatas”, “raggas”, “reguetoneros” y otras lacras cuya cultura, estructura social y trato a la mujer derivan de los africano, indiferentemente de su raza o ascendencia.

Claro, si la propaganda del Sistema no tuviera satanizado al nacionalismo blanco y al Nacionalsocialismo probablemente muchos serían simpatizantes, algunos lo hacen secretamente, pero la BASTA mayoría son totalmente apolíticos y ajenos a las reflexiones de nuestra filosofía NS. Aún así, su cultura representa una manifestación instintiva de un Origen ancestral.

Los Sharps se encontraron con un nuevo dilema. Era obvio que no podían ser enemigos de los metaleros que los superaban numéricamente y que, además, no eran realmente racistas. Otro grupo, muy similar a los metaleros, eran los biker o pandilleros motociclistas, muchos de estos Motor Club no admiten negros y otros usan símbolos nazis. Pero ningún Sharp se atrevió nunca a enfrentar a un biker. No son tan tontos. Ni siquiera ellos serían tan estúpidos de suicidarse al enemistarse con una aguerrida pandilla biker, si uno solo de ellos (algunos parecen verdaderos mastodontes) podría fácilmente con cuatro o más sharps.

¡Los góticos! Esa era una buena opción. Los Sharps llegaron a las famosas fiestas góticas de Club Coliseo y enfrentaron a varios góticos a quienes acusaron de racistas y fachos, a muchos los golpearon. El problema es que los metaleros, al menos en Costa Rica, están fuertemente vinculados con los góticos y comparten espacios de recreo y socialización. Los metaleros ticos en general sienten aprecio por los góticos y MUY ESPECIALMENTE por las góticas, con las cuales hay frecuentes noviazgos. Nuevamente, el experimento sharp fracasó porque los góticos estaban apadrinados por los metaleros y las agresiones cesaron. Esto provocó que los sharp o “skins” terminaran siendo despreciados por los metaleros y góticos de Costa Rica que los ven como sujetos violentos, agresivos y, sobre todo, ESTÚPIDOS. El resultado es que los sharp se ganaron la enemistad de góticos y metaleros y no los “convirtieron a la causa” antirracista.

Finalmente los Sharp escogieron a los emos. A estos nadie los defendía, y se pudo ver a muchos Sharp dándole brutales golpizas a emos indefensos, a veces varios sharps cobardemente golpeaban a un solo emo. ¿Esos eran los antirracistas? ¿Los cruzados de la igualdad y los derechos humanos? Actualmente los emos en Costa Rica le temen más a los Sharp (y por ende a todo lo que se le parezca como los Punks y los Skinheads nacionalistas) que a metaleros y otras tribus urbanas.

Ahora los Sharp, sin sus preciados enemigos ideológicos, y sin que los emos les representen un verdadero adversario, se contraen en un aburrido limbo sinsabor del que no pueden salir, pues ya no tienen a quien combatir.

Verdaderos cobardes e hipócritas.

Cobardes porque no se atreven a enfrentar a, por ejemplo, los bikers o la mafia dominicana y afrocaribeña, solo se atreven a atacar a los pobres emos. Hipócritas porque no combaten al racismo contra los blancos manifiestos en diferentes grupos.

En cambio los Skinheads y simpatizantes del Movimiento Nacionalista Costarricense han logrado grandes avances y han prosperado notablemente en nuevos espacios. Naturalmente que parte de estos logros deberán mantenerse secretos por confidencialidad, pero otros pueden mencionarse. Muchos han conseguido crecer profesionalmente, continuado sus estudios, logrado ascender en sus carreras, ingresado a movimientos serios y organizados, legalmente constituidos y con largos historiales de legítimas luchas anticomunistas, dejando atrás la adhesión a las organizaciones radicales que los limitaban, y llegando mucho más lejos de lo que los patéticos Sharp nunca llegarán.

Claro que existen muchos peligros que amenazan a los nacionalistas jóvenes costarricenses; drogas, alcoholismo, promiscuidad, la decadencia social, el multiculturalismo que nos desea imponer el sistema, la pérdida de la identidad y la violencia criminal tan detestable. De estos y otros peligros ya se ha hablado en otros artículos, pero ciertamente que el grueso de esta componente nacionalista eurodescendiente está en buen camino; en el camino de la educación, de la profesionalización y de una vida sana y saludable.

