jueves, 6 de junio de 2013

El Paganismo Como Concepcion del Mundo de Raul Bau





Hablar de paganismo es usar una de esas palabras que pueden significar muchas cosas, y más entre los camaradas que podemos llamar ‘de alternativa’.
Y a la vez que mal se comprende lo que es en su esencia el paganismo, convertido desde una especie de mística vikinga a una espiritualidad guerrera, cuando no en una secta de neuróticos con aspiraciones a volver a la prehistoria, cuando el paganismo es algo más, mucho más que esa simple faceta.
EL PAGANISMO NO ES VOLVER AL PASADO
Una de las consideraciones más clásicas, y no por ello acertada, en la definición basada en la referencia histórica’: “Denominamos paganismo a una determinada visión espiritual que existió en la Europa precristiana y de la que hoy aún somos seguidores algunos de los herederos de los distintos pueblos indoeuropeos”.
En realidad el ‘paganismo’ actual se parece bien poco a las religiones ‘precristianas’, repletas de supersticiones y prácticas hoy totalmente abandonadas, de dioses y costumbres que ya en su tiempo eran solo un cúmulo poco ordenado de creencias y costumbres que ya habían perdido su profunda y original significación.
Las religiones pre-cristianas eran en su realidad ‘popular’ una mezcla de enormes supersticiones y de las fuentes tradicionales de espiritualidad étnica, que habían dado diversas formas religiosas más tendentes al disparate supersticioso que a conservar la esencia ‘pagana’. No será creyendo en las cosmologías o las leyendas-dioses paganos como lograremos dar luz al ‘paganismo’ en nuestros días.
Por otra parte aunque en todas esas religiones pre cristianas hay valores comunes, éstos están ocultos tras una enfarragosa y enorme maraña de diferencias entre cada grupo religioso, celtas, germanos, griegos, hindúes, sumerios, hititas, tartesos o íberos, por poner algunos ejemplos, de forma que la ‘visión espiritual’ era más bien difusa, confusa y liada si nos vamos a fijar en las religiones pre cristianas desde nuestros días.
Como bien dijo Benoist en ‘¿Se puede ser pagano?’: “En primer lugar, el paganismo no es un “retorno al pasado”, contrariamente a lo que haya podido escribir Alain Gerard Slam (Lire, Abril 1980). No manifiesta el deseo de volver a un paraíso perdido cualquiera (tema más bien judeocristiano) y menos aún contrariamente a lo que afirma gratuitamente Catherine Chalier (Les nouveaux cahiers, 1979) a un ‘origen puro’”.
No quiere decir ese ‘no ser pasado’ que no queramos volver a recordar los ejemplos de Temístocles, Catón, Solón, Escipión y Cincinato, por ejemplo, recuperando el concepto de Héroe y no solo el de ‘Santo’ y menos el de ’Político-Votado’, categoría infecta que hoy en día se presenta como ‘ejemplo’ democrático de humano.
EL PAGANISMO NO TIENE IGLESIA
Por ello ese retorno al pasado ha llevado a muchos paganistas a posiciones de secta y a veces muy ridículas.
“El neopaganismo, si existe un neopaganismo, no es un fenómeno sectario como se imaginan no solo sus adversarios, sino también los grupos y capillas generalmente bien intencionados, a veces torpes, frecuentemente cómicas y generalmente marginales”.
Yo diría que el paganismo es una respuesta al mundo decadente actual, basada en valores, no en una ‘época’ histórica que imitar ni unas religiones arcaicas a las que hacer renacer.
Nada es menos atrayente para mi que esos ritos copiados de entre un paganismo pre histórico y un ‘cristianismo mal copiado’, que asume formas rituales con objeto de constituir el equivalente o la contrapartida de aquello que el cristianismo ha efectuado con sus ritos. Una ‘Iglesia’ y ‘ritual’ del paganismo... un absurdo.
El pagano no tiene Iglesia, o mejor, su Iglesia es su COMUNIDAD, su casta, su propia lucha por la supervivencia en comunidad. La iglesia pagana es la comunidad racial y natural, su naturaleza y su lucha por elevar y salvar esa comunidad y ese entorno natural. De alguna forma ‘lo Político’, con mayúsculas, es la ‘Iglesia’ pagana.