Matt Marshall
Sociedad Costa Rica de la Lanza Hiperbórea.




[1] http://www.radiojai.com.ar/online/notiDetalle.asp?id_Noticia=6156 Me disculpan que la fuente sea una página sionista pero no he logrado encontrar el reportaje en ningún otro lado.

HISTORIA DEL FASCISMO EN COSTA RICA





A diferencia de otras naciones hispanoamericanas, el fascismo costarricense fue menos visible, quizás por la cultura tradicional del tico de ser discreto, pero al mismo tiempo y paradójicamente, tal parece que fue uno de los movimientos más numerosos y activos de Latinoamérica junto con Argentina. La historiografía oficial nos ha querido invisibilizar la existencia de una nutrida comunidad de costarricenses nacionales, alemanes e italianos, simpatizantes activos del Nacionalsocialismo, del fascismo y del falangismo, pero estos dejaron tras de si una serie de evidencias para la posteridad incluyendo un misterio y enigmático monumento Aguilar.

La nutrida comunidad alemana de Costa Rica se mantuvo en su gran mayoría fieles a la causa patriótica librada por el Tercer Reich. Los alemanes costarricenses respaldaban a su patria y al líder de la misma, Adolf Hitler, en sus causas bélicas e irredentistas. Estos simpatizantes del fascismo solían reunirse en el Club Alemán y la llamada de la sangre y de la tradición, el sentimiento de pertenencia cuasi-metafísica a una gran identidad germana que trascendía las fronteras físicas los hacía sentir un fuerte apoyo por el Nacionalsocialismo. Por supuesto que también hubo simpatizantes del fascismo y del nazismo entre los propios costarricenses criollos de origen español, muchos de ellos admiradores de Primo de Rivera y de Franco. El Partido Nazi de Costa Rica se fundó en 1936 y fue presidido por Max Effinger, futuro asesor de León Cortés en asuntos migratorios. En 1939 se construyó un espacio para reuniones y actividades fascistas en un terreno o finca prestada por un partidario italiano, situada en un enclave de inmigrantes italo-alemán en el Alto del Fierro de Ochomogo, en San Rafael, cantón de la Unión, en una salida de la actual carretera San Jose-Cartago, donde se construyó el ya famoso monumento con forma de águila sobre una fuente acuífera de profundo simbolismo esotérico. El águila, símbolo solar y guerrero propio de las grandes naciones arias, junto a la fuente, símbolo de la sabiduría (como la Fuente de Mimir de la que bebe Odín o la fuente de la “Eterna Juventud” de simbología alquímica e iniciática que buscaba Ponce de León), el significado del mensaje es claro.

El gobierno de Estados Unidos emitió informes donde manifestó su preocupación de que los dos países con mayor cantidad de simpatizantes del Nacionalsocialismo eran Costa Rica y Argentina[1]. Los fascistas criollos se encontraban entusiasmados con sus preparativos de festejo pues se decía que al culminar la guerra victoriosa para el bando del Eje, el mismo Hitler visitaría Costa Rica (en representación de Centroamérica) para celebrar su triunfo mundial y luego Argentina (en representación de Sudamérica), esto sin embargo puede ser más leyenda que otra cosa, aunque claro está, no lo sabremos debido al resultado de la guerra.

La afinidad de los costarricenses hacia el fascismo y el nazismo se encontraba directamente relacionada con la identidad étnica, pues como señala el historiador Iván Molina Jiménez[2], el costarricense siempre se ha considerado ante todo europeo y blanco. Su etnicidad se vincula más fuertemente con España y con Europa en general que con lo indígena, lo mestizo y, especialmente, lo centroamericano. Esta pureza racial que aún se mantiene mayormente, ya había sido descrita por visitantes de estirpe europea que se encontraban sorprendidos por la pureza racial tica frente a sus vecinos. Dice el escocés Robert Glasgow Dunlop en 1844;

los habitantes del Estado de Costa Rica son casi todos blancos, no habiéndose mezclado con los indios como en otras partes de la América española, y los pocos de color han venido sin duda de los Estados vecinos.

Según otra descripción del filósofo salvadoreño Alberto Masferrer al visitar Costa Rica:

...apenas hay indios... En cambio la negra sangre de Africa corre abundante y pura en la costa del Atlántico... un diez por ciento entre indios, negros, mestizos y mulatos; lo demás pura raza española, de Galicia. Así, entre ellos y nosotros hay la diferencia sustancial de la raza. No se marca bastante esa diferencia mientras se va de Puntarenas hasta Alajuela. Salvo las modalidades características en un pueblo pacífico, ésas y las demás del tránsito son poblaciones centroamericanas. Pero cuando llegáis a la verdadera Costa Rica, es decir, á Heredia, á Cartago, á San José, ya estáis en un pueblo que ni por el clima, ni por la raza, ni por las tendencias es nuestro. Aquella es la Tiquicia pura...[3]

Y, nuevamente, según Molina:
El Secretario de la Corte de Justicia Centroamericana, Ernesto Martin, expresó claramente en noviembre de 1911 la vinculación oficial establecida entre etnia y democracia, al señalar que el avance experimentado por esta última en Costa Rica obedecía a dos factores principales, la expansión escolar (la cual colocaba en segundo lugar) y, en primer término, a "…la raza especial que habita nuestros campos, de cuasi pura estirpe vasca y castellana en su más grande parte
Por supuesto que no puede dejar de mencionarse la cita del brillante científico Clorito Picado Twight, uno de los científicos más importantes del mundo, muy admirado y respetado en Costa Rica por su prestigio intelectual y académico al punto de que uno de los premios nacionales lleva su nombre. Picado estaba indignado por la afluencia de sangre y cultura negra que pudiera (a criterio de él) contaminar la blancura étnica tradicional del costarricense europeo.
En carta pública al historiador Ricardo Fernández Guardia, la cual circuló en el Diario de Costa Rica del 20 de mayo de 1939, Picado advierte:
"¡NUESTRA SANGRE SE ENNEGRECE!, y de seguir así, del crisol no saldrá un grano de oro sino un pedazo de carbón. Puede que aún sea tiempo de rescatar nuestro patrimonio sanguíneo europeo que es lo que posiblemente nos ha salvado hasta ahora de caer en sistemas de africana catadura, ya sea en lo político o, ya en aficiones que remedan el arte o la distinción, en tristes formas ridículas Quizás Ud. cuya voz prestigiada es oída por los humanistas de valer que aun quedan en estas regiones, logre ayudar a señalar el precipicio hacia el cual nos encaminamos."
Pero así como Argentina tuvo su Perón, se dice que el presidente León Cortés y su administración de clara influencia alemana apodada “el gobierno del cemento y la varilla” por su denotado esfuerzo urbanístico y de reconstrucción nacional, era simpatizante del Nacionalsocialismo. Durante su gobierno se tomaron medidas duras para apartar a judíos y comunistas del poder y diversos costarricenses partidarios del fascismo tuvieron altos cargos públicos. Max Effinger, presidente del Partido Nazi de Costa Rica, fue seleccionado por Cortés para encargarse de la inmigración. Effinger, de origen alemán, se encargó de detener el ingreso de judíos polacos que habían empezado a llegar en oleadas impactando la economía de los comerciantes costarricenses que se quejaron. Effinger argumentaba que la inmigración debía ser aria.

Otros destacados ciudadanos que realizaron declaraciones abiertamente antisemitas fueron el periodista Otilio Ulate (futuro presidente) y el educador Luis Dobles Segreda (un colegio público lleva su nombre), quienes señalaban a los judíos como artífices y promotores del comunismo, maleantes, indeseables y personajes oscuros que realizaban ritos satánicos[4] [5].