Para el pagano la acción de elevación hacia el Héroe, hacia el ser superior libre de egoismo y de odio, libre de rebajamiento en los vicios y de esa ‘humilde’ decadencia del impotente, esa acción se debe a su Comunidad, que es el primer círculo de la Naturaleza en su entorno, y de alguna forma el ‘Clan’ es su Iglesia o comunidad de lucha, lucha no tanto física o guerrera como ética y vivencial.
Crear una ‘iglesia’ es un signo de haber roto con la comunidad natural y crear una nueva ‘comunidad artificial’ de ‘creyentes’ que se aparta y rompe con la  Naturaleza. Por eso en las religiones monolatras la ‘Iglesia’ es ‘universal’ e ‘igualitaria’, al romper la concepción de comunidad natural. Y por eso son ‘anti racistas’, pues una iglesia de ‘iguales ante dios’ no puede entender de Naturaleza y comunidad natural sino de ‘creyentes’, ‘hijos de dios’ en vez de ‘hijos de la Naturaleza’.
En ese sentido toda construcción ‘comunitaria’ pagana no tiene sentido, debe ser solo una comunidad popular y natural donde el pagano se integra y lucha.
EL PAGANISMO NO ES UN POLITEÍSMO DEISTA
Otro error es plantear el ‘paganismo’ como un politeísmo frente al monoteísmo de las religiones ‘monolatras’ (un dios y un libro revelación del dios).
Leía hace poco en un trabajo sobre paganismo:
“La base de nuestra idiosincrasia es el monoteísmo. Para nosotros existe un único Dios supremo, creador, increado y anterior al universo. Este único Dios pagano no es, deviene englobando al Mundo y a los hombres con ello. Es un Dios inefable, impronunciable, es alfa y omega, es principio y fin de todas las cosas.
Con esta visión monoteísta nos proponemos tirar por los suelos la que hasta ahora se denomino y es creído por todo el mundo como primer religión monoteísta: el judaísmo, el cual tiene un Dios propio pero no único ya que aceptan la existencia del resto de Dioses de los otros pueblos
Tanto celtas como teutones, a pesar de la multitud de dioses que forman su panteón estos son más bien semidioses, entidades espirituales de segundo rango que pueden cambiar y transformar el mundo pero no son creadores”.
También en la obra de Alain de Benoist se puede leer:
“El mismo Juliano, cuando restablece el culto solar, tiene cuidado de indicar que al lado del sol físico, está el sol del intelecto divino, del cual el astro no es más que la epifanía. Diógenes Laercio escribe: "Dios, la inteligencia, el destino, Zeus, son un solo ser, y aún es nombrado de otras muchas formas" (VII,134) Máximo de Tiro (17,5) afirma por su parte que los griegos sostienen simultáneamente estas dos verdades, la primera que: "solo hay un único Dios, Rey y padre de todo” la segunda que, ‘hay numerosos dioses, hijos de Dios, que participan de su poder’ “.
Es cierto que bajo la confusión de dioses y leyendas, la idea de un solo dios creador único siempre estuvo en el paganismo pre cristiano, pero el paganismo actual no tiene ni siquiera esa base monoteísta ni politeista. El paganismo actual ha superado la idea de Dios ‘como elemento personal externo a la Naturaleza’, y no precisa una creencia en ‘Dios’ como ‘Ser’ o Ente existente.
El paganismo ni es politeista ni monoteísta, es agnóstico en lo referente a ‘dioses’ como ‘seres existentes’ fuera de la realidad natural. La visión de ‘los dioses’ para el paganismo es muy distinta a la visión de ‘dios’ que tienen las religiones monolatras.
Lo que si rechaza radicalmente el paganismo tanto hoy como antes es la idea de Libro Sagrado. No hay un libro, ni un texto, sino una Tradición de Valores, una realidad natural, jamás un texto fijo dado por un ‘Ente’ y al que debemos obedecer en su literalidad escrita. Esta si es una radical distancia con las religiones judaísmo, cristianismo e islamismo.