Su sucesor, el reconocido masón Rafael Ángel Calderón Guardia, sería totalmente opuesto, pactaría una alianza con el Partido Comunista cuyo líder, el terrorista Manuel Mora Valverde, fiel perro de la Unión Soviética y de Stalin, sería el verdadero gobernante del país. Los horrores cometidos por los comunistas provocarían la indignación del pueblo y en 1941 Calderón (bajo la influencia de Manuel Mora) le declara la guerra a Alemania, encarcela a los ciudadanos alemanes e italianos cuyas propiedades confisca.  
Fundado en 1910 como CLUB ALEMAN. Entre sus fundadores destacan miembros de las familias alemanas de ese entonces (Steinvorth, Peters, Sauter, Fabian, Lehmann, Knoehr, Reimers, Koberg, Siebe, etc.).
La mayoría de los socios vienen de familias que llegaron a Costa Rica entre 1920 y 1940. Muchos de ellos heredaron sus acciones a hijos o familiares, tales como los Miller, Hempel, Spoerl, Hueckmann, Lorenzen, Stradtmann y muchos más. En 1935 el club compra una propiedad en Guadalupe (1.52 hectáreas) con diversas construcciones que se adaptaron a las necesidades del club, tales como un Restaurant/Bar y un amplio salón de baile y recepciones. Se construyó una piscina para natación de 20 m de largo, 2 canchas de tenis y un campo de deportes. Esta propiedad fue confiscada por el gobierno de Costa Rica a raíz de la 2da. Guerra Mundial a fines de 1941. Ahí estuvieron luego internadas las familias de los alemanes y recluidos en un campo de concentración que se improvisó en avenida 10 cerca del Cementerio General. Posteriormente en el curso de los años 1942 y 1943 todos fueron deportados a los EEUU junto con las familias a campos de internamiento en Texas y Dakota del Norte.
La propiedad del club en Guadalupe se usó luego por el Gobierno de Costa Rica como cuartel de policía y luego se construyó en ella el actual Colegio Napoleón Quesada. En Febrero 1960, por gestión de don Frank Marshall (Steinvorth), quien era diputado, se obtuvo una indemnización de Col. 815.574 en “Bonos Conversión Vales de Expropiación”. En Noviembre 1965, con parte de esos bonos y dinero efectivo aportado por socios, se compró una propiedad en Moravia, donde gratuitamente el club cedió su uso al COLEGIO HUMBOLDT. Dicha propiedad medía 5260 m2 y tenía una serie de edificios en los cuales operó el colegio hasta la construcción del edificio nuevo en Barrio Rohrmoser[6].
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, mediante la cooperación internacional de gobiernos y comunidades aliadas, y con el apoyo del Vaticano, cientos de altos jerarcas del Tercer Reich, miembros de la SS, militares de todas las jerarquías, gobernantes locales aliados o colaboradores, y sus familias, etc., escaparon de los crímenes espantosos cometidos por los Aliados, de las crudas venganzas y represalias y del circo político de Nuremberg. Su destino natural era Iberoamérica, una región que no estuvo tan directamente involucrada en la guerra, que no se encontraba bajo control de imperios aliados (como el caso de muchos países de Asia) y que, además, tenía en muchos de sus países, una nutrida población blanca tanto de origen español como de más recientes inmigración alemana, italiana, etc. Así, muchos de estos que escapaban fueron a dar a España, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Brasil y también a Costa Rica. Algunos fueron atrapados por operativos ilegales y revanchistas de los criminales del Mossad, como el caso de Adolfo Eichman, pero otros también pudieron tener largas y prósperas vidas que, si bien debieron vivir como fugitivos acechados por los sicarios del Mossad, al menos lograron escaparse de la furia del odio que le promulgaba Israel y los sionistas. Este fue el caso de Harry Mannil en que vivió por cincuenta años en Costa Rica, del ucraniano Bohdan Koziy quien también falleció en Costa Rica en el 2003 aún cuando ya el gobierno polaco había logrado aprobar su extradición por “crímenes de guerra”, de Josef Mengele que estuvo en Argentina, Paraguay y finalmente, falleció en Brasil, de Walter Rauff que vivió en Ecuador, Argentina y finalmente en Chile, quizás también el directivo de la Gestapo, Heinrich Muller y, según algunos historiadores, el mismo Adolf Hitler en Argentina.

En 1944 el candidato apoyado por calderonistas y comunistas, Teodoro Picado Michalsky (hijo de la judía polaca Jadwisia Michalska Wodziwoska y, por ende, judío) gana las elecciones en medio de acusaciones de fraude electoral. En 1948 el candidato sería, nuevamente, Calderón Guardia que buscaba la reelección (que en Costa Rica no es consecutiva) contaba con el apoyo del bloque caldero-comunista el cual resultó derrotado frente al candidato conservador Otilio Ulate. El judío Teodoro Picado y el masón Rafael Ángel Calderón no aceptan el resultado y convenientemente anulan las elecciones presidenciales (pero no así las elecciones legislativas votadas simultáneamente y donde comunistas y calderonistas resultaron vencedores) por lo que estalla la Revolución o Guerra del 48.

El caudillo de la Oposición, el analfabeto y socialista, Pepe Figueres, toma el poder tras el triunfo de los revolucionarios, pacta con los comunistas y entre otras cosas, declara la abolición de la segregación racial establecida hasta entonces que separaba a la población negra (localizada en el Caribe) de la blanca en el resto del país (la pesadilla de Clorito Picado).

Claro está que las Garantías Sociales promulgadas por Calderón y preservadas por Figueres como el Código de Trabajo, el Seguro Social y la Educación Pública fueron una gran obra, que ayudó a diferenciar a Costa Rica del resto de Centroamérica, mejoró enormemente la calidad de vida del pueblo costarricense y ayudó, precisamente, a que este fuera cultural, intelectual e incluso racialmente superior a otros, aunque se quiera decir lo contrario. El nivel educativo y de alfabetización en Costa Rica, los bajísimos niveles de mortandad infantil incluso menores a los de algunos países desarrollados, los muy bajos casos de desnutrición, epidemias y enfermedades crónicas, las condiciones laborales a favor del trabajador, etc., todo esto contribuyó a la grandeza de Costa Rica y, aunque le duela a los troskos, es más similar a las reformas sociales realizadas por la Alemania Nacionalsocialista que por cualquier gobierno comunistoide. Esto, se aplaude, pero no limpia las acciones criminales realizadas por Calderón, Manuel Mora y Figueres hoy “beneméritos de la patria” cuando eran vulgares ladrones y asesinos. Los logros de las Garantías Sociales responden más al espíritu racial eurocostarricense y su natural evolución política (que puede verse en muchos países de estirpe europea) que a la labor de individuos particulares hoy idealizados por sus seguidores.

Si bien hubo posteriores organizaciones de tinte nacionalista, fascista y anticomunista, como lo sería el Movimiento Costa Rica Libre de 1961, la Era Dorada del fascismo costarricense terminó en 1941 con la represión realizada por Calderón y sus aliados comunistas en el gobierno. Los fascistas ticos, como es típico de nuestro pueblo, no fueron tan vistosos como los de otras naciones, no tuvieron camisas de un color que los identificara, ni saludos, ni uniformes, ni insignias, al menos no públicamente o que se puedan recordar de momento, pero si dejaron un gran legado histórico y una tradición realmente maravillosa que enorgullece a los costarricenses que creen en el nacionalismo criollo, hispanista y paneuropeísta.

Y aún hoy nos enaltece la brillante Águila Dorada que simbólicamente sobrevuela una fuente acuífera inagotable de aguas cristalinas. La semilla que germina cíclicamente y que algún día volverá a florecer.