La idea de un ‘texto’ histórico, papel, escrito y fijado, que deba obedecerse, producto de una voluntad de un dios externo a lo humano y natural, concretada en preceptos y reglas, es absolutamente contraria al espíritu pagano.
No solo la crítica histórica suele hacer increíbles esos textos en su autenticidad de origen no ya ‘divino’ sino incluso ‘verazmente humano’ (hay clarísimas pruebas de falsificaciones en los textos evangélicos, aparte de que muchos evangelios llamados apócrifos fueron ‘buenos’ durante siglos. Y las historias bíblicas, aparte de ser infames en muchas partes, no se aguantan históricamente más que como leyendas que tienen una base mítica real muy lejana o nula. En cuanto a Mahoma su vida es más bien muy poco ejemplar en muchos temas), sino que todos estos textos provienen de entornos externos a nuestra raza indoeuropea y a su tradición racial en sus Valores.
Pero lo importante es entender que el politeísmo no es la base del paganismo, sino que el politeísmo es una característica espiritual que refleja en su esencia el Valor de la Diferencia y la variedad en la vida. Los dioses no son reales sino reflejos míticos de las facetas diversas del Hombre y la Naturaleza. Cada dios era el reflejo de una fuerza o valor. Cada dios representaba esa variedad que el hombre debe entender y respetar. Dioses de cada pueblo, de cada familia, de cada virtud, de cada fenómeno natural... todo era un reflejo de ese aprecio a la diversidad frente a la tendencia al genocidio identidario y a la uniformidad del monoteísmo.
No somos todos hermanos ni hijos del mismo dios, viene de decir el politeísmo pagano, somos humanos pero no todos hermanos de casta ni iguales ni de la misma ‘raza creada’.. somos diversos, amamos esa diversidad. Y respetamos los valores, cada uno, cada signo de la Naturaleza y la humanidad, no solo los que un texto haya bendecido como ‘ordenados’. Por eso la Guerra tenía un dios, porque la lucha, el valor, era una virtud politeista. Y el sexo tenía un dios porque el sexo es parte de las potencias de la Naturaleza, no un pecado. Los dioses representaban la variedad de la vida, contra la uniformidad monoteísta.
EL PAGANISMO NO ES ATEISMO NI DEISMO
Es curioso pero de la misma forma que el Nacionalsocialismo es acusado de ‘ser de derechas” por unos y de “ser socialista y masificador” por los tradicionalistas de la derecha, de la misma forma el paganismo es acusado de ‘Ateismo’ por los cristianos y de ‘deismo místico’ por los ateos marxistas y progresistas.
Y es que el paganismo en si no depende de la existencia de un Dios pero tampoco se opone a la creencia en un dios.
Dice Benoist en su obra sobre el paganismo:
“El paganismo, lejos de caracterizarse por una repulsa de la espiritualidad o un rechazo de lo sagrado, consiste al contrario en la elección de otra espiritualidad, de otra forma de concebir lo sagrado”
“El sentido de lo sagrado, la espiritualidad, la fe, la creencia en la existencia de Dios, la religión como ideología, la religión como sistema y como institución son nociones diferentes y que no se entremezclan necesariamente. No son unívocas. Hay religiones que no tienen Dios (el Taoísmo por ejemplo); creer en Dios no implica necesariamente que se trate de un Dios personal”.
“Para el paganismo, Dios no puede estar completamente disociado del mundo; y no puede estarlo en tanto que él es la causa primera absoluta a la que esta unido el mundo, y los hombres no son criaturas contingentes a las que él ha dado vida ex nihilo. El paganismo rechaza la idea de una creación primera absoluta, central en el monoteísmo judeocristiano de igual modo que rechaza toda epistemología mecanicista”
Podríamos resumir diciendo que el paganismo no tiene necesidad de un dios personal externo a la Naturaleza, de la que el Hombre forma parte como un elemento más, no como algo ‘distinto en su esencia’. El Milagro es la Naturaleza, el Cosmos, y un dios o no es algo segundario, es una forma de ‘expresar’ nuestra espiritualidad ante el Milagro.
La espiritualidad pagana es una admiración encendida y apasionada por el gran milagro de la vida y la existencia, por esa oportunidad de ser superior que nos da la vida, de mostrar lo mejor y lo más elevado en vez de lo más ruin y miserable. Ser Señores de nuestro destino y no Esclavos de nuestros vicios. El milagro del Cosmos y su belleza, junto a su implacable ciclo de Vida y Muerte, siendo la Muerte parte misma de ese milagro, no un castigo o un paso a ‘otra vida’ sino un ‘paso de esta vida’ (otra vida que se presenta por las religiones como ‘la verdadera’, como si esta fuera una farsa o un castigo), sino una muerte que hay que abordar con la misma pasión que la vida misma.
La espiritualidad pagana es pues amor a la Vida y la Muerte, amor a la Naturaleza y a su milagro vital, sea proveniente de un dios o de aquello que Monod llamó ‘Azar y Necesidad’.
Dice Benoist con mucho acierto:
“En el Olimpo, dice Heráclito, "los dioses son hombres inmortales, mientras que los hombres son dioses mortales; nuestra vida es su muerte y nuestra muerte es su vida" (frag 62). No se podría expresar mejor que hay entre los hombres y los dioses: una diferencia de nivel, pero no una diferencia radical de naturaleza. Los dioses están hechos a imagen de los hombres, de los que ofrecen una representación sublimada”.
Esta es la visión sublime del hombre, que puede llegar a ser un dios, un ideal, o puede llegar a ser solo un trozo de miserable carne en decadencia, aquellos a los que los dioses desprecian por su ‘impiedad’, que quiere decir por su bajeza.
Los dioses son el Ideal del Hombre y el Hombre puede ser dios o chusma, eso es lo único que va a poder sacar de este corto espacio de tiempo en que el Milagro de la vida le da la oportunidad de ser algo.
Paganismo es querer en ese lapso de tiempo acercarse a ser dios, ser el Héroe, aquel que supera el mero placer, en vez de solo ser un consumidor de su egoismo. Cabalgar su yo en pos de lo sublime o ser cabalgado por su egoismo en pos del placer material, ahí está el dilema para el que el paganismo da una respuesta personal, sin necesidad de dioses que la ordenen y la rebajen.... pues quien es Héroe porque un dios se lo ordena es solo ‘esclavo’ de su dios, no ha tomado él la decisión sino solo obedece a su ‘amo’. Y más vulgar es aun quien es Héroe para lograr el placer en ‘otra vida’, ese es solo como el usurero que se priva de gastar pensando en los intereses que cobrará en el futuro!.
Solo quien actúa por su propia voluntad, por su propia creencia y deseo, es capaz de ser Héroe y acercarse a los dioses.... o caer en la basura de su egoismo.... esta propia decisión es la que sublima o degenera, no los mandatos de ‘otros’.
¿QUE ES EL PAGANISMO?
Ya hemos adelantado mucho de este tema en los apartados anteriores, pero es preciso concretar una definición, aunque eso sea complejo.
Creo que el Paganismo debe definirse hoy en día en base a una espiritualidad tendente a la recuperación de los Valores esenciales de los pueblos indoeuropeos, una vez eliminados los aspectos supersticiosos, los elementos externos a nuestra raza, y de ellos principalmente los bíblicos y enciclopédicos, que han infectado la espiritualidad aria.
La base esencial del Paganismo es buscar la elevación personal a través y para la elevación de la Comunidad y el entorno Natural del que formamos parte, en base a unos Valores que son intrínsecos de nuestra raza y que han sido ocultados o degenerados por dos tendencias nefastas: el monolatrismo bíblico y el racionalismo materialista. La Naturaleza frente a la Utopía irreal impuesta por un libro o por la fuerza del interés.
Esa idea de que los valores ‘humanos’ no son distinto a los de la naturaleza es la base del paganismo frente a la idea monolatra de que la Naturaleza es solo un ‘utensilio’ del ‘ser humano como único que tiene importancia en lo divino’ (visión bíblica) o bien que la Naturaleza es un ‘bien económico’, una mera parte del proceso de producción a explotar para bien exclusivo del interés humano (visión democrática, sea marxista o capitalista).