Matt Marshall
Sociedad Costa Rica de la Lanza Hiperbórea

viernes, 1 de junio de 2012

EL FIN DEL MULTICULTURALISMO


Una de las cosas que se resolvieron mal – realmente muy mal – después de la Segunda Guerra Mundial fue la cuestión etnocultural.
Hacia los años '50 y '60 del siglo pasado el gran mito subrayado y divulgado por todos los medios del mundo fue el del igualitarismo irrestricto. Ese mito hablaba de unahumanidad, una cultura, una civilización, un régimen político y, por supuesto, un sistema económico a lo largo y a lo ancho de todo el planeta. Naturalmente, si en virtud de un igualitarismo a ultranza todos los seres humanos somos iguales, las diferentes culturas y civilizaciones no vendrían a ser más que algo así como meros accidentes causados por los diferentes medioambientes. Y si fuese posible una sola cultura y una sola civilización no se ve muy bien por qué tienen que existir diferentes sistemas y regímenes políticos. Y, si todo lo anterior es igual para todo el mundo, un sistema económico único no es más que la conclusión lógica de lo que antecede.
Lamentablemente para esta utopía, su falla reside justamente en su postulado básico. Porque el hecho concreto es que los seres humanos no son iguales. Los reales detentadores del poder siempre supieron esto, por supuesto. Nadie en las altas esferas del poder ha tomado jamás en serio, y mucho menos al pié de la letra, aquella fantasía de la libertad, igualdad y fraternidad en nombre de la cual Robespierre hizo funcionar su guillotina, los anarquistas hicieron explotar sus bombas y los bolcheviques rusos eliminaron a toda una clase social – o mejor dicho: a varias clases sociales – en lo que fue su esfera de influencia. Lo que sucedió es que en algunos regímenes, las élites dirigentes, perfectamente consciente de su posición, su papel y su función, creyeron que sería posible lograr una igualación forzada mediante la utilización sistemática del adoctrinamiento masivo y del condicionamiento educativo individual. Desde mediados, o a más tardar desde fines del Siglo XIX, el poder económico, si bien nunca creyó en el mito de la igualdad, cayó víctima de otro mito y terminó creyendo en otra de las fantasías del imaginario liberal: la supuestamente infinita educabilidad del ser humano.
A través del aparato educativo, la prensa y la inteliguentsiade los diferentes países se condicionó el poder de las monarquías y allí en dónde esto no arrojó los resultados esperados se recurrió a las ideologías revolucionarias que las derribaron. La mayor parte de esta operación culminó tras la Primera Guerra Mundial y el mayor experimento realizado en este sentido fue el de la Unión Soviética en donde se amontonaron docenas de pueblos diferentes – la casi totalidad de ellos ya conquistados previamente por el Imperio zarista – y se los sometió a un adoctrinamiento sistemático apoyado, además, por el terror no menos sistemático del Estado y por las técnicas pavlovianas.
Al fin de la Segunda Guerra Mundial el campo de experimentación soviético se amplió aun más cuando a la Unión Soviética se le permitió incorporar a toda la Europa Oriental, con prácticamente la mitad de Alemania incluida; algo que había constituido el sueño de Lenin, Trotsky y toda la primera generación bolchevique – excepto Stalin quien, habiéndose desempeñado desde 1917 hasta 1923 como Comisario del Pueblo para Asuntos de Nacionalidades, conocía perfectamente el poder de las idiosincrasias etnoculturales y quien, con su siniestra mentalidad, creyó siempre mucho más en la efectividad de una bala en la nuca que en la de un largo proceso de "reeducación proletaria".
La cuestión es que durante más de setenta años en Rusia y más de cuarenta en Europa Oriental millones de personas estuvieron expuestas a un sistemático adoctrinamiento masivo y a un sistema educativo científicamente dispuesto para construir un Hombre Nuevo.
Y no funcionó.
Hacia el fin de la década del '80 del Siglo XX se hizo evidente que el sistema soviético no arrojaba los resultados esperados y apenas se inició un tímido proceso de reordenamiento con la perestroika y la glasnost de Gorbachov, todo el edificio se vino abajo en cuestión de meses. El enorme complejo soviético terminó estallando y fisurándose por sus líneas etnoculturales. Los alemanes se reunificaron. Polacos, húngaros, bielorrusos, ucranianos, georgianos, armenios y varios otros pueblos más optaron inmediatamente por recuperar su identidad. Checoslovaquia se partió en dos; Yugoslavia en mil pedazos. Y todos le dieron la espalda al marxismo con el que desde el Estado les habían literalmente martillado el cerebro durante décadas en la escuela, en los colegios, en la universidad, en los medios masivos de difusión, incluso con una simbología omnipresente hasta en la calle.