Elevación en el sentido de autodominio y superación de todo vicio en un camino de lucha por todo lo que es reflejo de una vida ‘heroica’.
El heroismo pagano no es una actitud violenta sino una actitud de aceptación de riesgos y sacrificio del egoismo para lograr acercarse a un ideal de virtudes heroicas: valor, honradez, veracidad, amor hacia la comunidad, respeto a la naturaleza, estilo, cultura y arte, belleza, dignidad, ayuda al necesitado, compasión por el dolor ajeno, desprecio por el que se rebaja o se vende al dinero, justicia hacia el culpable, etc....
Hablamos de ‘espiritualidad’ pero no implica esta palabra para el pagano algo necesariamente sobre-natural sino aquella facultad humana de profundizar sentimental y anímicamente en lo más profundo de Ser, huir del racionalismo y penetrar en lo esencialmente sensible, en el mundo de los Valores frente al de los Intereses.
En filosofía, los partidarios de la primacía exclusiva del Logos sobre el Mithos, desde Descartes y A. Comte hasta Marx y Adorno, se oponen a los partidarios del Mithos, de Vico hasta Heidegger, Schopenhauer, Nietszche, y casi todos los artistas hasta la llegada de la barbarie actual....
Así pues no hay que confundir el anti-racionalismo con una actitud anti-científica o un desprecio de la razón y la lógica, sino que ponemos la razón al servicio del Hombre y no el hombre al servicio de las utopías de la razón. Voy a poner un ejemplo. El racionalismo gusta de inventar hombres iguales, pero eso ni es real ni sería bueno que lo fuera, no somos iguales y es bueno no serlo.
La racionalismo gusta hablar de derechos pero nunca de deberes, es favorable a inventarse derechos utópicos y preciosos como están escritos en la Constitución (derecho a vivienda, y trabajo y mil cosas preciosas...) que luego nunca cumple, en cambio el paganismo habla de deberes y solo tras cumplirlos, derechos, y cuando habla de un derecho es que debe lograrse, no una utopía para divertimento de la propaganda.
El paganismo es realista, no utopista. Usa la razón para luchar pero no para inventarse cielos y utopias (el cielo comunista de proletarios libres es aun más utópico que las uries del paraíso prometido por Mahoma).
Esta valoración especial de lo inmaterial y lo sensible en lo humano, frente a la valoración de su aspecto económico, placentero o utilitario diferencia el paganismo del racionalismo materialista (ya sea capitalista o marxista). Mientras que la valoración de la Naturaleza como raiz del propio hombre y de sus valores lo separa del utopismo y el anti-naturalismo bíblico y sus consecuencias religiosas posteriores.
De alguna forma el "El paganismo cristiano" de San Francisco de Asís que alaba a "nuestra hermana luna", "nuestro hermano el viento", "nuestra hermana la tierra", "nuestra madre que nos sostiene y nos alimenta" y sobre todo "nuestro hermano el sol" es una contradicción cismática y hereje del cristianismo (que estuvo a punto de pagar con la hoguera), puesto que para la Biblia y la lectura evangélica (y el Islam se añade a esta visión) todo lo extrahumano es solo un ‘utensilio’ del hombre, creado a su gusto, y sin nada que ver con el mensaje ‘salvador’ y ‘celestial’ de la religión monolatra.
LA COMPASIÓN, LA INJUSTICIA Y EL PAGANISMO
“En los indoeuropeos, observa Jean Varenne, "hay continuidad entre las más humildes de las criaturas y los dioses más elevados. Esto no implica que todos esos seres sean iguales; al contrario, forman grupos netamente separados y jerarquizados ... .La norma es para cada viviente, asumir plenamente la condición propia o como dice el Veda, su dháman: a la vez su "estatuto" y su “posición”, es decir su puesto en la escala jerárquica de los seres" (los indoeuropeos, en Diccionario de las mitologias, Flammarión, 1980 pag.45)
Así leido puede parecer que el paganismo proclama la aceptación de opresiones e injusticias en base a ‘aceptar su posición’. Y no es eso en absoluto el significado de la jerarquización social de la Comunidad para el paganismo. Lo que el paganismo establece es que cada cual en una posición justa es y debe ser feliz con su trabajo y su estado, que es siempre el necesario en la Comunidad y tiene el valor máximo para cada uno, de forma que el barrendero no debe sentirse (como pasa en el capitalismo) despreciado por serlo frente al ingeniero, ni debe odiar (como para en el marxismo) al que dirige una empresa. Por supuesto todo ello dentro de un estado de Justicia donde cada uno recibe según su trabajo y responsabilidad, diferentes pero no abusivamente distintos.
En el paganismo el éxito de la vida humana no está en el cargo que ostentas sino en el valor humano de cada uno.
Pero uno de los Valores es la lucha contra la Injusticia, de forma que toda opresión o trato injusto debe ser combatido, no ‘aceptado’.
Es en este sentido que en los pueblos paganos e indoeuropeos son en donde la mujer ha sido mejor tratada frente a los pueblos de otras razas o los sometidos a las religiones monolatras.
Y mejor que en las sociedades enciclopédicas y marxistas, donde la mujer tiene derecho a ser prostituta pero no a ser madre de 5 hijos deseados por falta de medios, tiene derecho a trabajar como un hombre pero no a estar con sus hijos en los años de infancia cuando la madre quisiera estar con ellos. El paganismo antepone los valores naturales a los económicos y por ello propone una sociedad de mujeres respetadas y de Valor frente a las mujeres degradadas a ‘hombres’, a ser ‘como hombres’.
Otro de los grandes mal entendidos del paganismo es su asimilación a una sociedad dura, cruel, sin compasión y despreciativa con los débiles o desamparados. Esta idea está apoyada por dos errores:
- El de asignar el paganismo a las costumbres de los años primitivos, donde las costumbres eran crueles y la vida dura a menudo. Los cristianos han asimilado el paganismo a los romanos de la era imperial, que mataban o torturaban, a los espartanos que arrojaban a los niños débiles por el acantilado, y a vikingos que masacraban ciudades y esclavizaban mujeres y niños.
- La repugnante costumbre de los demócratas de presentar al culpable como débil, al sinvergüenza como necesitado, al aprovechado como oprimido, al imbécil como disminuido. El paganismo no tiene compasión con el culpable, ni con el sinvergüenza, ni con el ruin aprovechado o el cretino por voluntad propia. Pero el paganismo auténtico no tiene nada que ver con la brutalidad o la crueldad, que es una corrupción del hombre, una falta de sensibilidad. Como es una falta de valor el aceptar el chantaje de los culpables para reclamar ayudas y ‘piedad’ por sus estupideces y maldades anteriores.
Compasión por el inocente y el injustamente tratado, justicia y fuerza contra los que han labrado con su maldad y estupidez su propia desgracia.
LUCHA, ACCION Y MOVIMIENTO
La vida significa movimiento y dinamismo y por ello no hay alternativa posible. No es propio del paganismo la contemplación estática ante las injusticias o las maldades del mundo.
Es muy correcto decir aquello de que el paganismo es un pesimismo dinámico, una visión trágica y a la vez aceptada de la vida, en la que uno lucha aun sin esperanza, lucha no por la victoria sino por la necesidad ética de hacerlo.
Podemos leer sobre paganismo:
En el Triskel símbolo solar de tres brazos derivado de la rueda y, como tal, emparentado con la también antigua y venerable swastica presentes en todos los pueblos indoeuropeos”.
“El cambio es lo único que nunca cambia en el Mundo”. De aquí arranca nuestro despego hacia lo material y su comprensión de cuanto pasajero tiene esta vida, expresado en la ausencia de grandes asentamientos permanentes, de impresionantes templos físicos de piedra o de la simple necesidad de dejar constancia de la propia existencia tras la muerte de uno, más allá del recuerdo familiar”.
“Esta evolución-involución es el eterno devenir que rige las leyes del Cosmos y de toda su esencia. No hay vida sin muerte, ni muerte sin vida, ni día sin noche, y noche sin día, Basamos pues nuestra noción de lo divino absoluto, en una entidad en constante devenir. El todo está sometido a un proceso dinámico, de creación continua, de evolución, cuyos signos se advierten con el paso del tiempo”.