Hacia principios del presente siglo quedó en evidencia, sin embargo, que así como el sistema soviético no había servido para igualar a sus ciudadanos, el sistema educativo demoliberal tampoco servía. En los EE.UU., a pesar de la agitación por los derechos civiles de los negros durante la década del '60 del siglo pasado y la campaña de Martin Luther King, más todas las acciones llevadas a cabo en el marco de los programas de "acción afirmativa" y hasta el acceso a la Casa Blanca de un presidente mulato, lo único que se consiguió fue tapar el conflicto racial con un grueso manto de hipocresía. No solo eso: el conflicto se extendió a la población hispana y ahora, bajo la fachada de una supuesta tolerancia democrática, existe no solo un conflicto entre blancos y negros, sino que se le ha agregado el conflicto entre blancos y chicanos, además de otro – más violento todavía – entre chicanos y negros.
En Europa las cosas tampoco fueron mejor. Los "trabajadores invitados" de los rincones más pobres del mundo, que al principio se contrataron para realizar las tareas que los europeos se creyeron demasiado importantes para realizar, terminaron siendo inasimilables. Y la convivencia pacífica entre turcos, árabes, africanos, hindúes, y europeos no pudo ser lograda ni con la presión cultural del aparato mediático, ni con el adoctrinamiento escolar. Ni siquiera con el lavado de cerebro y el cuidadoso cultivo de una culpa colectiva como al que fueron sometidos los alemanes. Hasta una personalidad política directamente involucrada como Angela Merkel tuvo que reconocer hacia mediados de Octubre del 2010 que la integración de elementos etnoculturales demasiado dispares resultaba imposible por la vía pedagógica y psicológico-mediática. "La iniciativa multicultural ha fracasado; ha fracasado absolutamente" admitió la canciller alemana reconociendo la inviabilidad del proyecto.[1]
¿Qué se desprende como conclusión de estas experiencias?
Cualquiera no obnubilado por la fantasía de la infinita educabilidad del Hombre sabe que la Historia conoce solamente dos estructuras que resuelven satisfactoriamente – en la medida de las posibilidades humanas reales – el problema de los conflictos etnoculturales. Una de ellas es una coherente delimitación geopolítica y etnopolítica, con cada unidad etnocultural viviendo y desarrollándose, por supuesto que no de un modo totalmente aislado, pero según sus propias posibilidades, según su particular idiosincrasia, sin imposiciones ni interferencias espurias. La otra es la estructura imperial que se caracteriza precisamente por su capacidad de sintetizar, organizar y coordinar fuerzas sociopolíticas y culturales fuertemente divergentes como lo fue, por ejemplo, la estructura imperial por excelencia que conoció Occidente: el Imperio Romano.
Para el poder global actual la primer alternativa queda descartada de antemano. No se puede controlar y dominar en forma centralizada un mosaico etnocultural y político donde cada elemento se halla firmemente asentado y cuenta con una clara conciencia de su propia identidad. Por lo tanto, queda solamente la estructura imperial como opción a considerar.
Pero aquí se presenta un problema: una estructura imperial se puede construir y mantener de una manera aceptable solamente cuando el elemento impulsor y director del Imperio cuenta con una superioridad tecnológica y cultural que los demás miembros reconocen y aceptan. Quizás a regañadientes y de mala gana en algunos casos, pero la aceptan. Ya sea porque consideran que al fin y al cabo las ventajas superan las desventajas, ya sea porque no hallan manera efectiva de oponerse, ya sea porque perciben que pueden aprender de esa superioridad y desarrollarse conviviendo con ella.
Cuando esa superioridad tecno-cultural no existe, el único otro recurso que queda es el método del imperio soviético: un Estado policial, tropas de ocupación, dóciles testaferros en el aparato político local y una represión implacable de todo aquél que se salga de la línea, o que tan solo pienseen salirse de la línea. Cuando el modelo para el Imperio no puede ser un Augusto, el único otro modelo que queda como alternativa es el de un Stalin.
El gran problema que enfrenta la plutocracia occidental en este sentido es que la brecha tecnológica entre Occidente y el resto del mundo se va achicando a medida en que avanza el proceso de globalización financiera e industrial impulsado por la codicia y la necesidad de constantes ganancias para el mantenimiento del poder del dinero. A esto se añade que la ya inocultable decadencia de Occidente hace por demás cuestionable la posibilidad de afirmar una superioridad cultural.
La superioridad tecnológica de Occidente se está perdiendo y su superioridad cultural ya se perdió. El mundo oriental y el mundo musulmán todavía importan ciencia y tecnología de Occidente pero no solo desprecian lo que Occidente ofrece como "cultura" sino que hasta la rechazan de plano.
Un Imperio sin una manifiesta superioridad tecnológica y sin un liderazgo cultural auténtico es un coloso que tiene pies de barro y la cabeza vacía.
Mala configuración para un coloso.

Denes Martos
26/Mayo/2012



Notas
1 )- Cf. http://www.spiegel.de/politik/deutschland/0,1518,723532,00.html - Consultado el 15/05/2012