Para el Pagano no hay cielo que le espere, sino su propia lucha y valor es su cielo, su recompensa, saber que has cumplido como Héroe es la mayor recompensa que puede esperar un pagano. El pagano no pide una recompensa por ser heroico, por vivir sus valores, no quiere cielos, ni premios ni aplausos de dioses externos, es su propio Honor el que le premia. Quien necesita otro premio para ser honorable es ya un hombre sin Honor.
Esa visión de la Naturaleza nos da la realidad dinámica y azarosa de la vida. Nada en la Naturaleza es eterno, nada esta previsto, nada es seguro. Así es también la vida y la Historia. ‘Se hace camino al luchar’, no hay victorias prometidas, ni ciencia que asegure el éxito de ninguna idea, ni hay ‘fin de la Historia’. El hombre mismo, y la tierra tienen sus días contados, quizás en algunos millones de años pero no más. Todo pasará, y los imperios siempre han durado menos de mil años.
Por ello el paganismo no cree en ciclos ni en una historia lineal, no cree que la Historia esté definida, la realidad se labra en cada momento de lucha.
“Lo viejo debe morir para que llegue lo nuevo. La aniquilación espera pero debemos saber educarnos en la aceptación sosegada del destino. Hemos de saber lo que nos aguarda pero sin rechazar la alegría ni los cantos. El espíritu no debe de llegar encogido”
La idea del mundo pagano sobre “EL ETERNO DEVENIR” no significa que todo vuelve sino que todo cambia. El todo está sometido a un proceso dinámico, de creación continua.
Hay paganos que creen en un dios, y en una inmortalidad del alma, en la reencarnación, todo ello de forma difusa, como creencia personal, sin una teología del ‘Otro mundo’, sino como una creencia personal.
Personalmente creo que cualquier creencia en este sentido es tan aventurada como poco basada. El agnosticismo no es la negación de algo sino la imposibilidad de saber sobre algo. No sé si habrá algo después de la muerte pero por lo que la vida me indica no hay motivos para creer en algo de forma clara. Y además mi conducta no debería en modo alguno cambiar haya o no otro mundo. La conducta del hombre jamás debe estar en función de ‘otra vida’, de premios, castigos o esperanzas futuras, sino por el mandato del honor y la fuerza de Voluntad para cumplir o no lo debido en ese camino de superación que debemos marcarnos.
LA MISTICA Y EL AMOR EN EL PAGANISMO
Si el paganismo solo fuera un Idea no merecería seguir hablando de ello. Precisamente por no creer en la primacía del Logos frente al Sentir, el paganismo es ante todo un ESTADO DEL ESPIRITU, una forma sensible de abordar la Vida y el Ser. Uno se siente pagano más que se piensa pagano.
El pagano siente un profundo AMOR por la Naturaleza, por el cosmos y la existencia, por la misma muerte y por todo lo noble y sencillo... nos sentimos parte de la Naturaleza y amamos lo que somos si sabemos ser nobles, no deseamos ser ‘otra vida’ sino esta llevada noble y sensiblemente.
Por tanto sin Amor, pero un amor a lo Noble y natural, no a todos, el paganismo no tiene sentido.
De ese sentirse Naturaleza, de ese amor a la Vida y a lo Noble, cuando se sublima y se llega a profundizar en ello, se destila la Mística Pagana, que es solo un estado espiritual de sublimación interna de ese amor por la Naturaleza. Esa mística se plasma en actos y hechos como reuniones en los bosques o leer poesía entorno a una fogata en lo alto de la montaña, el sentirse en contacto con eso que es uno mismo, la Naturaleza en su estado virgen y primigénito. O bien el contacto con aquellas obras humanas que nos recuerdan tiempos donde el hombre era más cercano al respeto a esa Naturaleza. Esa mística pagana no corresponde a una copia de tiempos pre-cristianos, sino un acercarse a unos Valores.
Por fin podemos decir, ser Pagano es una forma de ser Nacional Socialista. No la única pero si una de ellas.
RB

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